La red azudense de inmigración ilegal falsificaba documentos con gran fidelidad

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Entre los objetos incautados se encontraban falsificaciones de bonobuses, pasaportes o certificados de penales, entre otras.
Por: F.C.V. GUADALAJARA
La subdelegada del Gobierno, Araceli Muñoz de Pedro, en una conferencia de prensa que ofreció ayer en la capital guadalajareña, junto al teniente coronel jefe de la Comandancia de Guadalajara, Juan Miguel Castañeda, felicitó a la Guardia Civil por su trabajo en la denominada Operación Altar, una investigación que ha permitido poner a disposición judicial a los cabecillas de una red que facilitaba a inmigrantes documentos falsos a cambio de dinero.

Muñoz de Pedro quiso destacar la colaboración del Juzgado número tres de Guadalajara que, en todo momento, desde que se inició la investigación, “ha estado ahí con respuestas ágiles y eficaces”.
La intervención, el pasado martes en Azuqueca de Henares y Alcalá, de 60 guardias civiles, pertenecientes a la Agrupación Rural de Seguridad número uno y la Unidad Central Especial de Madrid; las unidades del Grupo de Información de Guadalajara, Policía Judicial de Guadalajara y Azuqueca; así como efectivos de Guadalajara y el municipio azudense, derivó el pasado martes en la detención de 15 personas, de edades comprendidas entre los 22 y 41 años, 13 de ellas de nacionalidad nigeriana, una de Ghana y otra de Zimbawe, como supuestos autores de delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros (inmigración irregular), de los trabajadores y falsedad documental.
Seis de los detenidos han pasado ya a disposición judicial, y de los 15, nueve constaban como empadronados en Azuqueca, cuatro en Alcalá, otro en Torrejón de Ardoz (Madrid) y una mujer en Trijueque, también en la provincia alcarreña. Se trata de la primera operación realizada en España por la Guardia Civil contra una red de inmigración irregular compuesta por súbditos nigerianos, cuya importancia radica en el modus operandi de las falsificaciones de documentación oficial del citado país.

Más de 500 falsificaciones
La red ha podido proporcionar documentación falsa a más de 500 ciudadanos africanos, por lo que las investigaciones prosiguen abiertas, al objeto de verificar todas las documentaciones presentadas en distintos centros oficiales. Cada documento falsificado tenía un precio según la dificultad de su confección, oscilando entre 300 euros y 1.500 por una tarjeta de identidad de extranjeros. El teniente coronel Castañeda señala que incluso cobraban por servicios que la administración ofrece de forma gratuita, como es el caso de la obtención de un certificado de empadronamiento. Además confirmó que, entre otras actividades, realizaba igualmente matrimonios de conveniencia.
En los registros practicados durante el pasado martes, cuatro en total, uno en Alcalá de Henares y tres en Azuqueca, se intervino un laboratorio clandestino de falsificación, diverso material informático, documentación falsa –certificados de penales, fe de vida, certificados de empadronamiento, etc.-, papel con sellos de agua, tampones, tarjetas de identidad de extranjeros y DNI, pasaportes, cámaras fotográficas, de video, numerosos teléfonos móviles y tarjetas, así como programas informáticos de tratamiento de imágenes.

El trabajo desempeñado, afirma la subdelegada del Gobierno, ha sido “minucioso y diligente”, con la colaboración de todas las instituciones. El Grupo de Información de la Guardia Civil de Guadalajara inició las pesquisas el pasado 29 de abril, en base a una investigación sobre solicitudes presentadas por personas de nacionalidad nigeriana, en su mayoría empadronadas en Azuqueca, en distintos estamentos oficiales, con el fin de obtener permisos de residencia en España. Al tener indicios suficientes de que podrían estar incluidos en supuestos delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y otros que podrían derivar de éste, se incoan diligencias que son presentadas ante el Juzgado número tres de Guadalajara.
La primera fase de la operación estribó en ubicar y verificar que los solicitantes habitaban en los domicilios, dando resultado negativo la inmensa mayoría. Con la colaboración de la Sección de legalizaciones del Ministerio de Exteriores se comprueba que gran parte de la documentación solicitada podría ser falsificada. A partir de ese momento se inician las gestiones y actividades operativas pertinentes, para determinar los individuos que pudieran estar falsificando los citados documentos y, en su caso, si existiera una red para los mismos fines. Debido al número elevado de integrantes de la supuesta red, y la dificultad de llevar a cabo un operativo exhaustivo en los ambientes en que se desenvolvían los supuestos falsificadores, se solicita el apoyo de la Unidad Central Especial (UCE), dedicada a la inmigración irregular, de la Guardia Civil.
Ambas unidades, el Grupo de Información de Guadalajara y el Grupo de la UCE, coordinados por la Jefatura de la Comandancia de Guadalajara, investigan y analizan, tanto los documentos, como los movimientos de las personas implicadas durante un periodo de cuatro meses, hasta determinar la identidad de todos los miembros de la supuesta red. De estos análisis se comprueba fehacientemente que eran documentos falsificados. De los movimientos y actividades de la supuesta red se verifica que existían pagos, tanto en dinero en efectivo, como transacciones bancarias entre los clientes y los integrantes de la red. Se pudo constatar igualmente que el líder de la banda realizaba periódicamente transferencias de varios miles de euros a Lagos (Nigeria), sin tener ingreso por trabajo alguno.
Otro de los integrantes de la red utilizó, en una primera fase de la operación, para sus actividades ilícitas, una tienda de productos nigerianos en la localidad de Azuqueca, la cual tenía una gran afluencia de africanos y que aparentemente no adquirían ningún producto. Igualmente se comprobó que la red actuaba en todo el Corredor. Los llamados clientes de esta red, eran normalmente personas con estancia irregular y un gran desconocimiento de la legislación española, lo cual era aprovechado por ésta para cobrar servicios que son gratuitos, como podían ser empadronamientos o citas en la embajada nigeriana.

Los detenidos están acusados de falsedad documental y de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y de los trabajadores y, aunque ya se ha levantado el secreto de sumario, la investigación sigue abierta y no se descarta la implicación de algún ciudadano español.

Los investigadores tratan de verificar todas las documentaciones presentadas en los distintos centros oficiales y comprobar si pudieran existir “ramificaciones”. Por el momento se sabe que la red ha podido proporcionar documentación falsa a más de medio millar de ciudadanos africanos del Corredor del Henares, dijo ayer la subdelegada del Gobierno en rueda de prensa

Espectacular operación que no requirió el uso de la fuerza

Los 60 agentes de la Guardia Civil que tomaron parte en la Operación Altar comenzaron con el despliegue del dispositivo a las tres de la madrugada del martes. Pasadas las nueve de la mañana estaban ya actuando en el número 11 de la avenida de Guadalajara, en pleno corazón comercial de la localidad de Azuqueca de Henares. El volumen de la operación fue tal que, en seguida, se asomaron los vecinos. Algunos de ellos fueron invitados a introducirse en sus domicilios. El teniente coronel jefe de la Comandancia de Guadalajara, Juan Miguel Castañeda, aseguró que este enorme despliegue tuvo el objeto de garantizar la seguridad de la operación. Había cuatro agentes por cada detenido, una cifra, entiende, adecuada para realizar una operación limpia que no requirió el uso de la fuerza, exceptuando dos casos. El primero, debido a que no había inquilinos en el interior de la casa, lo que implicó que hubo que echar abajo la puerta. El segundo fue debido a que el detenido era una persona violenta. Angustias Villareal vive puerta con puerta con la vivienda intervenida sita en la primera planta del número 11 de la avenida de Guadalajara. Ella describió cómo “dos señores con monos azules subieron”, tras lo cual, una vez dentro de su casa, escuchó un mazazo. Detalla cómo pusieron un “parche” en su mirilla . Una vez entraron, la vecina les escuchaba hablar, “pero en ningún momento ha habido ruidos fuertes”.

Asombroso parecido a los originales

La banda desarticulada realizaba falsificaciones que tenían un asombroso parecido con los originales. En algunos casos eran casi idénticas. Hasta tal punto que se sospecha que algunos documentos han llegado a validarse como reales en algunas ventanillas de la administración. Los efectos incautados fueron ayer mostrados por el teniente coronel Castañeda, jefe de la Comandancia de Guadalajara, a los medios de comunicación. Asombroso resulta apreciar cómo los DNI digitales son aparentemente idénticos a los originales. Incluso para garantizar la máxima fidelidad, disponían de un aparato para detectar billetes falsos. Todo el proceso, desde el principio, hasta el final, estaba dotado de la garantía suficiente como para que el documento fuera un éxito. Desde un simple cambio de foto en un carné de conducir antiguo, hasta el calco de un moderno pasaporte o un certificado de penales de Nigeria.

Para ello disponían de todo tipo de sellos de agua y tampones. El proceso se iniciaba con el escaneo de un documento original, usando material de última generación. Como complemento, se perfeccionaba el documento con los programas más avanzados de retoque de imágenes. Para dar forma final a la documentación, utilizaban las mismas técnicas de plastificado que se usan habitualmente en la administración.

Finalmente llegaba el momento de la factura. Miembros de la red llegaban a cobrar hasta 1.500 euros por los servicios y la Guardia Civil se ha incautado de albaranes con destino a Laos (Nigeria) por importe de 3.000 euros que fueron mostrados ayer en la Comandancia y que fueron enviados por miembros de la banda sin tener ingreso por trabajo alguno. Desde abonos transportes o carnés de la revista La Farola, hasta documentos que son imposibles de falsificar. Para ellos, todo era factible.