La paella hermanó a las peñas en el parque de la Ermita

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Ferias y Fiestas- Azuqueca de Henares
En fraternidad. Así convivieron ayer centenares de peñistas en el parque de la Ermita, en la denominada Comida de Hermandad, después de que el año pasado se celebrase en el parque de La Constitución. El buen tiempo que reinó ayer protagonizó una jornada que comenzó a animarse hacia las 12.00 horas, cuando las peñas más madrugadoras empezaron a montar su particular comedor en el recinto ajardinado.
En esta ocasión, aunque se dotó a las peñas de libertad para elegir el plato a elaborar, la paella fue el guiso que reinó en las mesas de la mayoría de las 23 peñas públicas del municipio. Arroz, pollo, marisco y mucho condimento amarillo fueron los ingredientes que utilizaron para realizar una paella que, en algunos casos, venía hecha de las carpas de las peñas. “Hemos preferido cocinarla tranquilamente antes, aunque hay muchas personas que optan por traer aquí todos los ingredientes para hacer la comida”, señaló Raúl Castro, presidente de La Rhuyna. Esta peña, concretamente, desplazó ayer la paellera, las mesas y las sillas en un coche desde su carpa junto al Ayuntamiento. “Hemos preparado paella para 50 adultos, y nuestra sede no nos coge precisamente cerca, como a otras peñas que se encuentran aquí junto al polideportivo”, explicó el presidente.

NO FALTARON LOS POSTRES. Para completar la rica paella ‘azudense’, los peñistas añadieron al menú bebidas de todo tipo, tanto para los adultos como para los más pequeños. Pero tampoco pudieron faltar los postres, desde frutas todavía de temporada, como el melón o la sandía, pasando por los yogures o las tartas. “Éste es un día de convivencia para disfrutar entre amigos, sean o no de la misma peña”, recalcó Castro.

Por su parte, una decena de miembros de la peña Psiquiátrico se trasladó al mediodía al parque de la Ermita provistos de paellera, infernillos e ingredientes con el fin de preparar la comida para unas 60 personas. Esta misma opción fue la elegida por los miembros más ‘cocinillas’ de la peña El Catre, que comenzaron a preparar el arroz pensando en unos 80 comensales. Ello fue posible utilizando dos paelleras. “Aparte de los peñistas, siempre pensamos en gente que puede venir a probar nuestra paella”, apuntó Luis Rodrigo.
Y así fue, porque a partir de las 15.00 horas, cuando el arroz ya estaba en su punto, eran muchos los peñistas que, en un recorrido por el parque de la Ermita, se animaron a probar los platos elaborados por los otros. “Nos divertimos entre todos, como compañeros y amigos que somos, así que nos gusta degustar lo que hacen los demás”, explicó este miembro de El Catre, quien calificó la comida como ‘campera’, “por lo que preferimos sentarnos en el suelo y compartirlo todo con todos”.
El banquete, que como suele ocurrir cuando se disfruta, se alargó más de lo normal, finalizó hacia las 17.30 horas, momento en el que, después de recoger, muchos aprovecharon para disfrutar de los encierros.
Esta comida de hermandad se celebra cada año en uno de los tres grandes parques del municipio –La Constitución, la Ermita y la Quebradilla–, “para que ninguna peña se queje de que les toca irse demasiado lejos de su sede”, constató Luis Rodrigo.