Las Administraciones actúan para reducir los efectos del invierno en las carreteras

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El protocolo de actuación ha sido elaborado en coordinación de las tres administraciones.
Por: DIANA PIZARRO
La subdelegada del Gobierno, Araceli Muñoz, presentó ayer el protocolo de actuación para reducir los efectos de la meteorología adversa sobre las carreteras. El plan, que ha sido elaborado en colaboración con la Junta de Comunidades y la Diputación provincial, está en marcha desde principios de noviembre. La subdelegada también pidió a los conductores que extremen la precaución.
Reducir los conflictos en las carreteras a causa de las condiciones meteorológicas extremas es uno de los objetivos de las tres administraciones titulares de las vías de la provincia–Estado, Gobierno regional y Diputación provincial–, que ayer presentaron el Protocolo Provincial de Coordinación. El plan tiene por objetivo el establecimiento de los parámetros de actuación ante fenómenos meteorológicos adversos que afecten a la red de carreteras de Guadalajara. Este protocolo de colaboración se concibió inicialmente para las vías estatales, aunque desde el año 2006 se empezó a trabajar en el nivel de coordinación de las tres administraciones. La subdelegada del Gobierno, Araceli Muñoz, acompañada por el delegado de Ordenación del Territorio, Fernando Senesteva, y el diputado provincial de Infraestructuras, Julio García, señaló que, aunque el plan se presentó ayer, el protocolo lleva funcionando desde principios de noviembre, cuando comenzaron a notarse los primeros efectos del clima invernal. De hecho, la primera reunión de coordinación de la que salió el documento que recoge las medidas, actuaciones y recursos que estarán desplegados durante este invierno, tuvo lugar el pasado 6 de noviembre. “No se ha improvisado nada, por lo que cuando ha surgido el frío y la nieve ya estábamos preparados para atender las situaciones que se han producido”, recalcó Muñoz, quien recordó los momentos de actuación “importantes” que se vivieron el pasado fin de semana en algunos puntos de la provincia, donde se registraron temperaturas extremas y las primeras nevadas.
En este sentido, hay que recordar que el 58 por ciento de la superficie de la provincia se encuentra situada entre los 1.001 y los 2.000 metros de cota de altitud, mientras que ningún metro cuadrado de Guadalajara baja de los 600 metros. El resto, un 41 por ciento, se sitúa en una cota de altitud entre los 601 y los 1.000 metros cuadrados. Por ello, y dado que en el día de ayer se preveía la llegada de nieve por encima de los 700 metros de altitud, la subdelegada señaló que “prácticamente podría verse afectado el conjunto de la superficie de la provincia”. Asimismo, del total de municipios de la provincia, 132 se encuentran por encima de los 1.000 metros de altitud, aunque la mayoría de la población reside en cascos urbanos situados en una cota entre los 601 y los 1.000 metros sobre el nivel del mar. Con este panorama, Muñoz resaltó la importancia del objetivo del protocolo presentado, “que no es sólo mantener las carreteras en buenas condiciones, sino también informar a los ciudadanos en cuanto a la utilización del vehículo, del itinerario y, por supuesto, reducir al mínimo el impacto de las situaciones meteorológicas adversas sobre las restricciones en la red viaria”.

Precaución al volante
La subdelegada aprovechó la ocasión para mandar un mensaje a la población en relación al uso del vehículo que se haga durante estos días. “La mejor manera de evitar cualquier problema en días de dureza extrema es no utilizar el coche, salvo que sea un viaje inevitable”. En este caso, los conductores deberán extremar la precaución informándose antes de emprender el viaje del estado de las carreteras, el tiempo previsto, así como realizar una revisión adecuada del vehículo antes de emprender la marcha. También se recomienda la reducción sistemática de la velocidad, portar un teléfono móvil y su correspondiente cargador para poder comunicarse en caso de emergencia y procurar llevar suficiente combustible. Además, Muñoz recordó que la Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto énfasis este año en la utilización de las luces de cruce también de día cuando se circule por carretera, ya que en esta época del año los días son mucho más cortos y hay menos luz, sobre todo cuando las condiciones meteorológicas reducen sensiblemente la visibilidad. Por ello, según informa la DGT, en estas circunstancias y en carretera, principalmente en las que no tienen separación entre los dos sentidos, la utilización del sistema de alumbrado podría suponer un beneficio en la prevención de accidentes. De hecho, tal y como señaló la subdelegada del Gobierno, algunos estudios señalan que este sistema, que ya es obligatorio en países como Canadá, Dinamarca, Suecia o Noruega, contribuiría a salvar la vida de entre 1.200 y 2.000 personas cada año en el territorio de los países miembros de la Unión Europea, lo que supone una reducción de entre el 3 y el 5 por ciento del número de víctimas mortales al año en accidentes de tráfico.
En la reunión entre las tres administraciones, a la que también asistieron diversos técnicos, la Guardia Civil de Tráfico y Protección Civil, también se recalcó la necesidad de sensibilizar a la población sobre el uso de los teléfonos de emergencia, como el 112. “Son un instrumento fundamental para los ciudadanos y con carácter general se están usando bajo un sentido de responsabilidad. No obstante, en este momento es preciso apelar a la responsabilidad de todos, ya que cuando nieva, nieva para todos, es decir, que todos los ciudadanos nos podemos ver en una situación difícil”. En este sentido, se recomienda a los conductores afectados que, cuando hagan uso del teléfono 112, realicen una descripción exacta y veraz de la emergencia en la que se encuentran, dado que se movilizan equipos sanitarios, Bomberos o Guardia Civil, lo que podría provocar la “distracción” de estos servicios, “dejando en un segundo o tercer lugar otras situaciones más alarmantes o de primera necesidad”. Igualmente, el delegado de Ordenación del Territorio incidió en el correcto manejo de la información sobre el estado de las carreteras, “dado que, teniendo en cuenta las nuevas tecnologías de las que disponemos, puede obtenerse a tiempo real”. No obstante, hizo un llamamiento a la tranquilidad en los municipios de la provincia, concretamente en situaciones de nieve. “Todos los pueblos quierne que sus carreteras se limpien las primeras, pero es algo complicado, ya que hay que empezar por un punto y terminar por otro”. Sin embargo, Senesteva señaló que desde el pasado viernes se ha estado trabajando por el mantenimiento de las carreteras “casi sin parar”.
Así las cosas, se ha extremado la precaución en algunos puntos considerados especialmente conflictivos. Por ejemplo, En la red estatal de carreteras, a las que pertenecen la A-2, la N-204, la N-211 y la N-320, hay algunos puntos que superan la cota de 1.000 metros, aumentando el riesgo potencial de nevadas. Esos puntos más conflictivos son, en la A-2, desde los puntos kilométricos del 71 al 72, correspondiente a las rampas de acceso a Torija, donde son frecuentes los depósitos de nieve y hielo; desde el kilómetro 116 y 136 en sentido La Junquera y entre los puntos kilométricos 120 y 138 en sentido Madrid. En la carretera N-211, dado que todo su recorrido se encuentra por encima de los 1.000 metros de altitud, el riesgo de nevadas y hielo es alto, principalmente en Maranchón y el puerto de Mazarete, cuya cota supera los 1.200 metros. Durante el recorrido de la N-320 se señalan como zonas especialmente problemáticas en situaciones de climatología adversa, las rampas del Sotillo.
Por otro lado, a partir del próximo lunes, día 8 de diciembre, pondrá en marcha la campaña especial de Navidad que contempla la realización de 300.000 controles de alcoholemia en el conjunto del país. “En Guadalajara se incrementarán este tipo de controles, no con el ánimo de molestar, sino para prevenir riesgos innecesarios por la mezcla explosiva de clima adverso y consumo de alcohol”, recalcó Muñoz.

El cien por cien de los efectivos, preparados
“Todo el material humano y los recursos materiales están funcionando al cien por cien para evitar cualquier tipo de conflictividad en las carreteras de la provincia”. Así de contundente fue la subdelegada del gobierno, quien llamó a la tranquilidad del ciudadano, aunque también apeló a su co-responsabilidad. En cuanto al Gobierno central, este protocolo se desarrollará por un equipo de 83 personas, 76 de ellos personal de empresas y otros 7 de la administración. Asimismo, se cuenta con 25 camiones quitanieves, otras seis máquinas –palas, retros o extendedores de salmuera–, seis plantas de salmuera con una capacidad total de almacenamiento de 127.500 litros. Por otro lado, la red autonómica de carreteras se encuentra dividida, a efectos de actuación, en tres zonas. La primera cuenta con parques en Guadalajara, Atienza, Sigüenza y Cogolludo, que despliegan siete camiones quitanieves, una quitanieves dinámica, un esparcidor de sal remolcado y una motoniveladora. La zona de los parques de Pastrana, Cifuentes y Chiloeches puede movilizar dos camiones con cuchilla, otros dos mixtos y dos motoniveladoras. Por último, la tercera zona –con centros estratégicos en Molina de Aragón y Villanueva de Alcorán– dispone de dos camiones, otros dos mixtos, una motoniveladora, una pala cargadora y un tractor de carga de sal.

En cuanto a los medios de que dispone la Diputación para dar cobertura a la red provincial, se encuentran las brigadas desplegadas en los centros comarcales de Molina de Aragón, Sigüenza, Cogolludo, Guadalajara y Cifuentes, que suman un total de 40 trabajadores. Cada una de ellas cuenta con un camión quitanieves y una máquina mixta. A esto hay que sumar las dos motoniveladoras que actúan en las zonas donde se detectan más incidencias, como Sigüenza y Molina de Aragón. En cuanto al tramo de la R-2, el mantenimiento lo realiza la empresa concesionaria, Henarsa, que cuenta con cinco camiones quitanieves. Asimismo, tal y como reconoció el delegado de Ordenación del Territorio, se cuenta también con el trabajo de la Guardia Civil, Protección Civil y funcionarios, “un trabajo en ocasiones penoso e incluso peligroso”.