La muerte de De Menezes cuesta el cargo al jefe de Scotland Yard tres años después

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Sir Ian Blair, jefe de la Policía de Londres, anunció este jueves su dimisión tras perder su batalla para permanecer en el puesto en medio de una disputa política entre el Gobierno laborista y el alcalde conservador de Londres, Boris Johnson.
Blair, que estudió en Oxford con su tocayo y ex primer ministro To_ny, fue nombrado en 2005, pocos días antes de que cuatro jóvenes británicos viajasen desde Leeds a Londres para perpetrar, el 7 de julio, un enorme atentado en el transporte público de la ciudad. Catorce días después, el 21, otros cuatro fundamentalistas del islamismo intentaron repetir el atentado, pero fallaron y lograron huir. Y, en un ambiente de consternación y gran alarma, policías armados mataron al día siguiente a Jean Charles de Menzes, un joven brasileño, cuando entraba en un vagón del metro en la estación de Stockwell.La Policía de Londres le había tomado por uno de los autores del fallido atentado de la víspera y la publicación de la cadena de errores que llevaron a la muerte de De Menezes y la brutal frialdad de su muerte crearon conmoción. Quizás más en el extranjero, donde se quebraba cierta imagen del policía de Londres caminando por las calles desarmado, que entre los británicos, que lo vieron como un episodio desgraciado pero insólito y producto de las extremas circunstancias.
Blair quedará asociado mediáticamente a la tragedia de De Menezes, aunque, tras la condena de Scotland Yard por un tribunal de Seguridad e Higiene en el Trabajo, ningún miembro ha sido procesado. Pero el jefe de la Policía metropolitana fue acusado repetidamente de haber engañado al público cuando, horas después de la muerte del joven brasileño, insistió públicamente en el que se trataba de un terrorista.

Desprestigio
El desprestigio causado por ese episodio en los primeros días de su mandato dañó su imagen, que ha sufrido además acusaciones de marginación racial por parte de un alto mando de Scotland Yard y de corrupción en la adjudicación de un contrato. Son acusaciones de las que Blair y los mandos de la Policía se defienden con fuerza. Lo que ha llevado a Blair a dimitir es un encuentro con el nuevo alcalde conservador de Londres, Boris Jonson, en el que éste le habría manifestado que no tenía su confianza.