La Nochebuena de Molina congregó a centenares de personas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Después de la Misa del Gallo se encendió la hoguera por el nacimiento de Cristo.
Una de las fiestas más esperadas en el mes de diciembre para los molineses y molinesas es la de ‘su’ particular Nochebuena, que se celebró el pasado domingo. Con motivo de esta fiesta, que tiene lugar en la víspera de la fiesta de la Inmaculada, todos los miembros de cada familia de la localidad se reunen para vivir una cena prenavideña y subir a la hoguera encendida en el cerro de Santa Lucía.
Alrededor de la medianoche, decenas de fieles a la Nochebuena Molinesa se dieron cita en la iglesia de Santa María la Mayor de San Gil, en la cual se celebró la Misa del Gallo. Molina de Aragón, junto con el municipio murciano de Mula y Roma, en Italia, son las únicas tres localidades que tienen el privilegio de celebrar esta peculiar eucaristía a la medianoche de víspera de la Inmaculada. La bula correspondiente a Molina está fechada en Roma el 28 de febrero de 1.518, que corresponde al sexto año de pontificado de León X, que es quien da validez al documento al aportar su rúbrica.

Anteriormente a la santa misa, las familias molinesas se impregnaron del espíritu navideño. Como es tradicional en la localidad, lo primero que hicieron los miembros de cada familia fue reunirse alrededor de la mesa para degustar los manjares típicos de las navidades con todo lujo de detalles, como si del 24 de diciembre se tratase. Esta peculiar cena es una de las tradiciones más asentadas. Data de hace más de cinco siglos y, lejos de quedar en el olvido, año tras año atrae a molineses de otros lugares que quieren seguir con esta peculiar celebración prenavideña. Además, muchos de ellos aprovechan el puente de la Constitución y la Inmaculada para celebrar un año con dos cenas de Nochebuena.

Otra de las tradiciones de la víspera de la Inmaculada es la de encender una hoguera en el cerro de Santa Lucía durante la tarde noche del mismo día. Alrededor de ella se congregaron en un ambiente festivo decenas de personas de todas las edades comentando anécdotas de épocas pasadas y degustando los típicos productos navideños por los alrededores de la imagen de Santa Lucía, donde la temperatura ambiente propiciaba la subida al cerro.