La ONU también opina que la guerra de Afganistán no puede ganarse por la fuerza
01/10/2010 - 09:45
La guerra de Afganistán no puede ganarse militarmente, según asegura el máximo representante de la ONU en el país, Kai Eide, reafirmando las declaraciones del comandante británico en Afganistán, Mark Carleton-Smith, el domingo en el Sunday Times. La vía política, que incluya el diálogo con todas las partes interesadas, es la única forma de llegar al fin del conflicto, afirman. Esta misma postura ha sido defendida también por el primer ministro canadiense, Stephen Harper, cuyo país tiene 2.500 soldados en Afganistán.
La CNN asegura que los líderes talibanes pretenden romper sus vínculos con Al Qaeda y sentarse a negociar con el Gobierno afgano aprovechando la mediación saudí. Todos sabemos que no podemos ganar militarmente, aseguró Kai Eide en conferencia de prensa en Kabul. La guerra tiene que ser ganada por medios políticos, y eso requiere un compromiso político. Además, no debe descartarse a ninguna de las partes del conflicto, pues para tener resultados se debe hablar con todas las partes pertinentes. Sobre un posible aumento de tropas, Eide afirmó que lo que se necesita no son más militares sino más energía de los políticos.
Estas declaraciones reafirman la opinión mostrada por el General británico en Afganistán, Mark Carleton-Smith, que en declaraciones al periódico inglés Sunday Times aseguró que para poner fin a la insurgencia era necesario dialogar con los líderes talibanes. Ese es el tipo de progreso necesario. A esta opinión también se ha sumado el primer ministro canadiense, Stephen Harper, cuyo país tiene 2.500 soldados en Afganistán, y que dijo que no es realista pensar que es posible derrotar a la insurgencia talibán. El objetivo realista es construir unas fuerzas armadas afganas que puedan gestionar su propia seguridad.
EE UU se queda solo
Por su parte, el comandante general estadounidense de las Fuerzas de la OTAN asegura que necesitan otros 15.000 soldados más, sin contar los 4.000 que está previsto que lleguen en enero, postura contraria a la de todos sus aliados, que no están dispuestos a enviar nuevas tropas. A pesar de ello, Estados Unidos ha pedido colaboración a Japón y los países de la OTAN para crear un proyecto de ley que autorice la creación de un ejército afgano, lo que supondría una inversión de unos 17 millones de dólares (12,5 millones de euros).
Por otro lado, la CNN, en una información recogida por otr/press, aseguró hoy que los líderes talibanes están sopesando la posibilidad de romper con Al Qaeda y negociar con el gobierno afgano, para lo que contarían con la mediación del Rey Abdullah de Arabia Saudita, que sería el encargado de acordar las conversaciones.
Este puede ser un importante paso para llegar al fin del conflicto, y para acabar con el derramamiento de sangre que se está produciendo en Afganistán.Un portavoz del Pentágono, sede del Departamento de Defensa estadounidense, Bryan Whitman, aseguró que la guerra de Afganistán no se está perdiendo. Whitman responde así a las declaraciones del principal responsable de las tropas británicas en Afganistán, el general de brigada Mark Carleton-Smith, quien afirmó en declaraciones al Sunday Times que la victoria militar está descartada y auguró negociaciones con los talibán. Hoy mismo también abogó por una solución negociada con los talibán el enviado especial de la ONU para Afganistán, Kai Eide.
No estamos perdiendo en Afganistán, aunque ciertamente se puede reconocer que se podría hacer más allí, dijo. Con respecto a la posible negociación con los talibán, Whitman fue tajante.
Este no es un elemento de nuestra estrategia. Han aterrorizado a la sociedad afgana durante años, afirmó. El embajador británico en Kabul, Sherard Cowper-Coles, por su parte, afirmó la semana pasada en un telegrama privado filtrado y publicado por el semanario satírico político francés Le Canard Enchaine que el envío de más tropas a Afganistán sólo serviría para proporcionar más objetivos a los talibán.Por su parte, el comandante general estadounidense de las Fuerzas de la OTAN asegura que necesitan otros 15.000 soldados más, sin contar los 4.000 que está previsto que lleguen en enero, postura contraria a la de todos sus aliados, que no están dispuestos a enviar nuevas tropas.
Estas declaraciones reafirman la opinión mostrada por el General británico en Afganistán, Mark Carleton-Smith, que en declaraciones al periódico inglés Sunday Times aseguró que para poner fin a la insurgencia era necesario dialogar con los líderes talibanes. Ese es el tipo de progreso necesario. A esta opinión también se ha sumado el primer ministro canadiense, Stephen Harper, cuyo país tiene 2.500 soldados en Afganistán, y que dijo que no es realista pensar que es posible derrotar a la insurgencia talibán. El objetivo realista es construir unas fuerzas armadas afganas que puedan gestionar su propia seguridad.
EE UU se queda solo
Por su parte, el comandante general estadounidense de las Fuerzas de la OTAN asegura que necesitan otros 15.000 soldados más, sin contar los 4.000 que está previsto que lleguen en enero, postura contraria a la de todos sus aliados, que no están dispuestos a enviar nuevas tropas. A pesar de ello, Estados Unidos ha pedido colaboración a Japón y los países de la OTAN para crear un proyecto de ley que autorice la creación de un ejército afgano, lo que supondría una inversión de unos 17 millones de dólares (12,5 millones de euros).
Por otro lado, la CNN, en una información recogida por otr/press, aseguró hoy que los líderes talibanes están sopesando la posibilidad de romper con Al Qaeda y negociar con el gobierno afgano, para lo que contarían con la mediación del Rey Abdullah de Arabia Saudita, que sería el encargado de acordar las conversaciones.
Este puede ser un importante paso para llegar al fin del conflicto, y para acabar con el derramamiento de sangre que se está produciendo en Afganistán.Un portavoz del Pentágono, sede del Departamento de Defensa estadounidense, Bryan Whitman, aseguró que la guerra de Afganistán no se está perdiendo. Whitman responde así a las declaraciones del principal responsable de las tropas británicas en Afganistán, el general de brigada Mark Carleton-Smith, quien afirmó en declaraciones al Sunday Times que la victoria militar está descartada y auguró negociaciones con los talibán. Hoy mismo también abogó por una solución negociada con los talibán el enviado especial de la ONU para Afganistán, Kai Eide.
No estamos perdiendo en Afganistán, aunque ciertamente se puede reconocer que se podría hacer más allí, dijo. Con respecto a la posible negociación con los talibán, Whitman fue tajante.
Este no es un elemento de nuestra estrategia. Han aterrorizado a la sociedad afgana durante años, afirmó. El embajador británico en Kabul, Sherard Cowper-Coles, por su parte, afirmó la semana pasada en un telegrama privado filtrado y publicado por el semanario satírico político francés Le Canard Enchaine que el envío de más tropas a Afganistán sólo serviría para proporcionar más objetivos a los talibán.Por su parte, el comandante general estadounidense de las Fuerzas de la OTAN asegura que necesitan otros 15.000 soldados más, sin contar los 4.000 que está previsto que lleguen en enero, postura contraria a la de todos sus aliados, que no están dispuestos a enviar nuevas tropas.