La ONU discutirá la situación de Honduras a finales de esta semana

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
SITUACIÓN DE EXCEPCIÓN
Las negociaciones a puerta cerrada para decidir si Honduras estaba bien representado retrasó tres horas el inicio de la sesión del Consejo. El presidente hondureño, Manuel Zelaya, fue derrocado por un golpe militar el pasado mes de junio, y Roberto Micheletti ha ocupado su puesto. El embajador de Honduras ante la ONU en Ginebra, José Delmer Urbizo, rechazó las peticiones para que le expusaran de la sala donde se celebraba la sesión e insistió en que podía permanecer allí.
“Ésta es una acción totalmente ilegal inspirada por el régimen de (el presidente Hugo) Chávez en Venezuela”, dijo ante los periodistas.
“No abandonaré mi lugar”, agregó. Urbizo es embajador de Honduras en Ginebra desde hace tres años, primero como representante del Gobierno de Zelaya y ahora del de Micheletti. El golpe de Honduras ha provocado tensiones políticas en Latinoamérica y el Gobierno ‘de facto’ de Micheletti está presionado por Estados Unidos y otros países para que dimita y permita el retorno de Zelaya.
Pero el Gobierno de Micheletti se ha mantenido firme en su rechazo a esa petición y mantiene que para superar la crisis política hay que celebrar las elecciones presidenciales de noviembre, convocadas antes del golpe de Estado.

Transparencia
El Tribunal Supremo Electoral de Honduras cuenta con la presencia de unos 2.000 observadores electorales internacionales y cerca de 10.000 nacionales para la supervisión de las elecciones generales que podrían celebrarse el próximo 29 de noviembre. Por ahora, se han firmado convenios con instituciones no gubernamentales como Hagamos Democracia, Unión Cívica Democrática y Mirador Electoral y próximamente se hará lo mismo con el Instituto Nacional de la Juventud, dependiente del Ministerio de la Juventud, informó el diario local El Heraldo. El magistrado suplente del tribunal, Denis Gómez, responsable de la observación nacional e internacional, explicó que hay optimismo en el pleno del organismo para lograr los suficientes observadores para que sean “testigos de la transparencia y de la legitimidad del proceso electoral”. La comunidad internacional ya ha advertido de que no reconocerá los resultados de las elecciones, organizadas por el gobierno de facto.