La sabiduría y sencillez de Criado de Val se llevan 83 kilos de Miel de la Alcarria
01/10/2010 - 09:45

Por: M.TOVAR ATANCE
La localidad de Peñalver entregó ayer al escritor, historiador y filólogo Manuel Criado de Val los 83 kilos correspondientes a su peso en miel de la Alcarria que marcó la tradicional romana de los pesadores de la localidad. La lluvia obligó a cambiar el lugar del pesaje, que se realizó en el Museo de la Miel en vez de en la plaza, pero no evitó que un gran número de amigos y conocidos del creador del Festival Medieval de Hita lo acompañaran en la entrega de este premio especial. Guiado en todo momento por el alcalde, José Ángel Parra, Criado de Val plasmó su agradecimiento y sabiduría en el libro de honor del Ayuntamiento y disfrutó de uno de sus galardones más dulces.
La lluvia fue ayer el invitado inoportuno a la entrega del premio Su peso en miel, que concede anualmente la localidad de Peñalver, y que obligó a cambiar el escenario del tradicional pesaje, aunque le confirió al acto un toque más íntimo y familiar. En esta ocasión el protagonista fue Manuel Criado de Val, escritor, historiador, filólogo y creador del Festival Medieval de Hita que este año cumple sus bodas de oro, quien se sentó en la vieja romana y se llevó sus 83 kilos en miel aunque él mismo aseguró que nunca había llegado a pesar eso en el que sin duda ha sido uno de sus premios más dulces.
A pesar de la adversa meteorología fueron muchos, especialmente gran parte de sus amigos, los que quisieron estar con él en la entrega de otro de su larga lista de premios, pero uno de los más especiales. La ceremonia comenzó unos minutos antes de la hora prevista con la firma en el libro de honor del Ayuntamiento, en el que ya han dejado su impronta otros muchos galardonados, y lo hizo con la calma que le conceden los 93 años y la sabiduría de un hombre con una impecable trayectoria profesional.Peñalver, símbolo de miel, Alcarria pura, límite de pueblos prehistóricos, al cabo de los años se sabe apreciar la amistad. Nací en Madrid, pero llevo el pueblo en la sangre. Espero que el futuro mejore en la Edad Media. Así condensó sus sentimientos hacia un pueblo que no dudó en comparar con su entrañable Hita, tanto por su semejante ubicación en un cerro, como por sus bodegas, su picota, la botarga y su situación como límite territorial. Él nació en Madrid, aunque su padre era de Rebollosa de Hita, y por tanto su infancia la pasó en Hita. Todas las sensaciones de haber vivido en el campo me han señalado para toda la vida. Toda mi formación está determinada por eso y compadezco a las personas que viven en las ciudades y están alejadas de esta vida, comentaba orgulloso.
Manuel reconoció recoger este premio con sorpresa y entusiasmo y a pesar de los años a los que no da importancia quiso aclarar que no se siente al final de un camino. No hay muerte si hay pensamiento vivo, según dijo y recordó que ahora tiene más empresas que nunca por las que trabajar, aunque le superarán en edad. Entre ellas está el Congreso Internacional de Caminería Hispánica y el Festival Medieval de Hita, así como la culminación del atlas sobre caminería hispánica que está preparando con ayuda de grandes profesionales y que en breve, según anunció ayer, verá la luz. En este sentido, adelantó que gracias a su trabajo realizado en este campo la Universidad de México incorporará una asignatura nueva, la cátedra de Caminería, que ha tenido sus raíces en España.
El galardonado no olvidó en sus palabras de agradecimiento a la Casa de Guadalajara en Madrid y a su antiguo presidente Ángel Moreno, a Pastrana, que le nombró Hijo Adoptivo y a todos cuantos quisieron acompañarle en este día tan especial.
Muy familiar
Tras la firma en el libro de honor, que tuvo lugar en el salón de plenos de la Casa Consistorial, del brazo siempre del alcalde de Peñalver, José Ángel Parra, se dirigió al Museo de la Miel, donde la organización decidió realizar el popular pesaje, en vez de en la plaza, ya que la lluvia no cesaba y para evitar posibles resfriados. El salón se quedó pequeño para albergar a todos los que quisieron acercarse para ver al profesor y que se afanaban en lograr escuchar lo que cada uno de los miembros de la organización iba diciendo.
José Luis Herguedas, vicepresidente de la Asociación Provincial de Apicultores, fue el primero que tomó la palabra y lo hizo para pedir un aplauso a los meleros que fueron y los que pueden ser, en homenaje a todos los que recorrieron España con sus alforjas al hombro para vender la miel de la Alcarria y como incentivo a los dos niños que por primera vez y de forma simbólica se vistieron ayer como auténticos meleros y presenciaron desde primera fila este premio que ha conseguido pasar las fronteras provinciales.
El alcalde, por su parte, realizó una intervención breve para agradecer al premiado y a su esposa las facilidades para con el pueblo de Peñalver con el fin de celebrar en un breve periodo de tiempo este premio. Según Parra, sin restar mérito a otros premiados anteriores, la concesión de Su peso en miel a Manuel Criado de Val, al que definió como un producto de nuestra tierra, es uno de los que más le han llegado.
Antonio Zahonero, presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos, fue el encargado de hacer un breve resumen de la extensa carrera profesional del premiado entre los que se incluye su responsabilidad en la Sección de Estudios Gramaticales del Instituto Miguel de Cervantes o ser doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Y su larga lista de premios en la que se incluyen la Encomienda de Alfonso X El Sabio y la del Mérito Civil o su candidatura al Premio Príncipe de Asturias, además de otros concedidos en Colombia.
Estas intervenciones precedieron las ya tradiciones condecoraciones previas al pesaje como la imposición de la capa castellana y la insignia de plata al premiado por parte del presidente de la Asociación de Apicultores, Ángel López Herencia, así como la del melero alcarreño que le impuso el presidente de la Casa de Guadalajara, José Ramón Pérez Acevedo. Este también tuvo un reconocimiento especial para el Ayuntamiento de Peñalver por la labor que desarrolla con la concesión de estos galardones, y con el que colaboran desde hace años. El Ayuntamiento peñalvero es el miembro número 607 de la Casa de Guadalajara en la que ingresó el 8 de mayo de 1987.
Tras las respectivas intervenciones, con cierta incertidumbre el profesor se sentó en la tradicional romana que sostenían los también comunes pesadores hasta emitir el veredicto: 83 kilos de peso, que causaron cierto escepticismo en Manuel, que superaba sus previsiones iniciales, aunque en esta ocasión había que contar también el peso de la gran capa castellana. De forma simbólica, el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Miel de la Alcarria, le entregó unos pocos de estos kilos en mano, que según Criado de Val, repartirá entre todos sus seres queridos y familiares para ser un buen embajador de Peñalver.
Hasta esta localidad alcarreña se acercaron ayer un gran número de amigos y conocidos del galardonado, entre ellos el alcalde de Pastrana, Juan Pablo Sánchez, y el de Hita, Alberto Rojo, así como el diputado popular y ex alcalde de Guadalajara, José María Bris.
La jornada concluyó con la visita al Museo de la Miel y la degustación de una paella en la plaza, una comida que también se ha convertido en una tradición en este día, y que tampoco se libró de la intensa lluvia.
A pesar de la adversa meteorología fueron muchos, especialmente gran parte de sus amigos, los que quisieron estar con él en la entrega de otro de su larga lista de premios, pero uno de los más especiales. La ceremonia comenzó unos minutos antes de la hora prevista con la firma en el libro de honor del Ayuntamiento, en el que ya han dejado su impronta otros muchos galardonados, y lo hizo con la calma que le conceden los 93 años y la sabiduría de un hombre con una impecable trayectoria profesional.Peñalver, símbolo de miel, Alcarria pura, límite de pueblos prehistóricos, al cabo de los años se sabe apreciar la amistad. Nací en Madrid, pero llevo el pueblo en la sangre. Espero que el futuro mejore en la Edad Media. Así condensó sus sentimientos hacia un pueblo que no dudó en comparar con su entrañable Hita, tanto por su semejante ubicación en un cerro, como por sus bodegas, su picota, la botarga y su situación como límite territorial. Él nació en Madrid, aunque su padre era de Rebollosa de Hita, y por tanto su infancia la pasó en Hita. Todas las sensaciones de haber vivido en el campo me han señalado para toda la vida. Toda mi formación está determinada por eso y compadezco a las personas que viven en las ciudades y están alejadas de esta vida, comentaba orgulloso.
Manuel reconoció recoger este premio con sorpresa y entusiasmo y a pesar de los años a los que no da importancia quiso aclarar que no se siente al final de un camino. No hay muerte si hay pensamiento vivo, según dijo y recordó que ahora tiene más empresas que nunca por las que trabajar, aunque le superarán en edad. Entre ellas está el Congreso Internacional de Caminería Hispánica y el Festival Medieval de Hita, así como la culminación del atlas sobre caminería hispánica que está preparando con ayuda de grandes profesionales y que en breve, según anunció ayer, verá la luz. En este sentido, adelantó que gracias a su trabajo realizado en este campo la Universidad de México incorporará una asignatura nueva, la cátedra de Caminería, que ha tenido sus raíces en España.
El galardonado no olvidó en sus palabras de agradecimiento a la Casa de Guadalajara en Madrid y a su antiguo presidente Ángel Moreno, a Pastrana, que le nombró Hijo Adoptivo y a todos cuantos quisieron acompañarle en este día tan especial.
Muy familiar
Tras la firma en el libro de honor, que tuvo lugar en el salón de plenos de la Casa Consistorial, del brazo siempre del alcalde de Peñalver, José Ángel Parra, se dirigió al Museo de la Miel, donde la organización decidió realizar el popular pesaje, en vez de en la plaza, ya que la lluvia no cesaba y para evitar posibles resfriados. El salón se quedó pequeño para albergar a todos los que quisieron acercarse para ver al profesor y que se afanaban en lograr escuchar lo que cada uno de los miembros de la organización iba diciendo.
José Luis Herguedas, vicepresidente de la Asociación Provincial de Apicultores, fue el primero que tomó la palabra y lo hizo para pedir un aplauso a los meleros que fueron y los que pueden ser, en homenaje a todos los que recorrieron España con sus alforjas al hombro para vender la miel de la Alcarria y como incentivo a los dos niños que por primera vez y de forma simbólica se vistieron ayer como auténticos meleros y presenciaron desde primera fila este premio que ha conseguido pasar las fronteras provinciales.
El alcalde, por su parte, realizó una intervención breve para agradecer al premiado y a su esposa las facilidades para con el pueblo de Peñalver con el fin de celebrar en un breve periodo de tiempo este premio. Según Parra, sin restar mérito a otros premiados anteriores, la concesión de Su peso en miel a Manuel Criado de Val, al que definió como un producto de nuestra tierra, es uno de los que más le han llegado.
Antonio Zahonero, presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos, fue el encargado de hacer un breve resumen de la extensa carrera profesional del premiado entre los que se incluye su responsabilidad en la Sección de Estudios Gramaticales del Instituto Miguel de Cervantes o ser doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Y su larga lista de premios en la que se incluyen la Encomienda de Alfonso X El Sabio y la del Mérito Civil o su candidatura al Premio Príncipe de Asturias, además de otros concedidos en Colombia.
Estas intervenciones precedieron las ya tradiciones condecoraciones previas al pesaje como la imposición de la capa castellana y la insignia de plata al premiado por parte del presidente de la Asociación de Apicultores, Ángel López Herencia, así como la del melero alcarreño que le impuso el presidente de la Casa de Guadalajara, José Ramón Pérez Acevedo. Este también tuvo un reconocimiento especial para el Ayuntamiento de Peñalver por la labor que desarrolla con la concesión de estos galardones, y con el que colaboran desde hace años. El Ayuntamiento peñalvero es el miembro número 607 de la Casa de Guadalajara en la que ingresó el 8 de mayo de 1987.
Tras las respectivas intervenciones, con cierta incertidumbre el profesor se sentó en la tradicional romana que sostenían los también comunes pesadores hasta emitir el veredicto: 83 kilos de peso, que causaron cierto escepticismo en Manuel, que superaba sus previsiones iniciales, aunque en esta ocasión había que contar también el peso de la gran capa castellana. De forma simbólica, el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Miel de la Alcarria, le entregó unos pocos de estos kilos en mano, que según Criado de Val, repartirá entre todos sus seres queridos y familiares para ser un buen embajador de Peñalver.
Hasta esta localidad alcarreña se acercaron ayer un gran número de amigos y conocidos del galardonado, entre ellos el alcalde de Pastrana, Juan Pablo Sánchez, y el de Hita, Alberto Rojo, así como el diputado popular y ex alcalde de Guadalajara, José María Bris.
La jornada concluyó con la visita al Museo de la Miel y la degustación de una paella en la plaza, una comida que también se ha convertido en una tradición en este día, y que tampoco se libró de la intensa lluvia.