La Policía Local vigila la estación de autobuses desde hace días

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: VIRGINIA BODEGA
En la estación de autobuses ocurren últimamente sucesos de diversos tipos. El último, el protagonizado por un ciudadano marroquí que amenazó de muerte a los empleados de la cafetería de la estación y agredió a los propios agentes de seguridad. Por ello, la Concejalía de Seguridad y Tráfico ha decidido que la Policía Local se encargue de vigilar la zona. La estación de autobuses de la capital cuenta desde hace escasos días con vigilancia policial debido a los acontecimientos de diversa índole que están teniendo lugar en sus dependencias.
Ayer mismo conocíamos uno de los últimos sucesos acaecidos en ella. En la tarde del pasado miércoles, agentes de la Policía Local de Guadalajara detuvieron en la cafetería de la estación a un ciudadano marroquí, Abdelali C., por proferir amenazas de muerte, insultos y por agredir a los agentes intervinientes.
Los hechos se produjeron a las 20.25 horas, cuando el personal del establecimiento requirió la presencia policial debido a que dicho individuo estaba alterando gravemente el orden y amenazando de muerte a los empleados. El agente destinado a la seguridad del edificio le requirió para que abandonara el lugar, siendo agredido e insultado, por lo que tuvo que solicitar el apoyo de la Policía Local. Finalmente pudo ser reducido a pesar de la fuerte resistencia que mostró. Se da la circunstancia de que dos días antes, el lunes, el individuo fue detenido en el mismo lugar y por los mismos hechos, y en fechas recientes fue también detenido por conducir bajo las influencias de bebidas alcohólicas al chocar el vehículo que conducía contra cuatro coches que se encontraban estacionados en la calle Cardenal González de Mendoza. Además, según la información facilitada por la Policía Local, en el historial del individuo constan numerosos antecedentes policiales por hechos similares en fechas anteriores.

Inseguridad y antigüedad
Además de la inseguridad detectada últimamente en las inmediaciones de la estación de autobuses, motivo por el cual ya se han tomado medidas como la vigilancia policial, la antigüedad, la mediocridad, en muchos casos la suciedad y la falta de servicios son factores que dejan una imagen deplorable de la infraestructura, que cuenta ya con más de dos décadas y que, además, se ha quedado pequeña tras el boom poblacional de la capital. La concejala de Seguridad y Tráfico, María José Agudo, entiende perfectamente las quejas de los ciudadanos que apuntan hacia ese mal estado de la instalación, y espera poder reunirse pronto con los responsables de la Junta de Comunidades, administración propietaria de la estación.