La Reserva Ornitológica de Azuqueca se abre a las cigüeñas
El centro lleva a cabo un programa de recuperación de esta especie, con el fin de que se asienten y facilitar así su observación.
El Ayuntamiento de Azuqueca se ha embarcado en un nuevo programa en la Reserva Ornitológica puesto en marcha el pasado mes de enero con cigüeñas procedentes del centro Cañada de los Pájaros de Sevilla. El alcalde, José Luis Blanco; acompañado por el concejal de Desarrollo Sostenible, Juan Pablo Román; y el técnico de este equipamiento, Jesús Puebla, mostró este martes los resultados que ha dado hasta el momento la introducción de estas aves.
El alcalde subrayó que, “dentro de la nueva estrategia de desarrollo urbano sostenible e integrado”, el Ayuntamiento contempla este espacio “como un generador de biodiversidad para el municipio, como un espacio de aula abierta de educación ecológica y, sobre todo, como un laboratorio de propuestas medioambientales en colaboración con entidades tan importantes como la Universidad Alcalá”. Ahora, en ese marco de trabajo, se está desarrollando ese proyecto de implantación de la cigüeña blanca, una labor que agradeció a Jesús Puebla y a “todo” el personal de la Reserva Ornitológica, “que hacen que este espacio siga mejorando diariamente”. El alcalde, no obstante, recordó que, además de las cigüeñas, la reserva es un “buen lugar de residencia” para los patos. De hecho, en estos momentos hay 16 especies de patos, por lo que avanzó que “estamos trabajando en una instalación para que sea posible la cría en la propia reserva”. En este programa en concreto, la Reserva colabora con centros “tan importantes” como el Parque Natural de La Albufera de Valencia, la finca Casarejo de Extremadura y la Casa de los Pájaros de Sevilla. Por todo ello, el alcalde invitó a vecinos de Azuqueca y de otras poblaciones “a que conozcan este espacio y lo disfruten, pues sin lugar a duda mejora nuestra calidad de vida”.
Jesús Puebla, por su parte, resaltó que el objetivo principal de esta instalación es la conservación de la fauna y, “sobre todo”, la educación ambiental. “Todos los proyectos que realizamos va enfocado a esto”. En el caso de las anátidas –familia de aves acuáticas que engloba a los patos–, desde La Albufera llegaron varios ejemplares para intentar una repoblación en la Reserva. También están intentando conseguir una “colección” de anáticas de toda la Península “para que los escolares que nos visitan puedan verlo”. Y es que, como explicó el responsable de este espacio, las aves criadas en cautividad suelen ser más fáciles de ver que las salvajes.
Por todo ello, están trabajando para crear este año una instalación para criar “algunas” de las especies acuáticas que consideran “más interesantes”, como el pato rabudo o el porrón europeo. El objetivo es que después se puedan liberar las crías y que éstas se queden en el lugar.
De cualquier forma, este proceso no es tan bucólico como parece. Jesús Puebla matiza que esa imagen de “bondad” que se tiene de la naturaleza no siempre es así. De esta forma, la cría controlada que realizan de patos se ve afectada, en ocasiones, por la depredación que realizan los animales carnívoros que habitan en la reserva, como el gato montés, la garduña o, desde hace apenas un año, la nutria.
Esta última especie, por ejemplo provocó algunos problemas a los responsables de la Reserva Ornitológica cuando se introdujeron las primeras cigüeñas, pues acababan con ellas, principalmente las que venían con problemas y no podían volar.
El programa de la cigüeña blanca, los primeros ejemplares –unos 14– llegaron del centro de Sevilla, pero también han recibido otros de manos de la Delegación de Guadalajara. En estos momentos son unas ocho o nueve las cigüeñas que habitan en la Reserva, muchas en perfecto estado, pero otras “irrecuperables”. En este caso, la misión de este centro es darles una segunda oportunidad, en lugar de sacrificarlos. “Nos se las puede soltar en la naturaleza, pero aquí, además de que puedan criar, es intentar que esta especie se vaya asentando en la zona del río, en lugar de en el municipio”. Puebla se refiere, en este sentido, a los problemas que se registran en algunas edificaciones históricas cuando las cigüeñas colocan allí sus nidos. Y es que en los últimos años, a causa de los vertederos abiertos en los que estas aves se pueden alimentar incluso en invierno, ha hecho que la población se asentase durante todo el año y, por tanto, aumentase. Con el objetivo de sacarla de los núcleos urbanos se introdujo este grupo en la Reserva y, además, se va a construir una torreta de 12 metros para que puedan criar en ella.
Pese a todo, confían en que el sellado de vertederos cercanos, como el de Alcalá de Henares, venga acompañado por un descenso “espectacular” en la población de cigüeña blanca, según Puebla. Por tanto, insiste en que, aunque no se trate de una especie en peligro de extinción, nos interesa que esté aquí para que se pueda observar. De momento, entre las que han ido soltando, se han asentado dos nidos en al zona, aunque fuera de la Reserva Ornitológica.