La ONU afirma que prohibir una estructura arquitectónica asociada a una religión es claramente discriminatorio
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Suiza
La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, afirmó este martes que lamenta la prohibición de Suiza sobre la construcción de minaretes, que será promulgada como resultado del referéndum celebrado el pasado domingo, y añadió que una prohibición semejante es "discriminatoria, profundamente divisoria y una medida profundamente desafortunada para Suiza, que pone en riesgo al país y colisiona con sus obligaciones de Derechos Humanos".
"Dudo en condenar una votación democrática", indicó Pillay en un comunicado, "pero no dudo en condenar el miedo contra el extranjero que ha caracterizado las campañas políticas en una serie de países, incluida Suiza, que contribuye a que se den resultados como éste".
Según Pillay --quien subraya que el Gobierno de Suiza no apoyó el referéndum--, prohibir una estructura arquitectónica que está asociada con una religión es claramente discriminatorio. "Algunos de los políticos que propusieron la moción afirmaron que no tenía como objetivo ni el Islam ni a los musulmanes", aseguró Pillay. "Otros reivindicaron que prohibir los minaretes mejoraría la integración. Cuando el símbolo de una religión se convierte en el blanco de una proposición, estas reivindicaciones son extraordinarias", lamentó.
"Las políticas que se basan en la intolerancia son profundamente inquietantes, sea cual sea el lugar en el que ocurran", prosiguió. "A veces se canaliza contra las personas que se adhieren a una religión particular, como es el caso", señaló. "Es corrosivo y puede convertirse en algo negativo e incluso perjudicial para la sociedad. No estamos en este punto en Suiza, pero la iniciativa (...), forma parte de una tendencia extremadamente preocupante", añadió.
"Pido a la sociedad que tome muy en serio la cuestión de la discriminación", aseguró Pillay. "Si permitimos que siga creciendo, la discriminación y la intolerancia no sólo dañarán considerablemente los miembros del grupo sino que dividirán y dañarán la sociedad en general", concluyó la Alta Comisionada.
Según Pillay --quien subraya que el Gobierno de Suiza no apoyó el referéndum--, prohibir una estructura arquitectónica que está asociada con una religión es claramente discriminatorio. "Algunos de los políticos que propusieron la moción afirmaron que no tenía como objetivo ni el Islam ni a los musulmanes", aseguró Pillay. "Otros reivindicaron que prohibir los minaretes mejoraría la integración. Cuando el símbolo de una religión se convierte en el blanco de una proposición, estas reivindicaciones son extraordinarias", lamentó.
"Las políticas que se basan en la intolerancia son profundamente inquietantes, sea cual sea el lugar en el que ocurran", prosiguió. "A veces se canaliza contra las personas que se adhieren a una religión particular, como es el caso", señaló. "Es corrosivo y puede convertirse en algo negativo e incluso perjudicial para la sociedad. No estamos en este punto en Suiza, pero la iniciativa (...), forma parte de una tendencia extremadamente preocupante", añadió.
"Pido a la sociedad que tome muy en serio la cuestión de la discriminación", aseguró Pillay. "Si permitimos que siga creciendo, la discriminación y la intolerancia no sólo dañarán considerablemente los miembros del grupo sino que dividirán y dañarán la sociedad en general", concluyó la Alta Comisionada.