'La pequeteca' de Guadalajara se despide 'de sus niños' hasta el próximo curso

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La pequeteca apura sus últimas horas del curso lectivo antes de despedirse hasta el próximo mes de octubre. Como actividades extraordinarias de clausura, ayer martes un grupo de jóvenes de la Fundación de Formación y Empleo ofrecieron a los más pequeños una sesión de psicomotricidad, en la que tuvieron oportunidad de realizar ejercicios de expresión corporal ayudados por sus padres y abuelos. La última de las actividades tendrá lugar mañana jueves con una actividad de entretenimiento con marionetas.
Llega el verano y con él el final de curso de muchas actividades desarrolladas durante todo el año en la capital. Una de ellas es la pequeteca de la Biblioteca municipal de Guadalajara, que celebró ayer uno de los actos que clausurarán el curso lectivo. Para esta cita tan especial, un grupo de jóvenes en prácticas de la Fundación de Formación y Empleo (FOREM) ofreció una sesión de psicomotricidad para impulsar la conciencia de los más pequeños sobre sus movimientos y expresión corporales. Acompañados por sus padres o abuelos, los niños se lo pasaron en grande canturreando y bailando al son de las melodías y los cuentacuentos, para terminar, cuando el cansancio empezó a hacer mella en los más pequeños, y con pinturas en mano, a colorear dibujos.
Ésta no será, sin embargo, la última sesión extraordinaria que celebre la pequeteca con motivo de su cierre hasta el mes de octubre; el próximo jueves el curso se dará por concluido con una nueva actividad donde las marionetas serán las protagonistas.
Al frente de este servicio municipal totalmente gratuito se encuentra Pilar García, para quien es su primera experiencia con niños tan pequeños, con edades comprendidas entre los cero y tres años. Aunque confiesa que es un trabajo duro, la recompensa es grande “porque muchos entran gateando y al final del curso salen andando”. Son un total de 60 pequeños, repartidos en dos sesiones los martes y jueves y lunes y miércoles, un número elevado pero no suficiente para satisfacer la cada vez mayor demanda de los padres de Guadalajara, que ven en este servicio una oportunidad para que sus niños aprendan a moverse, comunicarse con mayor facilidad y, como no podía ser menos en una Biblioteca infantil, tener su primer contacto con los libros.