Las reclamaciones turísticas se incrementan un 22 por ciento
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
CONSUMO
La Federación de Usuarios y Consumidores Independientes, FUCI, ha detectado, durante el mes de junio y la primera quincena de julio, un desmesurado aumento de las quejas relacionadas con el sector turístico. En total se han recibido 3.200 reclamaciones, un 22% más en relación con el mismo periodo del año anterior.
Del total de las reclamaciones recibidas, seis de cada diez quejas, corresponden al transporte, un 26% tienen que ver con los alojamientos y la hostelería y un 16% se debe a conflictos con las agencias de viajes.
Este incremento del número de reclamaciones se debe a que los consumidores son cada vez más inconformistas y reclamas que la calidad contratada sea real
La Federación de Usuarios y Consumidores Independientes ha advertido que el número de reclamaciones turísticas se ha multiplicado por dos con respecto al año pasado de forma que en junio y en la primera quincena de julio se han recibido 3.200 reclamaciones, un 22% más con respecto al mismo periodo del año anterior.
La mayoría de las quejas se refieren al transporte y al servicio ofrecido en los alojamientos. De las 1.856 reclamaciones vinculadas al transporte, la mayoría de las quejas se deben a retrasos, cancelaciones de viajes, overbooking, además de pérdidas o deterioro del equipajes. El transporte aéreo es el que que más quejas recibe, un total de 932, seguido del autobús (547), trenes (259) y barcos (118).
En cuanto a alojamientos y hoteles, FUCI ha recibido un total de 832 quejas. De éstas, el alquiler de apartamentos acapara la mayor parte de las reclamaciones, frente a las estancias en hoteles. Por otro lado, el número de inconformidades es mayor en los restaurantes que en los bares y cafeterías.
Las causas más habituales de disconformidad en relación con los alojamientos en hoteles son el incumplimiento de contrato (168 reclamaciones) y las deficiencias en equipamientos y servicios (134). En relación a los apartamentos destacan los alquileres que incumplen lo pactado (304 quejas) y el cobro indebido de importes (126).
Respecto a la hostelería, FUCI ha recibido un total de 100 quejas, siendo las más frecuentes las deficiencias en la higiene de restaurantes y bares, la insuficiente publicidad de los precios, la no entrega de hojas de reclamaciones, la negativa a la expedición de factura y el cobro por servicios adicionales que no le corresponden al consumidor como, por ejemplo, el cobro del cubierto.
Este incremento del número de reclamaciones se debe a que los consumidores son cada vez más inconformistas y reclamas que la calidad contratada sea real
La Federación de Usuarios y Consumidores Independientes ha advertido que el número de reclamaciones turísticas se ha multiplicado por dos con respecto al año pasado de forma que en junio y en la primera quincena de julio se han recibido 3.200 reclamaciones, un 22% más con respecto al mismo periodo del año anterior.
La mayoría de las quejas se refieren al transporte y al servicio ofrecido en los alojamientos. De las 1.856 reclamaciones vinculadas al transporte, la mayoría de las quejas se deben a retrasos, cancelaciones de viajes, overbooking, además de pérdidas o deterioro del equipajes. El transporte aéreo es el que que más quejas recibe, un total de 932, seguido del autobús (547), trenes (259) y barcos (118).
En cuanto a alojamientos y hoteles, FUCI ha recibido un total de 832 quejas. De éstas, el alquiler de apartamentos acapara la mayor parte de las reclamaciones, frente a las estancias en hoteles. Por otro lado, el número de inconformidades es mayor en los restaurantes que en los bares y cafeterías.
Las causas más habituales de disconformidad en relación con los alojamientos en hoteles son el incumplimiento de contrato (168 reclamaciones) y las deficiencias en equipamientos y servicios (134). En relación a los apartamentos destacan los alquileres que incumplen lo pactado (304 quejas) y el cobro indebido de importes (126).
Respecto a la hostelería, FUCI ha recibido un total de 100 quejas, siendo las más frecuentes las deficiencias en la higiene de restaurantes y bares, la insuficiente publicidad de los precios, la no entrega de hojas de reclamaciones, la negativa a la expedición de factura y el cobro por servicios adicionales que no le corresponden al consumidor como, por ejemplo, el cobro del cubierto.