La oposición de Irán mantiene su pulso a Ahmadineyad en el noveno día de protestas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
“Resistirse a las demandas del pueblo está prohibido por la religión (...). Convoco tres días de luto nacional a partir del miércoles”, afirmó el ayatolá Montazeri en un comunicado publicado en su página web. Montazeri fue uno de los líderes más prominentes de la Revolución Islámica de 1979, pero pronto manifestó sus discrepancias con la dirección que tomó el régimen islámico e incluso ha estado bajo arresto domiciliario algunos años.
También es significativo el discurso moderado del presidente del Parlamento iraní, quien realizó una llamada a la calma y emplazó a los opositores al régimen a que empleen la vía de la legalidad para conseguir sus propósitos. “Lo que hay que hacer es separar a los que queman las tiendas y a los que atacan a la Policía y a las milicias Basij, que son los guardianes del país, de aquellos que critican los resultados de las elecciones”, añadió en declaraciones recogidas por la cadena internacional del Gobierno iraní, Press TV.
Sobre el descontento reinante en la capital iraní, Lariyani solicitó a las autoridades iraníes que atiendan las quejas de la oposición, y que se les conceda “una oportunidad de expresar su punto de vista” en nuevos debates televisados. Sin embargo, Lariyani arremetió contra “ciertos políticos extranjeros” por sus “maleducados comentarios y por sus intentos de posar como defensores de los Derechos Humanos en Irán”. “Tengo que decir a (el presidente de EEUU Barack) Obama, a los británicos, a los franceses y a los alemanes que están interviniendo descaradamente en los asuntos internos de Irán. Les conocemos demasiado bien”, declaró.
Mientras, en las calles, los seguidores de Musavi se manifestaron ayer por octavo día consecutivo para protestar por el supuesto fraude electoral de las elecciones presidenciales del 12 de junio, aunque por el momento parece que no se han reproducido los incidentes violentos registrados ayer que se saldaron con al menos trece muertos, según reconoció la propia televisión pública iraní. Varios blogs particulares hablan de importantes manifestaciones y de la fuerte presencia policial en Teherán a lo largo de todo el domingo, una información difícil de contrastar ante las restricciones impuesta por las autoridades a los medios de comunicación extranjeros.
Miles de policías están desplegados en la capital, según testigos presenciales, y muchos comercios permanecen cerrados. En cualquier caso, hasta ahora no han salido unidades del Ejército a las calles.
Las imágenes difundidas el sábado por los videoaficionados iraníes a través de Internet mostraban a los manifestantes en las calles de Teherán y, especialmente, en la Universidad Azad de Teherán, donde se han suspendido los exámenes de fin de curso después de que unos 200 estudiantes se negaran a participar. Además, la amplia difusión ha comenzado a crear mártires como una mujer cuya presunta muerte por disparos de supuestos adictos al régimen fue grabada en vídeo y difundida por páginas como la de Musavi: http://www.youtube.com/watch?v=7g7Gln6hxfQ
La guerra mediática parece ya declarada y a las primeras medidas contra la libertad de expresión aplicadas la semana pasada por las autoridades se sumó ayer la orden de expulsión en 24 horas para el corresponsal de la televisión británica BBC, Jon Leyne. La cadena ya ha anunciado que pretende mantener abierta la corresponsalía, aunque no esté Leyne.
Un portavoz del Ministerio de Cultura y Guía Islámica confirmó la noticia, aunque no explicó las razones de la expulsión. Sin embargo, la radio pública se refirió a la “distorsión de las noticias relativas a la Respública Islámica de Irán y, en particular, de las noticias sobre las elecciones” al dar la noticia de su expulsión. También la agencia semioficial Fars acusó a Leyne de “enviar noticias e informaciones falsas”.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, quien derrotó a Musavi en los cuestionados comicios del 12 de junio, arremetió ayer directamente contra Reino Unido y también contra Estados Unidos por lo que describió como “actitud de intromisión”. “Está claro que con declaraciones precipitadas no llegaréis al círculo de amistad de la nación iraní. Por consiguiente, les aconsejo corregir su actitud de intromisión”, afirmó Ahmadineyad en un discurso ante clérigos recogido por la agencia oficial ISNA.