La Magdalena penitente y los Borbones ya están en el Prado
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Magdalena penitente de Georges de La Tour, procedente del Museo del Louvre se ha instalado en el Museo del Prado de la mano del programa La obra invitada, con el que se pretende acercar al público español obras notables de otros museos y colecciones. Junto a esta inauguración, el Prado abre al público la primera sala temática dedicada expresamente a los Borbones, como avance de la nueva reordenación y ampliación de la colección permanente.
El presidente del la República Francesa Nicolás Sarkozy y su esposa, acompañados por los Reyes, aprovecharon su visita a España para recorrer el Prado y apreciar La Magdalena penitente en su nuevo contexto y la nueva sala dedicada al retrato borbónico en la pintura francesa.
En palabras del director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, ambas iniciativas suponen un merecido recuentro con el arte francés en un momento crítico de crisis económica en donde la cultura será un elemento clave en la recuperación, indicó.
El director del Museo del Louvre, Henri Loyrette, quien subrayó la colaboración iniciada con el Prado con el programa La obra invitada describió a La Magdalena penitente como una de las obras maestras del Louvre y reconoció que uno de los puntos débiles de este museo era el arte español porque los franceses no lo consideraron interesante hasta el siglo XIX.
Un huésped ilustre
Por su parte, el director adjunto del Museo del Prado, Gabriele Finaldi, aseguró que el Prado recibe a un huésped ilustre que se puede sentir como en su propia casa. Resaltó la poesía sublime y la belleza lírica del lienzo que refleja a la Magdalena penitente bajo la luz de la vela reflexionando sobre su vida y muerte. Estará en la sala 5 del edificio Villanueva hasta el 28 de junio.
Esta Magdalena, símbolo de la redención a través del arrepentimiento, se presenta en un escenario nocturno, iluminado por una vela que crea violentos contrastes en los instrumentos de su meditación: los libros sagrados, la cruz y la calavera, emblema de la muerte, objetos que conforman una de las más bellas naturalezas muertas de su autor.
Andrés Úbeda, jefe del área de Pintura Italiana del Museo del Prado, subrayó la delicadeza de cada uno de los detalles de la luz en el cuadro de la La Magdalena penitente y aseguró que esta obra complementa al Museo Prado y permite repensar otras obras de La Tour, como San Jerónimo leyendo o Ciego tocando la Zanfonía.
En palabras del director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, ambas iniciativas suponen un merecido recuentro con el arte francés en un momento crítico de crisis económica en donde la cultura será un elemento clave en la recuperación, indicó.
El director del Museo del Louvre, Henri Loyrette, quien subrayó la colaboración iniciada con el Prado con el programa La obra invitada describió a La Magdalena penitente como una de las obras maestras del Louvre y reconoció que uno de los puntos débiles de este museo era el arte español porque los franceses no lo consideraron interesante hasta el siglo XIX.
Un huésped ilustre
Por su parte, el director adjunto del Museo del Prado, Gabriele Finaldi, aseguró que el Prado recibe a un huésped ilustre que se puede sentir como en su propia casa. Resaltó la poesía sublime y la belleza lírica del lienzo que refleja a la Magdalena penitente bajo la luz de la vela reflexionando sobre su vida y muerte. Estará en la sala 5 del edificio Villanueva hasta el 28 de junio.
Esta Magdalena, símbolo de la redención a través del arrepentimiento, se presenta en un escenario nocturno, iluminado por una vela que crea violentos contrastes en los instrumentos de su meditación: los libros sagrados, la cruz y la calavera, emblema de la muerte, objetos que conforman una de las más bellas naturalezas muertas de su autor.
Andrés Úbeda, jefe del área de Pintura Italiana del Museo del Prado, subrayó la delicadeza de cada uno de los detalles de la luz en el cuadro de la La Magdalena penitente y aseguró que esta obra complementa al Museo Prado y permite repensar otras obras de La Tour, como San Jerónimo leyendo o Ciego tocando la Zanfonía.