Las carrozas lucieron más que nunca en su desfile en solitario

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El desfile resultó espectacular.  (Foto: Galería fotográfica: Nacho Izquierdo)
Por: BEATRIZ PARIENTE
Ferias y Fiestas
Las ferias del cambio, tal y como las ha definido el propio alcalde capitalino, Antonio Román, dejaron más solo que nunca al tradicional desfile de carrozas de Ferias que, eso sí, lucieron más que nunca en su paso por el corazón capitalino al estar acompañadas de videoproyecciones y animaciones varias como la que ofreció el Grupo Cero, tanto en su pasacalles infantil como en su pasacalles para adultos. La carroza de Caja de Guadalajara fue una de las más aclamadas por el público presente, sobre todo por parte de padres y niños ensimismados con los regalos que lanzaban –se cotizaron los famosos balones verdes–.
Las ferias del cambio, tal y como las ha definido el propio alcalde capitalino, Antonio Román, dejaron más solo que nunca al tradicional desfile de carrozas de Ferias que, eso sí, lucieron más que nunca en su paso por el corazón capitalino al estar acompañadas de videoproyecciones y animaciones varias como la que ofreció el Grupo Cero, tanto en su pasacalles infantil como en su pasacalles para adultos.
La carroza de Caja de Guadalajara fue una de las más aclamadas por el público presente, sobre todo por parte de padres y niños ensimismados con los regalos que lanzaban –se cotizaron los famosos balones verdes–. Los caramelos volvieron a convertirse en ‘armas‘ arrojadizas en manos de los lanzadores más bromistas, mientras que los espectadores se afanaron por probar al menos uno de estos dulces que, en el caso de carrozas como la del Ayuntamiento de Guadalajara, estaban pensados para todos. Desde esta carroza que recreaba el mundo de los vikingos se repartieron 1.600 kilogramos de caramelos sin gluten, en respuesta a la petición realizada por la delegación en Guadalajara de la Asociación de Celiacos de Castilla-La Mancha, tal y como hizo también en la Cabalgata de Reyes y en el desfile de las Ferias y Fiestas de 2007.
Tras la carroza de Caja de Guadalajra desfiló un vistoso pasacalles a cargo del grupo ecuatoriano Runa Marka, a la que siguió el ya tradicional autobús descapotable de Trapsa –lleva desfilando 15 años–, con unos 70 niños con camisetas moradas y gorras de la empresa que repartieron 800 kilos de caramelos sin gluten, cuatro sacos de serpentina y cuatro de confeti. Los dulzaineros Kalaberas amenizaron la marcha con sus piezas musicales, antes que la carroza de la Cadena Dial, una de las más curiosas del desfile. La cadena preparó una plataforma de 13 metros convertida sobre la que se desarrolló un espectáculo con gran potencia de luz y sonido y con actuaciones en directo como la del cantante alcalaíno Carlos Barroso, uno de los artistas que más suena en estos momentos en Cadena Dial con su último trabajo titulado ‘Dame aire’. Barroso interpretó varias canciones a lo largo del desfile entre los gritos de “¡guapo!” de algunas de sus fans. Para rematar su puesta en escena, esta carroza se completó con un cañón de humo y reparto de distintos regalos. Dos pantallas de video wall de 3x3 metros proyectaron imágenes de las actuaciones que se realizaban sobre la plataforma.
Los gaiteros del Tío Maroto siguieron los pasos de esta plataforma y, a su vez, éstos fueron seguidos por la carroza de Sport Club Sportland y Spa Balneario Urbano, con representación de las clases que ofrecen en