Las migas cedieron el paso al comercio

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El Ayuntamiento repartió unas 900 raciones de migas en uno de los primeros actos de la Feria de San Matías. .  (Foto: NACHO IZQUIERDO)
TENDILLA FERIA DE SAN MATÍAS
La degustación de las migas en el antiguo recinto ferial convertido ayer en campamento medieval sirvió como acto inaugural de la XV edición de la Feria de San Matías de Tendilla, que terminará hoy. Caballeros, damas, herreros, danzantes, la música de los dulzaineros de Guadalajara, y más de un centenar de puestos llenaron las calles desde primera hora de la mañana. El buen tiempo contribuyó a que fuese una de las citas más concurridas. La proximidad de las elecciones hizo que el evento adquiriera un marcado carácter político. Representantes provinciales, regionales y nacionales acudieron ayer a Tendilla.
Tendilla vivió ayer uno de sus días más concurridos. Miles de vecinos llegados de diversos pueblos de la provincia pasaron por este pueblo alcarreño para disfrutar de la Feria de San Matías. La décimo quinta edición de un evento que sacó a la calle a las damas y los caballeros, los danzantes y las bailarines, los malabaristas y animadores, los coches de caballos, y decenas de comerciantes que exponían sus productos a ambos lados de la calle del General Muñoz y Muñoz.
Esta vez, como novedad, más allá de los puestos, en el antiguo recinto ferial, se instaló el campamento medieval. Ésta fue la primera parada de la comitiva política que acompañó al alcalde, Jesús Sánchez, desde la puerta del Ayuntamiento. Fue, sin duda, uno de los momentos más esperados y el acto inaugural. Unas 900 personas tuvieron la oportunidad de degustar las migas que siguiendo la tradición elaboró Goyo Lirón. En unos pocos minutos se formó una gran fila para coger un plato de esta comida tan típica, acompañada de los famosos torreznos de la localidad y un vaso de vino. Para algunos fue el almuerzo y para otros la comida, pero ninguno se resistió a probarlas. El secreto esta vez fue, además del pan, imprescindible, el ajo, el condimiento propio y un poco de orujo blanco para lograr que estuvieran más sueltas. El experto cocinero recordaba ayer que en los primeros años tan sólo preparaban un centenar de raciones.
El herrero y los herradores de caballos reclamaron gran parte de la atención de los visitantes. Al igual que el hombre que tallaba en piedra, a las puertas del Ayuntamiento, los escudos de los apellidos. Los oficios artesanales y tradiciones que hoy se incrementarán con la exhibición ecuestre, el arrastre de troncos con mulas y la demostración de labores con arado romano.
Una cita imprescindible, más dirigida al ocio que al comercio, pero muy distinta a la de antaño. Uno de los vecinos, Aurelio Luis Pastor Fernández, añoraba ayer la presencia, como en otros tiempos, de cientos de mulas por las calles. “Íbamos a esperar las muletás, como les llamábamos, entonces venían 50 o 60 mulas corriendo desde la entrada del pueblo”. Los animales eran en la antigua feria la principal venta. En una casa llegó a haber 200 mulas y todas las viviendas eran pensiones, para que los forasteros pudieran quedarse durante los tres o cuatro días de la feria. Entonces, según Pastor, llegaban comerciantes hasta de Portugal, o “ charlanes” (gitanos), como les llamaban los jóvenes. “Eran muy listos. Si querían vender una mula que estaba coja de una pata, le daban con una vara en la otra y así ya no cojeaba, porque tenía las dos iguales”. Aurelio Luis, con 72 años cumplidos, ha vivido el cambio de una celebración a otro, pero siempre en la misma fecha, San Matías.
El buen tiempo hizo que fuese una de las jornadas más numerosas, aunque el primer edil no se atrevió a calcular la afluencia de personas. Fue una oportunidad, sobre todo, para promocionar la localidad como afirmó la delegada de Turismo y Artesanía, Ángela Ámbite, que protagonizó ayer su primer acto tras su reciente toma de posesión. Ésta mostró ayer su sorpresa por la entidad que había alcanzado la Feria e, incluso, comentaba que podría alcanzar el renoconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Regional. “Es el alcalde el que tiene que solicitarlo si tiene interés en promocionar su pueblo”, matizó.
El vicepresidente primero de la Diputación, Rafael Esteban, acudió en representación de la Institución Provincial, que ha contribuido a la organización de la Feria. Al igual que el presidente de la Mancomunidad Villas Alcarreñas y delegado de Agricultura, Santos López, que contribuye a promocionar las fiestas que se celebran en los municipios mancomunados. Tanto PP como PSOE recibieron ayer en la localidad a los candidatos políticos al Congreso y Senado para las próximas elecciones generales.