La normativa de seguridad de carreteras deja a Taracena sin accesos directos a la A-2
05/02/2012 - 10:50
A falta de echar la capa de rodadura y dotarla de la señalización vertical y horizontal definitiva, trabajos que se sucederán en las próximas semanas, se ha abierto de manera provisional al tráfico rodado la nueva vía colectora que conectará el barrio anexionado de Taracena con Guadalajara a partir de la glorieta de la Ronda Norte en su parte más alta. Esta vía reemplazará la vía que permitía hasta hace pocos meses a los vecinos de Taracena incorporarse de manera directa a la A-2 en el kilómetro 59. En su lugar, la salida a la autovía en dirección Madrid tendrá que realizarse obligatoriamente pasando por la glorieta de la Ronda Norte, intersección que hace poco más de un mes cuenta con un nuevo ramal que se corresponde con el final de esta nueva vía.
De la misma manera, el acceso directo que desde la A-2 había hasta Taracena en sentido Madrid a la altura del kilómetro 60 se ha suprimido. En su lugar, el acceso se hace por la salida del kilómetro 62, coincidente con el desvío hacia la CM-1003, dirección Tórtola y Jadraque, y ahora también Taracena. Llegados a una nueva glorieta, ésta permitirá conectar con la nueva vía colectora que se prolongará hasta el barrio de Taracena, proseguirá por la avenida de Guadalajara de la pedanía y morirá en la rotonda de la Ronda Norte.
En ambos casos, se ha pretendido eliminar los carriles trenzados, denominación que se le da a las vías que actúan tanto de salida como de entrada de vehículos a una autovía. En este caso particular, se evitará que los vehículos procedentes de Zaragoza en sentido Madrid que quisieran entrar en Taracena se crucen con los que vienen de la carretera de Tórtola; y un kilómetro más adelante, que los que quisieran salir de Taracena de forma directa a la A-2 se cruzaran con los que vinieran de Zaragoza y quisieran entrar en Guadalajara en su salida norte.
Con la eliminación de la entrada y salida directa de la A-2 a Taracena, el Ministerio de Fomento da cumplimiento a la normativa de carreteras en cuestión de seguridad en el apartado en el que se marcan unas distancias mínimas de accesos e incorporaciones a autovías que antes no se cumplían.
Lo que no se modificará, en ningún caso, es el acceso directo a la A-2 de los vehículos procedentes de la CM-1003 y la entrada a Guadalajara por la zona norte para aquellos que vengan desde Zaragoza.
De la misma manera, el acceso directo que desde la A-2 había hasta Taracena en sentido Madrid a la altura del kilómetro 60 se ha suprimido. En su lugar, el acceso se hace por la salida del kilómetro 62, coincidente con el desvío hacia la CM-1003, dirección Tórtola y Jadraque, y ahora también Taracena. Llegados a una nueva glorieta, ésta permitirá conectar con la nueva vía colectora que se prolongará hasta el barrio de Taracena, proseguirá por la avenida de Guadalajara de la pedanía y morirá en la rotonda de la Ronda Norte.
En ambos casos, se ha pretendido eliminar los carriles trenzados, denominación que se le da a las vías que actúan tanto de salida como de entrada de vehículos a una autovía. En este caso particular, se evitará que los vehículos procedentes de Zaragoza en sentido Madrid que quisieran entrar en Taracena se crucen con los que vienen de la carretera de Tórtola; y un kilómetro más adelante, que los que quisieran salir de Taracena de forma directa a la A-2 se cruzaran con los que vinieran de Zaragoza y quisieran entrar en Guadalajara en su salida norte.
Con la eliminación de la entrada y salida directa de la A-2 a Taracena, el Ministerio de Fomento da cumplimiento a la normativa de carreteras en cuestión de seguridad en el apartado en el que se marcan unas distancias mínimas de accesos e incorporaciones a autovías que antes no se cumplían.
Lo que no se modificará, en ningún caso, es el acceso directo a la A-2 de los vehículos procedentes de la CM-1003 y la entrada a Guadalajara por la zona norte para aquellos que vengan desde Zaragoza.
Discrepancias entre los vecinos
Pese a que los trabajos realizados entre el tramo 61 y 58 tienen como finalidad mejorar la seguridad del tráfico, algunos vecinos de Taracena ya han empezado a mostrar su malestar con esta nueva reorganización. Al aislamiento al que creen que se someterá al barrio con la eliminación del acceso y salida directa a la autovía, se une, refiriéndose al nuevo tramo que conecta Taracena con Guadalajara, un trazado lleno de curvas que desemboca en una glorieta a la que se accede con poca visibilidad y que tiene un gran volumen de tráfico, lo que dificultará nuestra incorporación.
Pese a que los trabajos realizados entre el tramo 61 y 58 tienen como finalidad mejorar la seguridad del tráfico, algunos vecinos de Taracena ya han empezado a mostrar su malestar con esta nueva reorganización. Al aislamiento al que creen que se someterá al barrio con la eliminación del acceso y salida directa a la autovía, se une, refiriéndose al nuevo tramo que conecta Taracena con Guadalajara, un trazado lleno de curvas que desemboca en una glorieta a la que se accede con poca visibilidad y que tiene un gran volumen de tráfico, lo que dificultará nuestra incorporación.
Pantallas acústicas
La incertidumbre de los vecinos también se extiende a la próxima colocación de pantallas acústicas en el tramo de las viviendas que están más próximas a la nueva vía de servicio, que integrada por dos carriles, actúa de un lado como acceso a la A-2 para los vehículos que acceden desde la CM-1003, y de otro, sirve de vía de servicio para los camiones que acceden a la fábrica de caolín. Esta aproximación de la carretera a Taracena es la que ha obligado a echar mano de estos elementos para contrarrestar el ruido procedente de la vía de servicio, que siempre será menor que el que genere el tráfico de la propia autovía. Los trabajos de cimentación para instalar estas pantallas acústicas ya han comenzado, tal y como confirma el nuevo alcalde pedáneo, Juan Pedro Camarillo, que desconoce aún si las pantallas que se colocarán para tal fin serán bloques de hormigón o de cristal. En cualquier caso, espera que sean lo más estéticas posibles, indica.
La incertidumbre de los vecinos también se extiende a la próxima colocación de pantallas acústicas en el tramo de las viviendas que están más próximas a la nueva vía de servicio, que integrada por dos carriles, actúa de un lado como acceso a la A-2 para los vehículos que acceden desde la CM-1003, y de otro, sirve de vía de servicio para los camiones que acceden a la fábrica de caolín. Esta aproximación de la carretera a Taracena es la que ha obligado a echar mano de estos elementos para contrarrestar el ruido procedente de la vía de servicio, que siempre será menor que el que genere el tráfico de la propia autovía. Los trabajos de cimentación para instalar estas pantallas acústicas ya han comenzado, tal y como confirma el nuevo alcalde pedáneo, Juan Pedro Camarillo, que desconoce aún si las pantallas que se colocarán para tal fin serán bloques de hormigón o de cristal. En cualquier caso, espera que sean lo más estéticas posibles, indica.
Autovía de última generación
La construcción de esta vía colectora y vía de servicio son proyectos enmarcados en los trabajos de ampliación de carriles en autovías llamadas de nueva generación. Impulsado por el Ministerio de Fomento, la concesión del proyecto recayó en Autovías de Aragón, y OHL es la empresa que acomete los trabajos en el tramo comprendido entre el kilómetro 5,9 y 62.
La construcción de esta vía colectora y vía de servicio son proyectos enmarcados en los trabajos de ampliación de carriles en autovías llamadas de nueva generación. Impulsado por el Ministerio de Fomento, la concesión del proyecto recayó en Autovías de Aragón, y OHL es la empresa que acomete los trabajos en el tramo comprendido entre el kilómetro 5,9 y 62.