Livni y Netanyahu prometen sacar del poder a Hamás en Gaza si ganan las elecciones
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
Los líderes de los partidos israelíes más importantes, Tzipi Livni, del Kadima, y Benjamín Netanyahu hicieron público ayer que en caso de ganar las elecciones -Olmert dejará el poder el próximo 10 de febrero-, pondrán el punto y final al régimen del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), en la Franja de Gaza. Paralelamente, Israel prepara su ofensiva contra el movimiento palestino, aunque no han confirmado cuándo tendrá lugar el ataque ni cuál será su alcance.
Los cabezas de lista de los dos principales partidos israelíes, Tzipi Livni, del Kadima, y Benjamín Netanyahu, del Likud, afirmaron ayer que, en caso de ganar las elecciones, pondrán fin al régimen del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en la Franja de Gaza.
Livni afirmó que el objetivo estratégico de su futuro gobierno será derrocar el régimen de Hamás por medios militares, económicos y diplomáticos. Sin embargo, no quiso poner fecha a estos objetivos.
Netanyahu, por su parte, pidió una política de ataque más activa y acusó al actual gobierno, liderado por el Kadima, de ser demasiado pasivo.
Derrocar el régimen de Hamás es inevitable a largo plazo, afirmó Netanyahu desde Sderot, donde se encuentra para visitar una de las viviendas afectadas por el lanzamiento de cohetes caseros desde la Franja de Gaza.
Las milicias palestinas han disparado casi 60 cohetes y proyectiles de mortero contra el territorio israelí desde que el viernes pasado finalizara el alto el fuego tácito pactado entre Hamás e Israel, según el Ejército hebreo. Mientras, un miliciano palestino murió ayer por la respuesta militar israelí en la Franja.
Las declaraciones de Livni y Netanyahu ya han recibido respuesta desde la Franja. El primer ministro del gobierno de Hamás, Ismail Haniyeh, aseguró que nada puede acabar con nuestro pueblo.
Preparan la ofensiva
Israel se está preparando para responder a Hamás, el movimiento islamista palestino que controla la franja de Gaza, por los disparos de cohetes, pero debe decidir aún el momento oportuno y el alcance de su respuesta, indicaron el domingo altos responsables de Defensa.
El gobierno israelí de transición debatió ayer en su reunión semanal sobre la actitud a adoptar ante los disparos persistentes de cohetes desde la franja de Gaza, dos días después de que expirara una tregua de seis meses entre el Estado hebreo y Hamás. Preparamos nuestra respuesta a la amenaza de Hamás, pero queda por decidir cuándo tendrá lugar y cuál será su magnitud, declaró a la radio pública israelí el general de reserva Amos Gilad. Para golpear, hay que prepararse cuidadosamente, como para una operación quirúrgica, añadió Gilad, principal consejero del ministro de Defensa israelí, Ehud Barak.
Al margen de la reunión del gabinete ministerial, varios ministros reclamaron una respuesta severa a los disparos, que se intensificaron desde el viernes.
La dirigente del partido Kadima (centro) y ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, exigió que Israel restablezca su poder de disuasión y detenga los disparos de cohetes.
Israel debe hacer caer el poder de Hamás, y un gobierno bajo mi dirección lo hará, añadió Livni ante el grupo parlamentario de Kadima. Más comedido, el primer ministro Ehud Olmert, que abandonará sus funciones tras las legislativas del 10 de febrero, declaró ante el gabinete: Un gobierno responsable no se impacienta ante la idea de desencadenar una guerra, pero tampoco la evita. Así que tomaremos las medidas adecuadas.
Livni afirmó que el objetivo estratégico de su futuro gobierno será derrocar el régimen de Hamás por medios militares, económicos y diplomáticos. Sin embargo, no quiso poner fecha a estos objetivos.
Netanyahu, por su parte, pidió una política de ataque más activa y acusó al actual gobierno, liderado por el Kadima, de ser demasiado pasivo.
Derrocar el régimen de Hamás es inevitable a largo plazo, afirmó Netanyahu desde Sderot, donde se encuentra para visitar una de las viviendas afectadas por el lanzamiento de cohetes caseros desde la Franja de Gaza.
Las milicias palestinas han disparado casi 60 cohetes y proyectiles de mortero contra el territorio israelí desde que el viernes pasado finalizara el alto el fuego tácito pactado entre Hamás e Israel, según el Ejército hebreo. Mientras, un miliciano palestino murió ayer por la respuesta militar israelí en la Franja.
Las declaraciones de Livni y Netanyahu ya han recibido respuesta desde la Franja. El primer ministro del gobierno de Hamás, Ismail Haniyeh, aseguró que nada puede acabar con nuestro pueblo.
Preparan la ofensiva
Israel se está preparando para responder a Hamás, el movimiento islamista palestino que controla la franja de Gaza, por los disparos de cohetes, pero debe decidir aún el momento oportuno y el alcance de su respuesta, indicaron el domingo altos responsables de Defensa.
El gobierno israelí de transición debatió ayer en su reunión semanal sobre la actitud a adoptar ante los disparos persistentes de cohetes desde la franja de Gaza, dos días después de que expirara una tregua de seis meses entre el Estado hebreo y Hamás. Preparamos nuestra respuesta a la amenaza de Hamás, pero queda por decidir cuándo tendrá lugar y cuál será su magnitud, declaró a la radio pública israelí el general de reserva Amos Gilad. Para golpear, hay que prepararse cuidadosamente, como para una operación quirúrgica, añadió Gilad, principal consejero del ministro de Defensa israelí, Ehud Barak.
Al margen de la reunión del gabinete ministerial, varios ministros reclamaron una respuesta severa a los disparos, que se intensificaron desde el viernes.
La dirigente del partido Kadima (centro) y ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, exigió que Israel restablezca su poder de disuasión y detenga los disparos de cohetes.
Israel debe hacer caer el poder de Hamás, y un gobierno bajo mi dirección lo hará, añadió Livni ante el grupo parlamentario de Kadima. Más comedido, el primer ministro Ehud Olmert, que abandonará sus funciones tras las legislativas del 10 de febrero, declaró ante el gabinete: Un gobierno responsable no se impacienta ante la idea de desencadenar una guerra, pero tampoco la evita. Así que tomaremos las medidas adecuadas.