La Policía niega injerencias del Gobierno en los informes del 11-M

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Los máximos responsables de la Policía Científica aseguraron ayer al tribunal que les juzga que suprimieron toda referencia a ETA en el informe sobre el ácido bórico encontrado en el domicilio de uno de los implicados en el 11-M por razones técnicas, no porque así lo ordenase el Gobierno, e insistieron en esa sustancia química nunca ha sido detectada como componente de una bomba, por lo que no sirve para establecer vínculos entre grupos terroristas o atentados concretos.
La Sección Decimoquinta de la Audiencia Provincial de Madrid celebró ayer la segunda jornada del juicio abierto contra los máximos responsables de la Comisaría General de Policía Científica, acusados de haber falsificado documentos oficiales que relacionaban a la banda con los islamistas a través del ácido bórico. El comisario general de Científica, Miguel Ángel Santano; su segundo en la comisaría, Pedro Luis Mélida, y el jefe de la Unidad Central de Análisis de ese departamento, José Andradas, declararon que si decidieron suprimir las referencias a ETA fue porque el informe era un “disparate”, no porque hubiera consignas del Ministerio del Interior.
El comisario Santano, ante la insistencia de Asociación de Víctimas del Terrorismo, que ejerce una acusación popular, señaló que “jamás” recibió instrucción alguna y que nunca despacha ni con el secretario de Estado ni con el titular de Interior sobre esos pormenores. Y coincidió con sus subordinados en un aserto tajante: concluir que ETA pudo estar relacionada con la masacre de Madrid sólo porque en un piso franco de la banda y en una casa utilizada por un islamista se encontró ácido bórico es una “elucubración inadmisible, sin rigor científico ni policial”.
Mélida, que fue el jefe policial que ordenó quitar las referencias a ETA, detalló que el informe del ácido bórico incumplía todos los protocolos del Ministerio del Interior, que prohíben que las pericias incluyan “juicios de valor ni comentarios de tipo personal”. Explicó al tribunal que el ácido bórico encontrado en la casa de unos etarras en Salamanca en 2001 era utilizado por una terrorista para curarse una infección ginecológica. Por su parte, el islamista detenido en Tenerife en 2004 tenía ácido bórico para matar cucarachas.