La prisión preventiva del agresor habría evitado el crimen de Alovera
01/10/2010 - 09:45
Por: EFE
José Martínez Jiménez, fiscal superior de Castilla-La Mancha, admitió ayer en Guadalajara que la prisión preventiva del agresor podría haber evitado el doble asesinato que tuvo lugar el pasado jueves en Alovera. Éste no ha hablado de error judicial en este caso, aunque sí ha dicho que el funcionamiento de la Justicia ha quedado en entredicho y es necesario investigar qué es lo que ha ocurrido. Según Martínez, la mujer tenía un grado de protección importante por vivir con un militar.
El encuentro de fiscales de la región celebrado ayer en Guadalajara devolvió a la actualidad el episodio de violencia machista que tuvo lugar el pasado jueves en Alovera, en el que un militar acabó con la vida de su ex mujer, el novio de ésta, y después se suicidó. El fiscal superior de Castilla-La Mancha, José Martínez Jiménez, reconoció que si esa persona hubiera ingresado en prisión preventiva previamente a la espera de juicio, este hecho no se hubiera producido.
Martínez señaló que, aunque sería aventurado hablar directamente de un error judicial en este caso el hecho lleva a reflexionar sobre si el único camino que nos queda es aumentar las posibilidades de decretar prisión preventiva. Y añadió que cuando el agresor está dispuesto a matar y a morir es muy difícil que lo pare la justicia.
El fiscal superior reflexionó también sobre cómo medidas de protección como el alejamiento muchas veces no se cumplen, la teleasistencia a veces no da tiempo a que funcione e, incluso, también falla la vigilancia policial, lo que obligaría a un incremento desmesurado de las plantillas policiales. Según Martínez, este suceso revela una situación en la que el funcionamiento de la Justicia ha quedado en entredicho y donde, como mínimo, es necesario investigar qué es lo que ha sucedido exactamente. En este sentido matizó que tanto jueces como fiscales estamos acostumbrados a juzgar y, en ocasiones, tenemos que juzgarnos a nosotros mismos, nuestras actuaciones y ejercer, si es necesario, un ejercicio de autocrítica.
El máximo responsable de los fiscales en Castilla-La Mancha ha abogado por detectar el error judicial, si lo hay, y reprimirlo o sancionarlo y ver si es un suceso puntual o si está revelando deficiencias o carencias estructurales en la administración de Justicia.Si la conclusión es la segunda, profundizó, habrá que instar a los poderes públicos para que vean las carencias y dispongan los medios materiales y personales necesarios para que estos errores no se produzcan.
Protección importante
En declaraciones a los periodistas, el fiscal superior de Castilla-La Mancha opinó que si bien la víctima no estaba suficientemente protegida, porque si lo hubiera estado estaría viva, sí tenía un grado de protección importante, la que le brindaba como mínimo la presencia de su compañero sentimental, que era también un militar de graduación, de más graduación que su agresor.
El Consejo General del Poder Judicial investiga lo ocurrido en el número 1 de la calle Manuel de Falla, en el municipio de Alovera, en el que también murió el actual compañero sentimental de la mujer, Sylvina Jannette Bassari, cuyo abogado ha manifestado que había denunciado hasta en seis ocasiones incumplimientos de la orden de alejamiento sin que el juzgado de Torrejón de Ardoz (Madrid), competente en el caso, tomara ninguna medida. .
Martínez señaló que, aunque sería aventurado hablar directamente de un error judicial en este caso el hecho lleva a reflexionar sobre si el único camino que nos queda es aumentar las posibilidades de decretar prisión preventiva. Y añadió que cuando el agresor está dispuesto a matar y a morir es muy difícil que lo pare la justicia.
El fiscal superior reflexionó también sobre cómo medidas de protección como el alejamiento muchas veces no se cumplen, la teleasistencia a veces no da tiempo a que funcione e, incluso, también falla la vigilancia policial, lo que obligaría a un incremento desmesurado de las plantillas policiales. Según Martínez, este suceso revela una situación en la que el funcionamiento de la Justicia ha quedado en entredicho y donde, como mínimo, es necesario investigar qué es lo que ha sucedido exactamente. En este sentido matizó que tanto jueces como fiscales estamos acostumbrados a juzgar y, en ocasiones, tenemos que juzgarnos a nosotros mismos, nuestras actuaciones y ejercer, si es necesario, un ejercicio de autocrítica.
El máximo responsable de los fiscales en Castilla-La Mancha ha abogado por detectar el error judicial, si lo hay, y reprimirlo o sancionarlo y ver si es un suceso puntual o si está revelando deficiencias o carencias estructurales en la administración de Justicia.Si la conclusión es la segunda, profundizó, habrá que instar a los poderes públicos para que vean las carencias y dispongan los medios materiales y personales necesarios para que estos errores no se produzcan.
Protección importante
En declaraciones a los periodistas, el fiscal superior de Castilla-La Mancha opinó que si bien la víctima no estaba suficientemente protegida, porque si lo hubiera estado estaría viva, sí tenía un grado de protección importante, la que le brindaba como mínimo la presencia de su compañero sentimental, que era también un militar de graduación, de más graduación que su agresor.
El Consejo General del Poder Judicial investiga lo ocurrido en el número 1 de la calle Manuel de Falla, en el municipio de Alovera, en el que también murió el actual compañero sentimental de la mujer, Sylvina Jannette Bassari, cuyo abogado ha manifestado que había denunciado hasta en seis ocasiones incumplimientos de la orden de alejamiento sin que el juzgado de Torrejón de Ardoz (Madrid), competente en el caso, tomara ninguna medida. .