La Pasión de Hiendelaencina vuelve a demostrar hoy 'su Interés Regional'

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
La Pasión Viviente de Hiendelaencina, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional cumple este año su 37 aniversario. Un evento en el que toman parte 130 actores y actrices vecinos del pueblo, además de los que componen la organización, y que por su espectacularidad y repercusión ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico Regional. A partir de las 12,15 de esta mañana está previsto que por esta localidad serrana, en la que entre diario no habitan más de 150 habitantes, pasen cerca de 5.000 personas. Las cartas ya están echadas; sólo hace falta que para que el éxito sea pleno acompañe el tiempo y no llueva.
Los presentes podrán disfrutar de los distintos escenarios que se han preparado en el centro del pueblo. En ellos se representan, por ejemplo, los palacios de Caifás y Pilatos, o el lugar donde se celebró la Última Cena. Allí también se pone en escena la Oración en el Huerto; La Coronación de Espinas y los Azotes. La Crucifixión y Muerte se lleva a cabo en las afueras del pueblo, en un montículo en el campo, a las afueras del pueblo.
Debido a la ilusión que depositan en este evento los vecinos del pueblo, la obra resulta todo un espectáculo en el que los espectadores acaban realmente satisfechos. El realismo de algunas de las escenas, sobre todo de la Crucifixión, arranca las lágrimas de los presentes.
Se trata de un espectáculo que se presentó por primera vez en 1972, por lo que puede presumir de ser la representación más antigua de la provincia, ya que, desde entonces, se ha venido desarrollando de manera ininterrumpida. En aquel año, se empezó con algo más de 20 personas y ahora esta cifra se ha multiplicado exponencialmente con el paso del tiempo hasta multiplicarse casi por siete. Además, edición tras edición, se ha venido mejorando el sonido, pues hace 37 años se realizaba a viva voz. Los vecinos del pueblo han sido los encargados de elaborar el vestuario.
Cada edición es producto de un trabajo que se realiza a lo largo de todo el año. Se mira qué es lo que falta y cuáles son los aspectos que hay que cambiar o mejorar. Conforme va llegando la Semana Santa los trabajos se intensifican. Desde enero, señalan desde la organización, siempre hay algo que hacer, ya que los días pasan y la fecha se acerca. Un mes antes es cuando se hace entrega de los papeles, que van variando en cada una de las ediciones. En la recta final, cada uno ya tiene claro qué es lo que tiene que hacer y cómo debe ponerlo en práctica. Año tras año la función sigue adelante. Siempre con la misma ilusión, señalan los vecinos.