Las dos mujeres asesinadas en lo que va de año en la región tenían su residencia en Alovera

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EFE
Habían venido a esta localidad huyendo de los malos tratos de los hombres que acabaron matándolas
Las dos mujeres asesinadas en lo que va de año en Castilla-La Mancha tenían su residencia en la localidad guadalajareña de Alovera, a la que habían llegado poco antes huyendo de los malos tratos físicos de los hombres que luego acabaron con sus vidas. La primera murió el 4 de febrero apuñalada en el barrio de Adoratrices de la capital. La segunda, esta misma mañana por disparos de su exmarido.
Las dos mujeres asesinadas en lo que va de año en Castilla-La Mancha tenían su residencia en la localidad guadalajareña de Alovera, a la que habían llegado poco antes huyendo de los malos tratos físicos de los hombres que luego acabaron con sus vidas.

Según informaron a Efe fuentes del Ayuntamiento de Alovera, la primera víctima del año, Ana N.G., de 44 años de edad, que murió a consecuencia de las heridas que con un cuchillo le infligió su ex pareja, Francisco Javier R.J., el pasado 4 de febrero, se había mudado con sus hijos a una vivienda de este municipio una semana antes de morir.

El asesinato tuvo lugar en el antiguo domicilio que la pareja compartía en el barrio de Adoratrices, de Guadalajara, al que la mujer fue acompañada por su hijo, de 17 años de edad, para recoger sus pertenencias personales.

En aquella ocasión, el agresor también puso fin a su vida tras cometer el crimen, al arrojarse desde una pasarela de la autovía A-2 hacia la calzada, justo en el momento en que por debajo pasaba un camión, que lo arrolló.

La mujer fallecida esta mañana, Sylvina Jannette Bassari, de 33 años, asesinada junto a su actual pareja sentimental hoy de dos disparos por su ex compañero José Javier Lacasa Cebolledo, llevaba viviendo desde el pasado mes de marzo en un chalé de la calle Manuel de Falla, de la localidad aloverana.

En ambos casos, el Centro de la Mujer de Alovera había abierto expediente de seguimiento de los malos tratos denunciados por ambas mujeres. EFE