La periodista condenada en Sudán por vestir pantalones será multada
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Lubna Husein, que fue detenida el pasado julio en una fiesta junto a otras doce mujeres, se enfrentaba a una pena de 40 latigazos por vestir prendas consideradas indecentes por las autoridades. Arman precisó que el veredicto no incluye ninguna forma de castigo físico. Diez de las otras mujeres se declararon culpables y fueron azotadas, según ha dicho la propia Husein.
Pero ella se ha negado a pagar la multa. No pagaré el dinero, iré a la cárcel, afirmó tras conocer la sentencia. Su abogado Nabil Adib Abdalá se ha quejado de que la ley sobre vestimenta indecente es tan ambigua que contraviene el derecho de su clienta a un juicio justo.
Ex periodista que trabajaba para Naciones Unidas cuando fue arrestada, Husein ha dado publicidad a su caso, posando ante los medios de comunicación vestida con pantalones amplios. En su opinión, los pantalones que llevaba el día que la detuvieron, que también llevó a su primera comparecencia ante el tribunal que la ha juzgado, son respetables y, por lo tanto, no infringió la ley al ponérselos.Husein dimitió de su puesto en la ONU para renunciar a su inmunidad legal y así poder seguir adelante con el juicio, demostrar su inocencia y desafiar la ley que castiga la indecencia. Algunos responsables de la ONU habían indicado que tenía inmunidad porque trabajaba para la organización cuando la arrestaron, pero luego el Ministerio de Asuntos Exteriores sudanés dijo al tribunal que no era inmune y que el proceso podía continuar. Los juicios por indecencia no son comunes en Sudán, donde existen grandes diferencias culturales entre la población del norte, en su mayoría musulmana, y la del sur, cristiana. El caso de Husein congregó a varias decenas de mujeres en las inmediaciones del tribunal que le expresaban así su apoyo.
Lubna nos ha dado una oportunidad. Es muy valiente. Desde la década de los años 90 han sido golpeadas miles de chicas, pero Lubna es la primera que no guarda silencio, destacó una de las mujeres, Sawsan Hassan el Showaya, antes de que se conociese el veredicto.
Antes casi de que comenzase la sesión, se produjo un altercado entre las manifestantes y un grupo de islamistas que coreaban eslóganes religiosos, llamaban prostitutas a Husein y a sus simpatizantes y pedían un castigo duro para ella. Pero la Policía antidisturbios controló rápidamente la situación, golpeando con porras a algunas personas y deteniendo a unas 40 mujeres.
Ex periodista que trabajaba para Naciones Unidas cuando fue arrestada, Husein ha dado publicidad a su caso, posando ante los medios de comunicación vestida con pantalones amplios. En su opinión, los pantalones que llevaba el día que la detuvieron, que también llevó a su primera comparecencia ante el tribunal que la ha juzgado, son respetables y, por lo tanto, no infringió la ley al ponérselos.Husein dimitió de su puesto en la ONU para renunciar a su inmunidad legal y así poder seguir adelante con el juicio, demostrar su inocencia y desafiar la ley que castiga la indecencia. Algunos responsables de la ONU habían indicado que tenía inmunidad porque trabajaba para la organización cuando la arrestaron, pero luego el Ministerio de Asuntos Exteriores sudanés dijo al tribunal que no era inmune y que el proceso podía continuar. Los juicios por indecencia no son comunes en Sudán, donde existen grandes diferencias culturales entre la población del norte, en su mayoría musulmana, y la del sur, cristiana. El caso de Husein congregó a varias decenas de mujeres en las inmediaciones del tribunal que le expresaban así su apoyo.
Lubna nos ha dado una oportunidad. Es muy valiente. Desde la década de los años 90 han sido golpeadas miles de chicas, pero Lubna es la primera que no guarda silencio, destacó una de las mujeres, Sawsan Hassan el Showaya, antes de que se conociese el veredicto.
Antes casi de que comenzase la sesión, se produjo un altercado entre las manifestantes y un grupo de islamistas que coreaban eslóganes religiosos, llamaban prostitutas a Husein y a sus simpatizantes y pedían un castigo duro para ella. Pero la Policía antidisturbios controló rápidamente la situación, golpeando con porras a algunas personas y deteniendo a unas 40 mujeres.