La nuclear operará al 100 por cien tras la recarga en la que se dará solución al ruido neutrónico
01/10/2010 - 09:45
Por: M.TOVAR ATANCE
Trillo
El segundo semestre de actividad de la central nuclear de Trillo en 2009 fue muy bueno, según aseguró ayer el director de la planta, Aquilino Rodríguez, pues en él se ha producido más del 50 por ciento de todo el año. El único inconveniente, ha sido el denominado ruido neutrónico, un suceso común en las centrales con este diseño alemán, que ha obligado a reducir a un 94 por ciento la potencia desde el pasado mes de septiembre. La planta recuperará el 100 por cien de actividad con una modificación de diseño que se realizará en la próxima recarga de combustible, cuyo inicio está previsto para el 17 de abril y en la que trabajarán entre 900 y 1.000 personas nuevas.
El director de la central nuclear Trillo I, Aquilino Rodríguez, hizo ayer un balance positivo del segundo semestre de actividad de la planta en el que el único inconveniente registrado, según señaló, ha sido la reducción a un 94 por ciento de la capacidad de producción el pasado mes de septiembre debido al ruido neutrónico. Este fenómeno, según lo calificó ayer el responsable de la instalación, es común al de otras plantas de similares características, que no tiene ningún impacto en el entorno, y que se solventará el próximo mes de abril durante la recarga cuando se producirá una modificación de diseño para que pueda volver a operar al 100 por cien.
Se denomina ruido neutrónico a las interferencias que se producen en la pastilla de uranio ante variaciones muy puntuales de flujo neutrónico en el entorno del combustible. Esto deriva de una variación de temperatura en el agua que refrigera el elemento combustible. Cuando eso se produce la captura de neutrones se reduce y entonces tenemos pequeños picos de flujos neutrónicos tanto al alza como a la baja, explicó el director. Esta situación produce cierta inestabilidad y se hace necesaria la actuación de sistemas automáticos para reducirla, por tanto, a menor potencia, menor ruido neutrónico. Rodríguez apuntó ayer que centrales alemanas como la de Trillo, con un diseño similar, ya han tomado la misma medida o han modificado el diseño.
La reducción de la potencia ha sido una de las razones por las que la producción bruta de energía eléctrica ha sido en 2009 inferior a la de años anteriores. Durante el segundo semestre fue de 4.520 gigavatios horas, más del 50 por ciento del total anual que ascendió a 7.702 gigavatios hora con un producción acumulada hasta el pasado 31 de diciembre de 172.100 millones de kilovatios hora.
Estos datos revelan que la producción en el último ejercicio, según Rodríguez, fue notablemente inferior a la de los diez últimos años, debido además, entre otros motivos, a que la recarga de combustible se prolongó durante siete días más de los inicialmente previstos y a los cuatro días de ponerse nuevamente en marcha se produjo una parada no programada que obligó a estar unos cinco días desconectada de la red reparando una pequeña avería y desde entonces hasta hoy mismo la central ha funcionado primero al 100 por cien y desde septiembre al 94 por ciento sin ninguna otra incidencia que haya afectado a la producción.
Durante el pasado ejercicio, la planta estuvo conectada a la red durante un total de 4.417 horas y tiene un acumulado a origen de 165412,1 horas.
Recarga para el 17 de abril
La producción de la central volverá a la normalidad tras la próxima recarga que se prevé comience el 17 de abril y que se prolongará durante 31 días hasta el 16 o el 17 de mayo. Serán actividades mucho más ligeras, aclaró el director de la planta.
Las tareas que se desarrollarán durante este tiempo supondrán la contratación de entre 900 y 1.000 personas más, que se sumarán a las que habitualmente conforman la plantilla, y que en 2009 llegaron a los 1.500.
Esta será diferente a la del año anterior, en la que se tuvieron que llevar a cabo tareas muy específicas que sólo se realizan cada 10 años, por eso fue más larga que en ediciones anteriores. Lo mismo ocurrió en 1999 y está previsto que sea similar en 2019. En la última recarga se realizaron trabajos especiales como la inspección mecanizada de la vasija del reactor, la prueba de presión del circuito primario, la revisión de los componentes del interruptor de generación, la revisión y comprobación de la lámina de una de las piscinas del sistema de agua de refrigeración esencial y la prueba de presión de la esfera de contención del edificio del reactor.
La peculiaridad de los tareas realizadas debido, que fueron más numerosas y requirieron estar más cerca de la vasija del reactor supuso un incremento de la radiación colectiva que recibieron los trabajadores durante 2009 hasta 776 milisivert por persona. No es un dato bueno para nosotros, aunque esperado, insistió el director. A mayor número de días, mayor número de personas y actividades más cercanas al término fuente de la radiación han llevado a una dosis superior a la de otros años.
Para este año la previsión de dosis anual es de 380 milisivert y durante la recarga de 350. Volveremos a una cifras similares a las de años anteriores, ya que el año pasado fue especial en muchos sentidos por las actividades que se realizaron en ella y esperamos que no vuelva a producirse esta circunstancia hasta dentro de 10 años, insistió Aquilino Rodríguez.
Gestión de residuos
Durante el año que ha concluido, en la planta de Trillo se han generado 34,54 metros cúbicos de residuos de media y baja actividad. La Empresa Nacional de Residuos (Enresa) se ha llevado a El Cabril 60 m3. Con estas cifras, la nuclear de Trillo ha conseguido equipararse a los ratios de otras centrales en lo que se refiere a la reducción, segregación y reciclaje de los materiales. Estas operaciones se vienen realizando desde el inicio de la explotación de la planta.
En cuanto a los residuos radiactivos, en la última recarga se sustituyeron 24 elementos combustibles y durante el verano se depositaron dos nuevos contenedores en el Almacén Temporal Individualizado (ATI) diseñado exclusivamente para esta planta que está a menos del 19 por ciento de su capacidad. En la actualidad hay 18, que suman un total de 378 elementos combustibles y suponen 168 toneladas de combustible gastado. A lo largo de este ejercicio está previsto que se añadan otros dos más, con lo que se llegaría al 25 por ciento de la capacidad total, pues puede albergar hasta 80.
Supervisión del CSN
El director de la planta nuclear destacó ayer los resultados alcanzados por Trillo en la última anualidad conforme al Sistema de Supervisión de Centrales Nucleares (SISC) diseñado por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). En esta ocasión los 16 parámetros que se utilizan para medir el comportamiento e información de la central están en color verde, que supone el más bajo de los cuatro existentes (blanco, amarillo y rojo).
Eso significa que los indicadores están en un estado óptimo, en el mejor que pueden estar. Pero no siempre ha sido así, en 2008, tuvimos el indicador de los diesel en color blanco, pero hemos recuperado la fiabilidad de los generadores y ha vuelto a color verde junto a los otros 15.
Estos indicadores se refieren a sucesos iniciadores (paradas instantáneas y cambios de potencia no programados y disparos con complicaciones); sistemas de mitigación (fallos funcionales en el sistema de seguridad, generadores diesel, inyección de alta presión, extracción de calor residual, agua de alimentación auxiliar y agua de refrigeración); integridad de barreras (actividad y fugas del sistema refrigerante); preparación para emergencias (respuesta ante emergencias, organización e instalaciones, equipos y medios); protección radiológica ocupacional (efectividad del control de la exposición ocupacional); y protección radiológica del público (control de efluentes radiactivos).
En el caso de los nueve hallazgos registrados en Trillo en el último trimestre de 2008 y los tres de 2009 (el último se publicará en marzo) en alguno de los sucesos señalados anteriormente también están en color verde, lo que supone que ha tenido poca incidencia en la seguridad. Es un valor bueno comparado con otras plantas, y esperamos seguir en esta línea en cuanto al color el verde, lo perseguimos en indicadores, hallazgos y en cuanto al número, señaló Rodríguez.
El director de Trillo I se hizo eco además de la incidencia que la crisis ha tenido además en el consumo eléctrico, que se ha reducido en el último ejercicio un 4,4 por ciento, a la par que se ha producido un incremento de la producción en régimen especial. La energía eólica ha supuesto un incremento de un 13 por ciento respecto a su aportación energética en 2008 y el resto se refiere a termosolar, fotovoltaica, biomasa, etc.
Rodríguez resumió el segundo semestre como muy bueno con la única inconveniencia que ha sido sido la reducción de la potencia al 94 por ciento. No hemos tenido sucesos notificables, pues los siete de 2009 fueron de enero a mayo (cinco durante la recarga y dos después), en lo que llevamos de año no ha habido ningún otro.
Se denomina ruido neutrónico a las interferencias que se producen en la pastilla de uranio ante variaciones muy puntuales de flujo neutrónico en el entorno del combustible. Esto deriva de una variación de temperatura en el agua que refrigera el elemento combustible. Cuando eso se produce la captura de neutrones se reduce y entonces tenemos pequeños picos de flujos neutrónicos tanto al alza como a la baja, explicó el director. Esta situación produce cierta inestabilidad y se hace necesaria la actuación de sistemas automáticos para reducirla, por tanto, a menor potencia, menor ruido neutrónico. Rodríguez apuntó ayer que centrales alemanas como la de Trillo, con un diseño similar, ya han tomado la misma medida o han modificado el diseño.
La reducción de la potencia ha sido una de las razones por las que la producción bruta de energía eléctrica ha sido en 2009 inferior a la de años anteriores. Durante el segundo semestre fue de 4.520 gigavatios horas, más del 50 por ciento del total anual que ascendió a 7.702 gigavatios hora con un producción acumulada hasta el pasado 31 de diciembre de 172.100 millones de kilovatios hora.
Estos datos revelan que la producción en el último ejercicio, según Rodríguez, fue notablemente inferior a la de los diez últimos años, debido además, entre otros motivos, a que la recarga de combustible se prolongó durante siete días más de los inicialmente previstos y a los cuatro días de ponerse nuevamente en marcha se produjo una parada no programada que obligó a estar unos cinco días desconectada de la red reparando una pequeña avería y desde entonces hasta hoy mismo la central ha funcionado primero al 100 por cien y desde septiembre al 94 por ciento sin ninguna otra incidencia que haya afectado a la producción.
Durante el pasado ejercicio, la planta estuvo conectada a la red durante un total de 4.417 horas y tiene un acumulado a origen de 165412,1 horas.
Recarga para el 17 de abril
La producción de la central volverá a la normalidad tras la próxima recarga que se prevé comience el 17 de abril y que se prolongará durante 31 días hasta el 16 o el 17 de mayo. Serán actividades mucho más ligeras, aclaró el director de la planta.
Las tareas que se desarrollarán durante este tiempo supondrán la contratación de entre 900 y 1.000 personas más, que se sumarán a las que habitualmente conforman la plantilla, y que en 2009 llegaron a los 1.500.
Esta será diferente a la del año anterior, en la que se tuvieron que llevar a cabo tareas muy específicas que sólo se realizan cada 10 años, por eso fue más larga que en ediciones anteriores. Lo mismo ocurrió en 1999 y está previsto que sea similar en 2019. En la última recarga se realizaron trabajos especiales como la inspección mecanizada de la vasija del reactor, la prueba de presión del circuito primario, la revisión de los componentes del interruptor de generación, la revisión y comprobación de la lámina de una de las piscinas del sistema de agua de refrigeración esencial y la prueba de presión de la esfera de contención del edificio del reactor.
La peculiaridad de los tareas realizadas debido, que fueron más numerosas y requirieron estar más cerca de la vasija del reactor supuso un incremento de la radiación colectiva que recibieron los trabajadores durante 2009 hasta 776 milisivert por persona. No es un dato bueno para nosotros, aunque esperado, insistió el director. A mayor número de días, mayor número de personas y actividades más cercanas al término fuente de la radiación han llevado a una dosis superior a la de otros años.
Para este año la previsión de dosis anual es de 380 milisivert y durante la recarga de 350. Volveremos a una cifras similares a las de años anteriores, ya que el año pasado fue especial en muchos sentidos por las actividades que se realizaron en ella y esperamos que no vuelva a producirse esta circunstancia hasta dentro de 10 años, insistió Aquilino Rodríguez.
Gestión de residuos
Durante el año que ha concluido, en la planta de Trillo se han generado 34,54 metros cúbicos de residuos de media y baja actividad. La Empresa Nacional de Residuos (Enresa) se ha llevado a El Cabril 60 m3. Con estas cifras, la nuclear de Trillo ha conseguido equipararse a los ratios de otras centrales en lo que se refiere a la reducción, segregación y reciclaje de los materiales. Estas operaciones se vienen realizando desde el inicio de la explotación de la planta.
En cuanto a los residuos radiactivos, en la última recarga se sustituyeron 24 elementos combustibles y durante el verano se depositaron dos nuevos contenedores en el Almacén Temporal Individualizado (ATI) diseñado exclusivamente para esta planta que está a menos del 19 por ciento de su capacidad. En la actualidad hay 18, que suman un total de 378 elementos combustibles y suponen 168 toneladas de combustible gastado. A lo largo de este ejercicio está previsto que se añadan otros dos más, con lo que se llegaría al 25 por ciento de la capacidad total, pues puede albergar hasta 80.
Supervisión del CSN
El director de la planta nuclear destacó ayer los resultados alcanzados por Trillo en la última anualidad conforme al Sistema de Supervisión de Centrales Nucleares (SISC) diseñado por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). En esta ocasión los 16 parámetros que se utilizan para medir el comportamiento e información de la central están en color verde, que supone el más bajo de los cuatro existentes (blanco, amarillo y rojo).
Eso significa que los indicadores están en un estado óptimo, en el mejor que pueden estar. Pero no siempre ha sido así, en 2008, tuvimos el indicador de los diesel en color blanco, pero hemos recuperado la fiabilidad de los generadores y ha vuelto a color verde junto a los otros 15.
Estos indicadores se refieren a sucesos iniciadores (paradas instantáneas y cambios de potencia no programados y disparos con complicaciones); sistemas de mitigación (fallos funcionales en el sistema de seguridad, generadores diesel, inyección de alta presión, extracción de calor residual, agua de alimentación auxiliar y agua de refrigeración); integridad de barreras (actividad y fugas del sistema refrigerante); preparación para emergencias (respuesta ante emergencias, organización e instalaciones, equipos y medios); protección radiológica ocupacional (efectividad del control de la exposición ocupacional); y protección radiológica del público (control de efluentes radiactivos).
En el caso de los nueve hallazgos registrados en Trillo en el último trimestre de 2008 y los tres de 2009 (el último se publicará en marzo) en alguno de los sucesos señalados anteriormente también están en color verde, lo que supone que ha tenido poca incidencia en la seguridad. Es un valor bueno comparado con otras plantas, y esperamos seguir en esta línea en cuanto al color el verde, lo perseguimos en indicadores, hallazgos y en cuanto al número, señaló Rodríguez.
El director de Trillo I se hizo eco además de la incidencia que la crisis ha tenido además en el consumo eléctrico, que se ha reducido en el último ejercicio un 4,4 por ciento, a la par que se ha producido un incremento de la producción en régimen especial. La energía eólica ha supuesto un incremento de un 13 por ciento respecto a su aportación energética en 2008 y el resto se refiere a termosolar, fotovoltaica, biomasa, etc.
Rodríguez resumió el segundo semestre como muy bueno con la única inconveniencia que ha sido sido la reducción de la potencia al 94 por ciento. No hemos tenido sucesos notificables, pues los siete de 2009 fueron de enero a mayo (cinco durante la recarga y dos después), en lo que llevamos de año no ha habido ningún otro.