La plantilla de Avicu decidirá sobre su expediente de regulación este jueves

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La reunión de la plantilla de la empresa Avicu con sus patronos, con la mediación de los sindicatos CC OO y UGT, no acabó de despejar las dudas sobre el futuro de buena parte de los 400 trabajadores de la factoría alcarreña.L a empresa tiene en su poder un expediente de regulación de empleo (ERE), con el que pretende reducir la actividad de la empresa a cotas mínimas. La plantilla ha decidido posponer la aceptación o no de este ERE hasta la mañana del jueves.
Los trabajadores de Avicu se enfrentaron ayer a una cita decisiva para su futuro. Por la tarde, los 400 afectados por la crítica situación que está atravesando la factoría se dieron cita en su propio lugar de trabajo para negociar con la dirección las condiciones de la suspensión temporal de sus contratos.
Previo a este decisivo encuentro, y como una más de sus movilizaciones públicas, un grupo de trabajadores acudió en la mañana de ayer a las puertas de la nueva biblioteca de El Casar, a fin de coincidir con el presidente regional, José María Barreda, que había acudido hasta el lugar para hacer los honores inaugurales.
Barreda decidió reunirse con los trabajadores afectados, a quienes trasladó su apoyo y disponibilidad para mediar en el conflicto.“Nos ha dicho que tenemos línea directa con él, que cualquier cosa podemos llamarle y que va a estar apoyándonos”, aseguraba Narciso Pérez, representante de los trabajadores, tras su encuentro con Barreda.
El Expediente de Regulación de Empleo que tiene en sus manos la dirección de Avicu podría suponer la suspensión temporal de casi todos los contratos laborales de la plantilla por un periodo de un año. Así lo han asegurado miembros del comité de empresa, quienes están convencidos de que la mayor parte de los trabajadores se quedarán sin trabajo “porque aquí ya no hay nada que hacer. Esto está muerto”.
Al cierre de esta edición pudieron constatarse pocos detalles de la misma, aunque el más importante fue que, después de más de tres horas de reunión, los trabajadores decidieron darse unos días más para reflexionar sobre su futuro laboral, de manera que será el próximo jueves cuando voten el expediente de regulación de empleo que tanto temían.

Histórico del conflicto
Después de diez días de huelga indefinida, los trabajadores de Avicu decidieron suspender la movilización de manera provisional el pasado 25 de noviembre. La suspensión se voto en asamblea el día antes de que un buen grupo de afectados se manifestara por las calles de calles de Toledo, exigiendo el cobro de sus salarios ante la Consejería de Trabajo. El pesimismo fue aumentando progresivamente entre la plantilla de trabajadores y sus familiares, muy implicados en la resolución del conflicto, ya que veían cómo el descenso de la producción empresarial caía en picado. De hecho, pasaron de matar 44.000 pollos diarios a unos 10.000 y en la actualidad apenas si hay actividad. Uno de los principales motivos de este bajón productivo pudo ser el fin del contrato que la empresa tenía con la cadena de supermercados Día, de quien era una de sus principales suministradoras. Hasta la fecha, las movilizaciones que se habían llevado a cabo habían contado con el cien por cien de seguimiento. Nadie en la ciudad desconoce lo que sucede en la empresa porque sus trabajadores se han encargado de dar a conocer el problema no sólo en eventos públicos –como el congreso del Partido Popular que se celebró en el Buero Vallejo la pasada semana–, sino también en la propia calle y a las puertas de la empresa. La más sonada de ellas fue la multitudinaria manifestación que protagonizaron trabajadores y sus familias por las calles del centro, con cerca de un millar de asistentes.