Las facciones iraquíes pactan las bases para la reconciliación nacional

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Representantes de partidos políticos, grupos étnicos, tribales y organizaciones armadas de Irak lograron alcanzar ayer en Helsinki (Finlandia) un acuerdo de 16 puntos básicos que podrían sentar las bases para la pacificación del país árabe. La conferencia, a la que asistieron representantes de las comunidades chií, suní y kurda, estaba organizado por la Iniciativa para la Gestión de Crisis (CMI por sus siglas en inglés), fundada por el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari.
Este acuerdo, cuyo contenido específico no ha sido revelado y que ha sido calificado de "hito" por la CMI, sentará las bases para una nueva fase de negociaciones que se iniciará con nuevas reuniones que se celebrarán en Bagdad, donde también acudirán representantes de las delegaciones mediadoras, tanto la norirlandesa como sudafricana. En la conferencia, celebrada entre el 24 y el 27 de abril en un lugar cercano a Helsinki, participaron un total de 36 personalidades iraquíes que trabajaron sobre la base del documento conocido como 'Helsinki I', firmado en septiembre de 2007 también en Helsinki, la capital finlandesa. Los participantes abordaron el modo de aplicar estos principios para la pacificación, el desarme y la reconciliación nacional.
Tras tres días de intensos debates los asistentes suscribieron 13 de los 16 puntos propuestos por los mediadores, según indicó el director del proyecto, el profesor de la Universidad de Massachusetts y activista por la paz Padraig O'Malley. "Se han logrado avances", afirmó en declaraciones al diario 'The Boston Globe'. O'Malley indicó además que los participantes mostraron su voluntad de que las conversaciones conduzcan a un acuerdo detallado sobre las cuestiones centrales del conflicto, como el desarme de las milicias vinculadas a los partidos políticos, la protección de las minorías o la lucha contra la corrupción en la administración. Especialmente significativo es el compromiso de los asistentes de considerar el diálogo y la negociación los métodos primordiales para la resolución de las disputas políticas. Además, todas las partes pactaron establecer la aceptación de estos principios como condición previa para la participación de cualquier grupo en el proceso de diálogo.

Chiíes, suníes y kurdos
Entre los asistentes iraquíes estaban el ministro de Diálogo y Reconciliación Nacional, Akram al Hakim, el presidente del Comité para la Revisión Constitucional, el jeque Humam Hamudi, un representante de la Unión Patriótica del Kurdistán, Fuad Maasom, el portavoz parlamentario del chií Partido Dawa, Ali al Adeeb, o Usama al Tikriti, del suní Partido Islámico Iraquí. También asistió el líder de la Organización Badr, considerada como el brazo armado del principal partido chií, el Consejo Supremo Islámico Iraquí (SIIC), así como cuatro líderes tribales, dos chiíes y dos suníes.

Sin embargo, una de las ausencias más notables ha sido la de los representantes del Movimiento Sadr, el grupo político que lidera el clérigo chií Muqtada al Sadr y cuya milicia, el Ejército del Mahdi, se ha enfrentado en duros combates durante los últimos meses con las fuerzas de seguridad iraquíes y otras milicias en el centro y sur del país. En un principio estaba previsto que asistiera un enviado de Al Sadr, pero en el último momento llamó para informar de que no podría tomar el vuelo hacia Helsinki.

"Estoy satisfecho con el avance que hemos logrado en las difíciles circunstancias de nuestro conflicto actual y creo que podemos lograr más en los próximos meses. Le damos las gracias a la gente de Finlandia", afirmó el jeque Humam Hamudi tras concluir la reunión.

O'Malley, el director de la iniciativa, explicó que "un proceso de paz consta de muchos comienzos, pero cada comienzo es un paso adelante. Estamos encantados de que los iraquíes hayan tomado como suya la iniciativa en este proceso invitándonos a Bagdad para la próxima reunión".

En la organización del seminario participaron tanto el CMI como la Escuela de Graduación para Estudios Políticos John W. McCormack de la Universidad de Massachusetts y el Instituto para el Liderazgo Global de la Universidad de Tufts, también en Massachusetts, así como el Ministerio de Asuntos Exteriores finlandés.

DIPLOMACIA NO CONVENCIONAL

El seminario de Helsinki es una muestra de diplomacia no convencional que pretende lograr avances en un ámbito, la pacificación de Irak, en el que ya han fracasado otras muchas iniciativas. Sin embargo, esta cuenta con la dirección de O'Malley, quien ya participó en el proceso de paz de Irlanda del Norte, así como con Martin McGuiness, ex comandante del Ejército Republicano Irlandés (IRA) y ahora viceministro principal del Gobierno de Irlanda del Norte.

También formó parte de la mesa directiva del seminario el negociador del ex presidente sudafricano y Nobel de la Paz Nelson Maldela, Matamela Cyril Ramaphosa, quien tuvo un papel clave en la confección del acuerdo que permitió en 1993 superar el régimen del Apartheid.

El propio O'Malley recordó las anteriores iniciativas para la pacificación iraquí. En 2005 la Liga Árabe celebró una Conferencia de Reconciliación Nacional para Irak en El Cairo, pero no se siguió adelante con las reuniones por el desacuerdo sobre quién debía asistir. Después, en 2006, el rey Abdalá de Jordania invitó a los dirigentes tribales y religiosos a una "cumbre de reconciliación", pero las conversaciones sucumbieron ante la realidad de la violencia.

Por útlimo, el propio primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, ha convocado una serie de conferencias de reconciliación nacional en territorio iraquí marcadas por las ausencias y el conflicto entre las posiciones de las distintas facciones.

"Cualquier cosa que propicie debate es útil, pero no creo que este grupo tenga el monopolio sobre ninguna fórmula que lleve a una solución que no haya sido utilizada ya", afirmó un experto en Oriente Próximo del Servicio de Investigación del Congreso estadounidense, Kenneth Katzman. "Hay brechas subyacentes en la sociedad que no van a resolver los muchos encuentros que se celebren en Europa o en cualquier otro lugar", estimó.

También un representante del Centro para el Progreso Americano y ex miembro del Consejo de Seguridad Nacional del ex presidente estadounidense Bill Clinton, P.J. Crowley, mostró su escepticismo. Según él, los encuentros organizados por entidades no gubernamentales pueden ayudar a las partes enfrentadas a aclarar sus posiciones y a acercarse para forjar una solución política. Sin embargo, dijo, las partes "deben unirse tras esa visión, y esa es la parte más difícil".

El éxito de la iniciativa de Helsinki dependerá, según Crowley, de la actitud de las partes que se queden fuera y de si torpedearán cualquier avance y de si aquéllos que participen pueden convencer a las comunidades a las que representan de que acepten las decisiones adoptadas.

O'Malley, que pasó gran parte de la pasada semana en Bagdad gestionando la participación de los representantes iraquíes en el seminario, aseguró que a pesar de este escepticismo, él sigue manteniendo el optimismo. "La paz comienza con un pequeño grupo de individuos comprometidos como los que se reunieron este fin de semana", opinó.

El académico estadounidense elogió la decisión de que la próxima reunión se celebre en Bagdad a iniciativa de los propios grupos participantes. "En lugar de tener que traer a la gente a Helsinki, dijeron, lo haremos en Bagdad. Lo importante es que (los iraquíes) tienen la iniciativa (...). 'Helsinki II' se va a convertir en 'Irak I'", apostilló.