La vía de conexión de los polígonos estará finalizada el próximo verano

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: BEATRIZ PARIENTE
Infraestructuras
Así lo adelantó ayer, en una visita a las obras, el consejero de Ordenación del Territorio
La vía de conexión de los polígonos industriales de El Henares y de Cabanillas estará acabada y con vehículos circulando por sus carriles antes del próximo verano. Así lo aseguraba ayer el consejero de Ordenación del Territorio y Vivienda, Julián Sánchez Pingarrón, durante la visita a las obras que se están ejecutando junto a la futura glorieta de la carretera de Cabanillas.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 16,7 millones de euros y plantea dar continuidad a la Ronda Norte de Guadalajara, que enlaza la autovía A-2 con la carretera CM-101 entre Guadalajara y Fontanar, y prolongar también la primera fase de la vía de conexión de polígonos, que enlaza la carretera CM-101 con la CM-1002, uniendo Guadalajara y Marchamalo. El segundo tramo del proyecto, que se está ejecutando en estos momentos, enlaza con la carretera N-320, lo que refuerza la función de canalizar el tráfico pesado por la periferia y liberar de su presión al casco urbano de la ciudad de Guadalajara.
Estas obras, ejecutadas por la UTE formada por Sacyr y Rayet, contribuye, además, “a la creación de 300 puestos de trabajo”, según destacó el consejero, quien agregó que esta carretera actuará como polo de atracción económica: “La nueva vía servirá para atraer empresas a los polígonos de Guadalajara, lo que contribuirá al crecimiento económico de Castilla-La Mancha”.

Problemas del proyecto
Respecto a los problemas con los que se ha topado el proyecto relativos a la expropiación de terrenos afectados y al enlace con la N-320, el consejero señaló que la mayor parte de los problemas están resueltos. Ahora sólo resta por realizar un deshaucio, para el que Pingarrón ha criticado la actuación del Ayuntamiento de Guadalajara, al entender que no han recibido colaboración para efectuar este necesario trámite. Aun con todo, el consejero señaló que este paso está a punto de solucionarse y que no repercutirá en los plazos de obra.
La conexión de los polígonos es una vía con una longitud de 4,5 kilómetros que tendrá, como mínimo en todo su trazado, dos calzadas separadas. Enlazará con la CM-1002 (Guadalajara-Marchamalo), CM-1007 (Guadalajara-Cabanillas del Campo), CM-1008 (Carretera de la Vega) y la N-320. La obra comenzó con la construcción de una glorieta de 60 metros de diámetro interior y dos calzadas sobre las que cruzará la carretera de Marchamalo. La vía de conexión de los polígonos y la carretera de Marchamalo estarán enlazadas a través de la glorieta con ramales de acceso de 300 metros en ambos sentidos.
Próximo a esta glorieta se encuentra el primer puente que levantó la UTE, correspondiente a la carretera CM-1002. Un puente de similares características corresponde al itinerario a Cabanillas del Campo. Tanto en un caso como en el otro, los puentes guardan similitudes básicas como la longitudo, alrededor de 120 metros, y los vanos, de 30 metros cada uno de ellos. La única diferencia es la planta que, en el caso del puente de Marchamalo es recta, mientras que en el de Cabanillas del Campo, guarda un trazado curvo con un peraltado de hasta el ocho por ciento. La calzada que se trazará sobre ambos puentes tiene una anchura de 11 metros, con una acera de medio metro a cada lado. La calzada útil, de 10 metros, dará cabida a dos carriles de 3,5 metros y arcenes de metro y medio a cada lado.