La percepción de riesgo de la deuda española cae ante el rescate de Grecia
01/10/2010 - 09:45
La percepción de riesgo de impago de la deuda española ha registrado una significativa mejoría por la voluntad de la UE de ayudar a Grecia a hacer frente a sus dificultades. De esta forma, el se ha producido un acusado descenso del precio de los seguros de crédito (credit default swaps o CDS) y el estrechamiento del diferencial de la deuda española respecto al bund alemán. Mientras, la agencia de calificación crediticia Moddys Inversors Service, subrayó la necesidad de diferenciar entre los perfiles de riesgo de las finanzas públicas de España, Portugal y Grecia.
El precio de los seguros contra impago de la deuda española a cinco años se ha situado el miércoles en 130,4 puntos, lo que implica un coste anual de 130.400 euros para asegurar una emisión de deuda por importe de diez millones de euros, frente a los 143.400 euros del martes, y muy por debajo de los 183.000 euros del pasado viernes. Además, el diferencial de rentabilidad ofrecido por los bonos españoles a diez años en comparación con el bund alemán se ha reducido a 79 puntos básicos, frente a los 93 puntos del martes y los 100 puntos básicos del pasado viernes. Por otro lado, la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha asegurado que España está participando en la búsqueda de medidas en el seno de la Unión Europea para ayudar a Grecia a hacer frente a sus dificultades económicas y será protagonista de la solución.
Por su parte, el coste de asegurar la deuda de Grecia se ha relajado notablemente hasta los 340 puntos básicos, frente a los 379,7 puntos del martes, mientras que en el caso de Portugal los CDS bajaban a 189,5 puntos básicos, frente a los 204,5 del martes. El acusado relajamiento de la presión sobre la deuda pública de los países agrupados bajo en acrónimo anglosajón PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) se explica por los mensajes enviados desde Bruselas respecto a la voluntad de la UE de ayudar a Grecia a hacer frente a sus dificultades.
De hecho, el nuevo comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, afirmó el martes que espera que los líderes europeos manifiesten durante la cumbre informal extraordinaria, que celebrarán el jueves en Bruselas, su apoyo claro a Grecia para hacer frente a su crisis de deuda a cambio del compromiso del Gobierno de Atenas de aplicar su riguroso plan de ajuste presupuestario. No necesitamos llamar al FMI, dijo el todavía comisario de Asuntos Económicos, que ya se ha hecho cargo de manera oficial del departamento de Competencia. Tenemos capacidad e instrumentos más que suficientes para hacer la tarea necesaria para afrontar situaciones difíciles como la que estamos afrontando ahora en el caso de Grecia, señaló entonces. Por otro lado, la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha asegurado que España está participando en la búsqueda de las medidas en el seno de la Unión Europea para ayudar a Grecia a hacer frente a sus dificultades económicas y será protagonista de la solución y no de unos problemas con los que nuestro país no tiene nada que ver.
Confianza en Moodys
España, Portugal y Grecia puede que compartan la misma moneda, pero no muestran el mismo perfil de crédito, afirma Kristin Lindow, vicepresidente senior del área de riesgo soberano de Moodys, que dedica un informe a establecer las diferencias entre la posición de los tres países ante las turbulencias que afronta su deuda pública en los mercados. En concreto, la calificadora de riesgos destaca que en el caso de España se ha producido más confusión que contagio, ya que su economía entró en la crisis financiera global en una fuerte posición fiscal, que proporciona al país un margen de maniobra fiscal sustancialmente mayor que el de Grecia.
Del mismo modo, Moodys subraya que el programa de estabilidad diseñado para el periodo 2010-2013 contiene un plan para eliminar el déficit primario al finalizar el último de los cuatro años para estabilizar el ratio de deuda sobre el PIB en el 74% y la relación intereses/ingresos en torno al 8%, lo que de conseguirse sería un gran apoyo a la calificación AAA de España.
Por su parte, el coste de asegurar la deuda de Grecia se ha relajado notablemente hasta los 340 puntos básicos, frente a los 379,7 puntos del martes, mientras que en el caso de Portugal los CDS bajaban a 189,5 puntos básicos, frente a los 204,5 del martes. El acusado relajamiento de la presión sobre la deuda pública de los países agrupados bajo en acrónimo anglosajón PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) se explica por los mensajes enviados desde Bruselas respecto a la voluntad de la UE de ayudar a Grecia a hacer frente a sus dificultades.
De hecho, el nuevo comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, afirmó el martes que espera que los líderes europeos manifiesten durante la cumbre informal extraordinaria, que celebrarán el jueves en Bruselas, su apoyo claro a Grecia para hacer frente a su crisis de deuda a cambio del compromiso del Gobierno de Atenas de aplicar su riguroso plan de ajuste presupuestario. No necesitamos llamar al FMI, dijo el todavía comisario de Asuntos Económicos, que ya se ha hecho cargo de manera oficial del departamento de Competencia. Tenemos capacidad e instrumentos más que suficientes para hacer la tarea necesaria para afrontar situaciones difíciles como la que estamos afrontando ahora en el caso de Grecia, señaló entonces. Por otro lado, la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha asegurado que España está participando en la búsqueda de las medidas en el seno de la Unión Europea para ayudar a Grecia a hacer frente a sus dificultades económicas y será protagonista de la solución y no de unos problemas con los que nuestro país no tiene nada que ver.
Confianza en Moodys
España, Portugal y Grecia puede que compartan la misma moneda, pero no muestran el mismo perfil de crédito, afirma Kristin Lindow, vicepresidente senior del área de riesgo soberano de Moodys, que dedica un informe a establecer las diferencias entre la posición de los tres países ante las turbulencias que afronta su deuda pública en los mercados. En concreto, la calificadora de riesgos destaca que en el caso de España se ha producido más confusión que contagio, ya que su economía entró en la crisis financiera global en una fuerte posición fiscal, que proporciona al país un margen de maniobra fiscal sustancialmente mayor que el de Grecia.
Del mismo modo, Moodys subraya que el programa de estabilidad diseñado para el periodo 2010-2013 contiene un plan para eliminar el déficit primario al finalizar el último de los cuatro años para estabilizar el ratio de deuda sobre el PIB en el 74% y la relación intereses/ingresos en torno al 8%, lo que de conseguirse sería un gran apoyo a la calificación AAA de España.