La localidad necesita 40.000 euros para pagar el centro social

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Javier Pastrana
VILLARES DE JADRAQUE
Meses después de su inauguración, el Centro Social Polivalente de Villares de Jadraque todavía no está funcionando a pleno rendimiento.
El propio alcalde del municipio, Ángel Llorente Alonso, reconoce que algunos remates pendientes en las instalaciones. Estas “cuatro cosillas”, entre las que se encuentra la instalación de las luces de emergencias, han retrasado el traslado de servicios al edificio. Así, el consultorio local todavía no se ha asentado en sus nuevo hogar. Mientras se ultiman estos detalles, el primer edil busca las aportaciones necesarias para terminar de pagar las obras. Aunque ya se ha pagado buena parte de los “200.000 euros y pico” que han costado las instalaciones, todavía resta abonar unos 40.000. Un pago al que el Consistorio está pensando dedicar el dinero de los planes provinciales, que se conceden cada cuatro años y podrían servir para cubrir buena parte de la deuda.

Toda una legislatura
La construcción del Centro Social Polivalente de Villares de Jadraque ha llevado cuatro años. Durante ese tiempo, ha sido la única obra a la que la localidad ha dedicado sus ingresos. “Hemos recibido ayudas de la Junta de Comunidades y de la Diputación Provincial”, señala Llorente Alonso. “Como el dinero no lo dan todo de una vez, ha habido que ir metiendo subvenciones de todas partes”.

El edificio está compuesto por dos plantas de unos 200 metros cuadrados cada una. En la primera se encuentran, además de los servicios, “una sala grande para jóvenes y para celebrar comidas o cosas así”. También cuenta con una pequeña cocina que aún no ha sido amueblada. En cuanto a la segunda planta, aquí se encuentra la biblioteca y otra sala para mayores. Por último, también se instalará aquí el nuevo consultorio local del municipio.

Las instalaciones se encuentran a la entrada del municipio, junto a la iglesia. Para poder construirlas, el Ayuntamiento ha utilizado el antiguo edificio consistorial y una residencia que se encontraba aledaña a él. Ahora el alcalde sólo espera que los encargados de las obras acudan a terminar el trabajo. “Esto de los remates es algo que ya debería estar terminado”.