La trama se extiende por seis países
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La investigación judicial realizada a la trama Gürtel revela ramificaciones de esta organización presuntamente corrupta en Reino Unido, Suiza, EE.UU, Colombia, Holanda y Panamá, según revela un organigrama obrante en la causa.
El documento cita hasta 11 sociedades ubicadas en el exterior, algunas de ellas inactivas: Willow Investiments SA, Grosvenor Administration LTD, Grosvenor Secretaries LTD, Windrate LTD, Bladex Finance, Olinda Investment, Bellavita Holding BV (todas ellas ubicadas en Londres), Rustfield Trading Limited (Isla de Man), Pacsa Limited (Isla Nevis), Clandon BV y Lubag NV (ubicadas en Holanda).
El hombre de Francisco Correa en Suiza era Arturo Giancarlo Fasana, del despacho de Abogados Canónica en Ginebra (Suiza), quien tenía capacidad de disposición sobre fondos de la organización depositados en este país, mientras que en Miami (EE.UU) operaba Guillermo M., que dirigía los movimientos en países sudamericanos y se coordinaba con Randy L., del despacho de la misma firma en Nueva York. El colaborador de Correa en Colombia era Román Villaescusa, socio del ex presidente de la Fundación Baleares Sostenible Pau collado, que participa en la estrategia de ocultación de fondos mediante actividades de reserva de hoteles y restaurantes para el resto de integrantes de la organización.
En este país la trama se sustenta en el despacho de abogados de Gabriel Giraldo, mientras que en Panamá la colaboración le llega a Correa a través el empresario del sector inmobiliario Chema Porras, quien recibe fondos procedentes de Miami.
En Estados Unidos las sociedades de la trama están aún pendientes de concretar, según la investigación y en Reino Unido la red Gürtel cuenta con la sociedad Rustfiel LTD, vinculada al paraíso fiscal de la Isla de Man, mientras que en Holanda funciona Bellavita BT; Clandon BV y LUBAG, remisoras de fondos a las sociedades patrimoniales en España y vinculadas al paraíso fiscal de las Antillas Holandesas.
En todos estos casos, las líneas de la investigación van encaminadas a acreditar la forma de captación de negocios (adjudicaciones directas o concertadas de contratos públicos por parte de los responsables políticos) y a descubrir patrimonio oculto gestionado por testaferros o sociedades.
En este documento se cita expresamente al empresario y ex socio de Alejandro Agag Jacobo Gordón, al ex vicepresidente de Repsol YPF José Ramón Blanco Balín y al abogado Luis de Miguel Pérez como diseñadores de la estructura de blanqueo de la trama en el exterior.
El hombre de Francisco Correa en Suiza era Arturo Giancarlo Fasana, del despacho de Abogados Canónica en Ginebra (Suiza), quien tenía capacidad de disposición sobre fondos de la organización depositados en este país, mientras que en Miami (EE.UU) operaba Guillermo M., que dirigía los movimientos en países sudamericanos y se coordinaba con Randy L., del despacho de la misma firma en Nueva York. El colaborador de Correa en Colombia era Román Villaescusa, socio del ex presidente de la Fundación Baleares Sostenible Pau collado, que participa en la estrategia de ocultación de fondos mediante actividades de reserva de hoteles y restaurantes para el resto de integrantes de la organización.
En este país la trama se sustenta en el despacho de abogados de Gabriel Giraldo, mientras que en Panamá la colaboración le llega a Correa a través el empresario del sector inmobiliario Chema Porras, quien recibe fondos procedentes de Miami.
En Estados Unidos las sociedades de la trama están aún pendientes de concretar, según la investigación y en Reino Unido la red Gürtel cuenta con la sociedad Rustfiel LTD, vinculada al paraíso fiscal de la Isla de Man, mientras que en Holanda funciona Bellavita BT; Clandon BV y LUBAG, remisoras de fondos a las sociedades patrimoniales en España y vinculadas al paraíso fiscal de las Antillas Holandesas.
En todos estos casos, las líneas de la investigación van encaminadas a acreditar la forma de captación de negocios (adjudicaciones directas o concertadas de contratos públicos por parte de los responsables políticos) y a descubrir patrimonio oculto gestionado por testaferros o sociedades.
En este documento se cita expresamente al empresario y ex socio de Alejandro Agag Jacobo Gordón, al ex vicepresidente de Repsol YPF José Ramón Blanco Balín y al abogado Luis de Miguel Pérez como diseñadores de la estructura de blanqueo de la trama en el exterior.