Limpiar los ‘graffitis’ costaría dos millones de euros y tres años

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: BEATRIZ PARIENTE
Eliminar las pintadas del paisaje capitalino costaría al Ayuntamiento de Guadalajara dos millones de euros y tres años de intensos trabajos. Así lo recoge una oferta detallada elaborada a petición del concejal de Limpieza, Lorenzo Robisco, en la que se desglosa calle por calle las tareas de saneamiento a realizar.
El edil pretendía, de esta manera, averiguar la repercusión que para las arcas municipales tendría recuperar el aspecto original de las fachadas de Guadalajara.
La empresa calculó que necesitaría tres años para acabar con la paciencia de los graffiteros. De hecho, la oferta recalca que durante el primer año apenas si se reducirían las marcas de rotuladores y pinturas de las paredes, puesto que cuentan con la premisa de que se volvería a pintar sobre ellas. Después, conforme fuesen eliminándose las marcas urbanas se iría reduciendo el margen de error hasta concluir con un uno por ciento o, lo que es lo mismo, una única pintada por las cien que había anteriormente.
Robisco señala que “el Ayuntamiento no puede asumir un presupuesto como ese, porque con él se pueden hacer muchas más cosas, pero eso da una dimensión del coste que supondría eliminar las pintadas”.
Y es que, según el concejal, de todas las trastadas que pueden englobarse en los actos vandálicos, las protagonizadas por los graffiteros son las que mayor coste económico suponen, “más, incluso, que los destrozos contra el mobiliario”, compara Robisco.
En la actualidad, la lucha de las brigadas de limpieza contra las pintadas está consiguiendo mejorar el aspecto de las calles pero la gran batalla se librará cuando entre en vigor la nueva ordenanza de convivencia que prepara en la actualidad el Ayuntamiento de Guadalajara. Este texto endurece las sanciones contra los autores de las pintadas, reconoce en firme la responsabilidad de los padres y establece, además, trabajos a la comunidad como posible forma de ‘pago’ de los infractores. Robisco considera que con esta ordenanza, el apoyo de la Policía, la labor de los operarios de limpieza y la concienciación ciudadana se reducirá la presencia de graffitis en la ciudad.