La violencia del narcotráfico se cobra 283 vidas en lo que va de 2010
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
MÉXICO
La infiltración en el Estado frena la lucha contra los narcos
Ciudad Juárez, ubicada en el estado norteño de Chihuahua, sigue siendo una de las ciudades más peligrosas de todo México. En esta ciudad se registraron 26 de las 69 víctimas mortales de las que se tiene constancia el sábado pasado y alredededor de 2.635 homicidios del total en 2009.
En los últimos tres años se han contabilizado más de 15.500 homicidios violentos ligados al crimen organizado y al narcotráfico a pesar del despliegue por el presidente Felipe Calderón de 50.000 efectivos del Ejército en todo el país, 6.000 de ellos en el estado de Chihuahua.
Golpes maestros del Gobierno
A pesar de estas cifras alarmantes, el Gobierno del presidente Felipe Calderón ha logrado asestar varios golpes importantes contra poderosos narcotraficantes en lo que lleva de mandato. El jefe de Estado prometió que la lucha contra el narcotráfico, para lo que no dudó en sacar en 2006 al Ejército a la calle, se convertiría en un eje fundamental de su mandato.
La caída de Arturo Beltrán Leyva, antiguo comandante del cártel de Sinaloa asociado desde 2008 al cártel del Golfo y Los Zetas en una operación de la Marina mexicana el pasado 17 de diciembre sin duda es uno de los golpes más importantes contra el narcotráfico del Gobierno de Calderon. Arturo, conocido como Jefe de jefes o El Barbas, era el tercer narcotraficante más buscado en México. Previamente, el Gobierno de Calderon logró detener el pasado mes de abril a Vicente Carrillo Leyva, hijo del ya fallecido fundador del cártel de Juárez, Amado Carrillo Fuentes, así como a Vicente Zambada Niebla, conocido por su alias El Vicentillo e hijo de Ismael El Mayo Zambada, uno de los principales jefes del cártel de Sinaloa. Por su parte, Jesús El Rey Zambada, hermano de Ismael, fue detenido en octubre de 2008 tras un enfrentamiento a tiros con las fuerzas de seguridad en la ciudad de México. Un hijo de éste también fue hallado sin vida el pasado 20 de octubre.
El Rey ejercía de encargado del cártel de Sinaloa en el Valle de México y controlaba sobre todo las operaciones del cártel en el aeropuerto internacional de la capital.
Su detención fue posible gracias a la denuncia anónima sobre la celebración de una fiesta en la residencia del Desierto de los Leones, a la que asistiría Mauricio Harold Poveda, conocido por su alias El Conejo o El Flaco y por ser el principal proveedor de cocaína procedente de Colombia para el cártel de los hermanos Beltrán Leyva. Las autoridades mexicanas también detuvieron en octubre de 2008 a Eduardo Arellano Félix, alias El Doctor y líder histórico del cártel de Tijuana, ahora liderado por su sobrino, Fernando Arellano. Al Doctor, que asumió la jefatura del cártel tras la detención de su hermanos Francisco Javier, alias El Triguillo, lo llevaba buscando la Policía Internacional (Interpol) desde 2004.
Golpes maestros del Gobierno
A pesar de estas cifras alarmantes, el Gobierno del presidente Felipe Calderón ha logrado asestar varios golpes importantes contra poderosos narcotraficantes en lo que lleva de mandato. El jefe de Estado prometió que la lucha contra el narcotráfico, para lo que no dudó en sacar en 2006 al Ejército a la calle, se convertiría en un eje fundamental de su mandato.
La caída de Arturo Beltrán Leyva, antiguo comandante del cártel de Sinaloa asociado desde 2008 al cártel del Golfo y Los Zetas en una operación de la Marina mexicana el pasado 17 de diciembre sin duda es uno de los golpes más importantes contra el narcotráfico del Gobierno de Calderon. Arturo, conocido como Jefe de jefes o El Barbas, era el tercer narcotraficante más buscado en México. Previamente, el Gobierno de Calderon logró detener el pasado mes de abril a Vicente Carrillo Leyva, hijo del ya fallecido fundador del cártel de Juárez, Amado Carrillo Fuentes, así como a Vicente Zambada Niebla, conocido por su alias El Vicentillo e hijo de Ismael El Mayo Zambada, uno de los principales jefes del cártel de Sinaloa. Por su parte, Jesús El Rey Zambada, hermano de Ismael, fue detenido en octubre de 2008 tras un enfrentamiento a tiros con las fuerzas de seguridad en la ciudad de México. Un hijo de éste también fue hallado sin vida el pasado 20 de octubre.
El Rey ejercía de encargado del cártel de Sinaloa en el Valle de México y controlaba sobre todo las operaciones del cártel en el aeropuerto internacional de la capital.
Su detención fue posible gracias a la denuncia anónima sobre la celebración de una fiesta en la residencia del Desierto de los Leones, a la que asistiría Mauricio Harold Poveda, conocido por su alias El Conejo o El Flaco y por ser el principal proveedor de cocaína procedente de Colombia para el cártel de los hermanos Beltrán Leyva. Las autoridades mexicanas también detuvieron en octubre de 2008 a Eduardo Arellano Félix, alias El Doctor y líder histórico del cártel de Tijuana, ahora liderado por su sobrino, Fernando Arellano. Al Doctor, que asumió la jefatura del cártel tras la detención de su hermanos Francisco Javier, alias El Triguillo, lo llevaba buscando la Policía Internacional (Interpol) desde 2004.