La retirada de Clinton y su apoyo a Obama se esperan para el sábado

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Obama ya ha comenzado a deshojar la margarita y a barajar nombres para la Vicepresidencia, labor a la que tres personas designadas directamente por él, entre las que se incluye la hija del ex presidente John Keneddy, se dedicarán en las próximas fechas.
“La senadora Clinton será anfitriona de un evento en Washington para agradecer a quienes la apoyaron y expresar su apoyo al senador Obama y a la unidad del partido”, afirmó en un comunicado el equipo de campaña de la ex primera dama. El acto tendrá lugar el sábado y en él mostrará también su intención de trabajar por la unidad del Partido Demócrata de cara a la batalla con los republicanos, encabezados por el senador John McCain.
Su decisión llegó después de un intenso día de conversaciones con sus fieles seguidores durante estos 17 meses de campaña, según informaciones de los medios norteamericanos recogidas por otr/press. Sin embargo, todo parece indicar que se despedirá a lo grande, ya que en un principio su retirada estaba prevista para mañana, pero finalmente se decidió retrasarla un día precisamente para convocar al mayor número de personas posibles.

¿Tándem?
El senador afroamericano se enfrenta ahora al interrogante de si incluir o no a Clinton como su ‘número dos’, cargo por el que la ex primera dama ya ha mencionado explícitamente su interés. Preguntado por los periodistas, el político se limitó a aludir a una “conversación entre ambos candidatos”, pero de momento no hay nada claro.
De momento, el candidato demócrata ha designado a tres personas para dirigir el equipo que elaborará la lista de los posibles candidatos a figurar de vicepresidente. Se trata de la hija del ex presidente John Kennedy, Caroline Kennedy, el ex vicefiscal general Eric Holder y el ex consejero delegado de la financiera Fannie Man, Jim Johnson, quien ya se encargó de la misma labor con los candidatos John Kerry en 2004 y Walter Mondale en 1984. Según el portavoz de Obama, Bill Burton, el senador por Illinois “está encantado de tener a tres individuos con talento y dedicados dirigiendo este riguroso proceso”. “Trabajará de cerca con ellos en las próximas semanas, aunque por último esa será su decisión y sólo suya”, aclaró.
Esta tarea la compaginará Obama con el inicio de su campaña para las presidenciales, en la que ya parece inmerso en vista de sus últimos mítines. McCain ya le ha retado a mantener una decena de debates antes de la convención demócrata de agosto, una propuesta que el equipo de Obama está considerando.

Zapatero, con Obama
Con Barack Obama confirmado como candidato demócrata a la Casa Blanca en las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos, que se celebrarán en noviembre, tanto el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como el líder del PP, Mariano Rajoy, ya han expresado sus preferencias sobre el rostro que quieren ver en el Despacho Oval. En el caso de Zapatero, le gustaría ver al senador por Illinois en la Casa Blanca frente al candidato republicano, John McCain, mientras que Rajoy prefirió no pronunciarse y dijo no tener un candidato favorito, porque esa es una elección que deben hacer los estadounidenses. “España está obligada a tener las mejores relaciones posibles con EE.UU., sea Obama o McCain el presidente”, aseveró.

Buenas relaciones, sea quien sea el presidente

Quizá siguiendo el consejo de su portavoz de Exteriores, el presidente del PP, durante una entrevista en Onda Cero recogida por otr/press, al ser preguntado si tenía alguna preferencia concreta eludió inclinarse por uno o por otro asegurando que no tiene un favorito. “España tiene la obligación de tener las mejores relaciones posibles con EE.UU., sea el presidente el señor Obama o el señor McCain. Gane quien gane, debemos hacer un esfuerzo y yo no tengo ningún candidato, el que elijan los ciudadanos de EE.UU. que son los que tienen que tomar esa decisión”, señaló.

En este sentido se refirió a las declaraciones del secretario de Organización del PSOE, José Blanco, que aseguró que prefería a Obama antes que a Hillary Clinton, pero que no lo dijo en público por prudencia.