La nueva CCM tendrá protección de activos para evitar pérdidas
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El futuro banco surgido del proceso de integración entre Cajastur y Caja Castilla La Mancha (CCM) contará con un esquema de protección de activos que evite futuras pérdidas a la entidad resultante e incorporará a todo el personal de la caja castellano-manchega que hace negocio bancario, el de la red de oficinas y los servicios centrales, es decir, todos aquellos que trabajan directamente en el ámbito de los activos y pasivos que se ceden de la caja al actual Banco Liberta.
Así lo confirmaron ayer tanto el director general de Caja Castilla La Mancha, Gorka Barrondo, como el director general del Grupo, Xabier Alkorta, en una rueda de prensa, en la que detallaron que los 1.300 millones de euros obtenidos del Fondo de Garantía de Depósitos es una cantidad suficiente, que no habrá que ampliar.
La caja como tal va a seguir existiendo, va a tener su red en Castilla-La Mancha y va a tener unos activos algo distintos a lo que son hoy, que será lo puramente bancario y financiero, dijo Barrondo, quien aclaró que esta estructura no tiene absolutamente nada que ver con los conceptos de banco malo o bueno; pues no hay activos tóxicos, sí algunos cuya calidad ha empeorado en paralelo a la actividad económica del país.
Explicó que CCM tendrá una participación del 25 por ciento en el actual Banco Liberta --cuya denominación se baraja que sea Banco Castilla La Mancha o simplemente CCM, pues según Alkorta la marca estaría en el banco y daría cobijo a toda la estructura de la caja--, mientras que Cajastur conservará el 75 por ciento restante, de tal forma que en el banco no habrá una inyección de capital como tal desde la Caja, sino la cesión de sus activos y pasivos.
Alkorta incidió en que el futuro de CCM es la Corporación con participaciones industriales y de servicios, que será la que participe en la Junta General y el Consejo del nuevo banco. La caja continuará con su independencia y una cartera de inversiones que serán las actuales de CCM Corporación, las de la cartera de activos financieros de CCM y la obra benéfico-social, que quedan fuera del Banco.
En cuanto a la fórmula de trabajo, Barrondo apuntó que iremos de activo en activo al balance hasta pasar todo el balance individual de la caja, excepto las participaciones financieras, y todos los pasivos, excluyendo una pequeña parte de financiación de mercado que tenga que quedar en la caja para equilibrar su propio balance, reseñó. Según detalló, la caja tendrá un balance importante ya que se quedará con activos muy buenos, entre los que citó Isolux Corsán, Aernova, García-Carrión o Incarlopsa.
Ambos quisieron dejar claro que el proceso no se puede definir como una compra sino como una integración parcial y que la operación va a tener su complejidad y está abierta a múltiples cambios de orden jurídico y legislativo.
Alkorta aclaró este punto al afirmar que CCM sigue con un contenido concreto, el negocio bancario pasa a un banco con aportación de capital de Cajastur --que Barrondo no especificó amparándose en que no tiene autorización para hablar de cifras--, mientras la caja mantiene la gestión de participaciones.
La caja como tal va a seguir existiendo, va a tener su red en Castilla-La Mancha y va a tener unos activos algo distintos a lo que son hoy, que será lo puramente bancario y financiero, dijo Barrondo, quien aclaró que esta estructura no tiene absolutamente nada que ver con los conceptos de banco malo o bueno; pues no hay activos tóxicos, sí algunos cuya calidad ha empeorado en paralelo a la actividad económica del país.
Explicó que CCM tendrá una participación del 25 por ciento en el actual Banco Liberta --cuya denominación se baraja que sea Banco Castilla La Mancha o simplemente CCM, pues según Alkorta la marca estaría en el banco y daría cobijo a toda la estructura de la caja--, mientras que Cajastur conservará el 75 por ciento restante, de tal forma que en el banco no habrá una inyección de capital como tal desde la Caja, sino la cesión de sus activos y pasivos.
Alkorta incidió en que el futuro de CCM es la Corporación con participaciones industriales y de servicios, que será la que participe en la Junta General y el Consejo del nuevo banco. La caja continuará con su independencia y una cartera de inversiones que serán las actuales de CCM Corporación, las de la cartera de activos financieros de CCM y la obra benéfico-social, que quedan fuera del Banco.
En cuanto a la fórmula de trabajo, Barrondo apuntó que iremos de activo en activo al balance hasta pasar todo el balance individual de la caja, excepto las participaciones financieras, y todos los pasivos, excluyendo una pequeña parte de financiación de mercado que tenga que quedar en la caja para equilibrar su propio balance, reseñó. Según detalló, la caja tendrá un balance importante ya que se quedará con activos muy buenos, entre los que citó Isolux Corsán, Aernova, García-Carrión o Incarlopsa.
Ambos quisieron dejar claro que el proceso no se puede definir como una compra sino como una integración parcial y que la operación va a tener su complejidad y está abierta a múltiples cambios de orden jurídico y legislativo.
Alkorta aclaró este punto al afirmar que CCM sigue con un contenido concreto, el negocio bancario pasa a un banco con aportación de capital de Cajastur --que Barrondo no especificó amparándose en que no tiene autorización para hablar de cifras--, mientras la caja mantiene la gestión de participaciones.