La sanidad, uno de los 11 puntos del manifiesto de La Otra Guadalajara

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Para la plataforma La Otra Guadalajara, el nuevo hospital comarcal deberá tener “las especialidades más habituales y los medios técnicos para ejercerlas” y se deberá plantear de tal forma que evite “al límite” los viajes a Guadalajara.
Deberá traer consigo una mejora en el servicio de urgencias y una UVI móvil, que ya funciona desde hace más de un año, según figura en el documento fundacional del colectivo. Pero la plataforma, pese a que ha visto con buenos ojos la noticia, no se conforma con la iniciativa. Esta medida, de la misma forma que la autovía que hay proyectada hasta Monreal, o el Parador Nacional, debe ir bajo un paraguas que ellos denominan Plan Integral, que debe ir dotado de una financiación suficiente para garantizar estas inversiones y varias más que establecen como necesarias para la zona.
La Otra Guadalajara entiende que las subvenciones pueden llegar de las líneas de ayuda ya establecidas; de los planes de empleo, adaptándolos al plan específico integral que se ponga en marcha, de una parte de los recursos económicos y humanos de la Diputación Provincial; de los fondos europeos y, sobre todo, del Fondo de Solidaridad Territorial destinado a corregir los desequilibrios territoriales internos.
Este sistema de financiación garantizaría, a su juicio, recursos suficientes para los pequeños municipios; el impulso a un plan específico de montes; ofrecer alternativas reales a la agricultura y el pastoreo; la atracción de empresarios al a zona; la potenciación del turismo paisajístico y la mejora de otros componentes, como la gastronomía y la arquitectura tradicional; la llegada de nuevos pobladores, el establecimiento de un plan de viviendas destinado a incrementar la población; y unas telecomunicaciones “a la altura de nuestros días”.
Para sacar adelante estas iniciativas, su control y gestión, La Otra Guadalajara propone la comarcalización de la zona. “Este compromiso se quedaría en nada si la Común no fuera capaz de unir en su seno a la mitad de los habitantes de la comarca que, por ahora, no están representados en esta institución”. En caso de que esto no pueda llevarse a cabo, serían los ayuntamientos de la zona los que asumirían lo que ellos entienden como “obligaciones comarcales” y pasaran directamente a constituir la institución comarcal que demandaría la situación que proponen.