La tasa de siniestralidad laboral mortal de la región cae hasta el nivel más bajo desde 1997

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La tasa de accidentalidad en Castilla-La Mancha se redujo en el tercer trimestre del año en un 9,64 por ciento respecto al mismo período de 2007, alcanzando el nivel más bajo de los últimos diez años, y en el caso de la accidentalidad mortal se ha situado en el menor índice desde 1997 tras descender en un 36 por ciento. Además, las tasas de accidentalidad leve y grave también disminuyeron en un 9,62 y un 7,71 por ciento, respectivamente, según anunció ayer la Consejería de Trabajo y Empleo.
Las últimas cifras de siniestralidad se pusieron de manifiesto ayer en la Comisión Regional de Seguridad y Salud Laboral, a la que asistieron la titular de Trabajo y Empleo, María Luz Rodríguez, y los representantes de los agentes sociales, que expresaron la necesidad de seguir trabajando sin bajar la guardia y destacaron que, en lo que va de año, se han reducido todas las tasas de accidentalidad y el número de accidentes totales, así como leves, graves y mortales, según informó en nota de prensa la Junta.
Rodríguez resaltó que todos estos descensos de las tasas de accidentalidad se producen con casi 10.000 trabajadores ocupados con sus riesgos profesionales que el pasado año.
En total, son 626.276 trabajadores con cobertura. En cuanto a los valores absolutos, los accidentes en jornada de trabajo bajan un 8,19 por ciento en los últimos doces meses y lo hacen en todos los tipos. Así, el total de accidentes mortales se reduce en un 8,17 por ciento, los graves lo hacen en un 6,25 por ciento y los mortales en un 34,78 por ciento. Concretamente, se produjeron 30 accidentes mortales en jornada de trabajo y 7 in itinere, reduciéndose estos últimos en un 61,11 por ciento.
A este respecto, la titular de Trabajo y Empleo indicó que se han producido 27 accidentes mortales menos que el año pasado, “el número más bajo de los últimos nueve años”. Asimismo, la consejera destacó el descenso producido en el sector de la construcción tanto en los accidentes graves, un 34 por ciento, como en los mortales, un 68 por ciento.
Entre las causas de los accidentes mortales de los últimos nueve meses, María Luz Rodríguez subrayó que 27 de ellos, el 72 por ciento, se debieron al tráfico o a patologías no traumáticas, y únicamente un 28 por ciento, 10 accidentes, aparecen vinculados a las condiciones de seguridad.

Sin bajar la guardia
Finalmente, la responsable de Trabajo y Empleo insistió en que “es verdad que mantenemos la tendencia a la baja en las tasas de accidentalidad y en el número de accidentes de trabajo totales, que en Castilla-La Mancha estamos en las tasas de accidentalidad más bajas de los últimos diez años; pero en materia seguridad y salud en el trabajo nunca vamos a bajar la guardia y hay que seguir trabajando todos juntos, sindicatos, empresarios y Gobierno, para que esta tendencia se mantenga y nos situemos en ese horizonte de siniestralidad laboral cero que queremos”.
Por su parte, tanto los representantes de Comisiones Obreras (CCOO), Julio López, y la Unión General de Trabajadores (UGT), Pedro de la Cruz, como el secretario general de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam), Félix Peinado, valoraron muy positivamente los datos y coincidieron con la consejera en la necesidad de seguir trabajando juntos en la misma dirección a través del Acuerdo Estratégico para la Prevención de Riesgos Laborales, según señaló la Junta. Por su parte, el secretario regional de CCOO en Castilla-La Mancha, José Luis Gil, indicó ayer que, a pesar de que los datos sobre siniestralidad laboral en la región han disminuido, “hay que mejorarlos y seguir trabajando, porque siempre que hay un accidente es motivo de preocupación”. A preguntas de los medios durante una rueda de prensa, en referencia a la presentación del informe sobre la Comisión Regional de Seguridad y Salud Laboral en la Consejería de Trabajo y Empleo, Gil valoró que “el empeño que CCOO lleva haciendo muchos años, está empezando a dar sus frutos”.
No obstante, señaló que siempre que hay un accidente mortal “es un drama” y las familias no tienen consuelo posible, aunque las cifras vayan bajando, y eso “nos dice que hay que hacer más cosas”. También reconoció que los acuerdos suscritos y las actividades que los sindicatos han realizado con empresas, así como la complicidad con la Inspección y la Fiscalía a la hora de intervenir “han facilitado que haya un cambio importante en las empresas en general”. Aunque, “siempre hay un sinvergüenza que incumple de forma sistemática la norma”, concluyó.