Las autoridades ordenan arrestar a los líderes de las protestas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El primer ministro aseguró que sigue vigente el estado de excepción
La mayoría de las órdenes son por incitar a las protestas y a actos vandálicos. Además, seis de ellos también están acusados de reunirse en grupos de más de diez personas --algo prohibido durante el estado de excepción decretado por el Gobierno--, amenazar con actos de violencia, provocar disturbios en el tráfico e incitar a la gente a violar la ley y causar desórdenes, informó la agencia local TNA.
Los líderes de las revueltas se habían mostrado previamente dispuestos a dialogar con las autoridades y rendirse. “Tenemos que parar porque necesitamos cuidar la vida de nuestros simpatizantes”, afirmó el dirigente Jatuporn Pronpan, una de las caras más visibles de las protestas que piden la dimisión del primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva.

Vuelta a casa
En este sentido, el máximo líder del grupo, Veera Musikapong, pidió a los congregados, conocidos como ‘camisas rojas’, que volviesen a sus casas. Veera y otros tres líderes de las protestas antigubernamentales se entregaron este martes a las autoridades, según anunció el jefe de la Policía nacional, Pacharawat Wongsuwan. Veera explicó también que habían decidido terminar con las protestas después de conocer que los miembros de un supuesto “tercer partido” se habían infiltrado entre los manifestantes para realizar actos violentos y deteriorar la situación. Aun así, muchos de los miembros del grupo no han abandonado el lugar. Los manifestantes iniciaron sus protestas el 26 de marzo para pedir la dimisión del primer ministro y la celebración de unas nuevas elecciones. El portavoz del Ejército Sansern Kaewkamnerd informó de que al menos 500 personas continúan protestando en la zona de Sanam Luang, pero que no llevan las camisas rojas. Además, expresó su preocupación por los intentos de “engañar” a la población por las acusaciones de que los militares han herido a la gente durante las protestas. Por su parte, el primer ministro aseguró que aún permanece vigente el estado de excepción, aunque se ha recuperado algo la normalidad en la ciudad. En un discurso televisado, Abhisit indicó que debe mantenerse el estado de excepción, especialmente en Bangkok, para que la Policía pueda evitar de forma eficaz posibles desórdenes.“El Gobierno debe permanecer cauteloso y vigilante”, dijo. “En las áreas sensibles que cubre el decreto, las fuerzas de seguridad y la Policía siguen desplegadas, pero insto a la población a que no entren en pánico, ya que es parte de la misión del Gobierno el asegurar que no sigan las protestas violentas”, añadió el mandatario.

Día de retirada

Los opositores tailandeses comenzaron en la mañana de ayer a abandonar las inmediaciones de la sede del Gobierno tailandés, en Bangkok, después de casi tres semanas de asedio, según testigos presenciales. Los líderes de las revueltas se habían mostrado previamente dispuestos a dialogar con las autoridades y rendirse. “Tenemos que parar porque necesitamos cuidar la vida de nuestros simpatizantes”, afirmó el dirigente Jatuporn Pronpan, una de las caras más visibles de las protestas que piden la dimisión del primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva. Asimismo, otro de los líderes confirmó la apertura de un cauce de diálogo con el Ejército con el objetivo de que los manifestantes puedan abandonar las zonas de Bangkok cercadas sin peligro. Miles de ‘camisas rojas’ se encontraban asediados por los militares frente a las principales oficinas del Ejecutivo. Al menos dos personas han muerto y más de 100 han resultado heridas como consecuencia de las protestas de los últimos días, que han sumido al país asiático en un clima de máxima tensión social y política.

Por otra parte, el Gobierno de Tailandia decidió añadir otros dos días a los tres días de vacaciones del Año Nuevo (Songkran) a fin de que abarquen toda la semana, según informó hoy el portavoz del Ejecutivo, Panitan Wattanayagorn, en una declaración televisada.