La Ndrangheta, detrás de los incidentes de Rosarno
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Italia
Los enfrentamientos con inmigrantes africanos que tuvieron lugar a finales de la semana pasada en la sureña localidad italiana de Rosarno podrían haber sido provocados por la Ndrangheta, la organización mafiosa que actúa en la región de Calabria, según los investigadores que llevan el caso.
De hecho, entre los detenidos en relación con uno de los ataques cometidos contra los inmigrantes figura Antonio Bellocco, el hijo de un jefe mafioso de la zona. Por su parte, el fiscal adjunto Antimafia de Reggio Calabria, Nicola Gratteri, se dijo seguro de que detrás de Rosarno está la dirección de la Ndrangheta, según declaró al diario Quotidiano Nazionale.
Los investigadores tampoco descartan que los hechos de Rosarno no hayan sido otra cosa que una estrategia de la Ndrangheta para alejar la atención de la opinión pública de la explosión de un paquete bomba en Reggio Calabria con el que esta organización quiso advertir la semana pasada a los magistrados de esta ciudad.
Los disturbios empezaron el jueves de la semana pasada cuando un nutrido grupo de inmigrantes invadió Rosarno destrozando todo lo que encontró por delante después del ataque cometido contra dos de ellos.
Nuevas agresiones
Tras los disturbios, algunos inmigrantes fueron víctimas de nuevas agresiones, mientras que las autoridades italianas decidieron alejar de la zona a los 1.500 inmigrantes, la mayor parte de ellos sin papeles, que viven en las afueras de esta localidad.
Tal y como habían denunciado algunas organizaciones humanitarias, las condiciones de vida de estas personas son deplorables.
Además de vivir en barracas y fábricas abandonadas, son explotados por los propietarios de las tierras, que les obligan a trabajar muchas más horas de las permitidas a cambio de un mísero jornal. Tras los incidentes de la semana pasada, los africanos han sido trasladados a centros para inmigrantes y ahora el objetivo del Ministerio de Interior es expulsar a los que no tengan los papeles en regla.
Por su parte, los habitantes de Rosarno se manifestaron hoy por las calles de la ciudad para protestar contra la imagen que se ha dado de ellos. Abandonados por el Estado, criminalizados por los medios, 20 años de convivencia no son racismo, se leía en una gran pancarta. En la manifestación también participaron algunos inmigrantes.
El diario oficioso del Vaticano, LOsservatore Romano también criticó el racismo que todavía hoy se vive en Italia y que vuelve a poner en evidencia un odio mudo y salvaje hacia otro color de piel que creíamos superado.
Los investigadores tampoco descartan que los hechos de Rosarno no hayan sido otra cosa que una estrategia de la Ndrangheta para alejar la atención de la opinión pública de la explosión de un paquete bomba en Reggio Calabria con el que esta organización quiso advertir la semana pasada a los magistrados de esta ciudad.
Los disturbios empezaron el jueves de la semana pasada cuando un nutrido grupo de inmigrantes invadió Rosarno destrozando todo lo que encontró por delante después del ataque cometido contra dos de ellos.
Nuevas agresiones
Tras los disturbios, algunos inmigrantes fueron víctimas de nuevas agresiones, mientras que las autoridades italianas decidieron alejar de la zona a los 1.500 inmigrantes, la mayor parte de ellos sin papeles, que viven en las afueras de esta localidad.
Tal y como habían denunciado algunas organizaciones humanitarias, las condiciones de vida de estas personas son deplorables.
Además de vivir en barracas y fábricas abandonadas, son explotados por los propietarios de las tierras, que les obligan a trabajar muchas más horas de las permitidas a cambio de un mísero jornal. Tras los incidentes de la semana pasada, los africanos han sido trasladados a centros para inmigrantes y ahora el objetivo del Ministerio de Interior es expulsar a los que no tengan los papeles en regla.
Por su parte, los habitantes de Rosarno se manifestaron hoy por las calles de la ciudad para protestar contra la imagen que se ha dado de ellos. Abandonados por el Estado, criminalizados por los medios, 20 años de convivencia no son racismo, se leía en una gran pancarta. En la manifestación también participaron algunos inmigrantes.
El diario oficioso del Vaticano, LOsservatore Romano también criticó el racismo que todavía hoy se vive en Italia y que vuelve a poner en evidencia un odio mudo y salvaje hacia otro color de piel que creíamos superado.