Las fiestas del Gallardo comienzan con la ‘bendición’ de su pregonero más respetado

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: M.TOVAR ATANCE
MARCHAMALO
El pregón del párroco dio paso al desfile de las 24 carrozas de las peñas
Y llegaron por fin. Tras meses de preparativos, las fiestas patronales en honor al Cristo de la Esperanza se instalaron ayer en Marchamalo con un notable recorte presupuestario, aunque con grandes dosis de imaginación. Unos días de disfrute para unos y de trabajo para otros que cambiarán radicalmente la vida del municipio.
Ayer, conforme pasaban los minutos y se aproximaban las 19.30 horas empezaba a atisbarse esa transformación que sin duda era más llamativa desde el balcón del Ayuntamiento. Desde allí, el respetado pregonero de esta edición que cumple 20 años como sacerdote de la localidad, Benjamín Moreno, fue el encargado de desear a todos los vecinos unas felices fiestas y pronunciar las que son ya las palabras mágicas e ineludibles en estas fechas: ¡Viva el Cristo de la Esperanza! y ¡Viva Marchamalo!
El pregón del párroco fue intenso, pero al mismo tiempo breve, pues consiguió condensar 20 años de historia. En su alocución hizo referencia a algunos de los proyectos puestos en marcha durante estas dos décadas en los diferentes ámbitos. El arreglo de la iglesia, la Pasión Viviente, la gymkhana cultural, los concursos de villancicos, así como otros de índole deportiva, entre ellos el polideportivo, la creación de las escuelas municipales o el ascenso a tercera división del Club Deportivo de Marchamalo o la conversión del pueblo en una pequeña ciudad. En definitiva, las pequeñas y grandes cosas que han hecho que este hijo de Escariche esté “a gusto y feliz” en el municipio gallardo, donde ha cumplido sus 43 años de sacerdocio.
Tras las palabras de don Benjamín y su poesía –en la que animó a todos a olvidarse de la crisis– y prender el chupinazo de rigor, la diversión contenida de los peñistas que esperaban este momento enfundados en sus disfraces y en sus originales y divertidas carrozas estalló, al mismo tiempo que la música de la charanga continuaba sonando. En este ambiente, y en una apacible y soleada tarde, fueron desfilando por la plaza las 24 carrozas diseñadas expresamente para la ocasión. La Greña trajo hasta su pueblo el lejano Oriente; los miembros de La Nuestra simularon un campo de fútbol americano; El Botillo se convirtió en los Piratas del Caribe; los peñistas de El Muro recrearon la realidad del circo; y los de El Cazalla dieron vida a los personajes de Disney, entre otras muchas ingeniosas y fantisiosas carrozas. Fue el punto y seguido de unas fiestas que se vivirán intensamente hasta el próximo domingo, pero que continuarán durante todo el mes de mayo.