Localizan el Saulo con sus dos tripulantes
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Tras 21 días de búsqueda, el pequeño barco pesquero 'Saulo' apareció ayer con sus dos tripulantes a bordo y sanos a 160 millas (257 kilómetros) al sur de la Punta de Rasca en Tenerife. Un buque mercante fue el que los encontró y mantuvo contacto con radio con los dos tripulantes, que le comunicaron su buen estado de salud. El pesquero desapareció el pasado día 14 de marzo, cuando se disponía a efectuar la travesía Cádiz-Gran Canaria aunque su pequeña eslora no le hacían apto para la singladura.
El hecho de que pudieran contactar por radio abre interrogantes sobre los motivos por los que los tripulantes no dieron señales de vida durante tres semanas.
El barco mercante 'Pontovremon' fue quien alertó a Capitanía Marítima de Canarias tras detectar al hasta entonces desaparecido pesquero 'Saulo' a 257 kilómetros al sur de la Punta de Rasca en Tenerife. Ambos se comunicaron por radio y fue entonces cuando los dos tripulantes del pesquero, José Quevedo y Cristo Herrera, informaron de que se encontraban bien y que sólo estaban un poco deshidratados porque carecían de agua.
Según informó la Delegación del Gobierno en Canarias, Salvamento Marítimo se puso manos a la obra para preparar un dispositivo que les permitiera acercarse al 'Pontovremon' para poder remolcar al 'Saulo' y a sus ocupantes.
Desde su desaparición, el pasado 14 de marzo, los dispositivos de búsqueda no han finalizado y han incluido tanto vuelos de reconocimiento como avisos por radio a todos aquellos barcos que se dispusieran a efectuar el trayecto desde las islas Canarias a la Península. En todo momento, los efectivos de búsqueda descartaron el hundimiento del barco puesto que Salvamento Marítimo no había recibido ningún tipo de señal pidiendo socorro.
Un barco de recreo
El pesquero salió el pasado 14 de marzo desde Cádiz para dirigirse a Gran Canaria a faenar, tarea para la que su propietario José Quevedo se hizo con él, puesto que, según manifestó su hija, era la "ilusión" de su vida. Para dicha travesía, contrató al marino Cristo Herrera tras lo que se lanzaron al mar, perdiéndose en pocas horas el contacto con ellos y, por tanto, su rastro. Llama la atención que la radio del barco sí funcionara, como s eha comprobado en el momento de la localización, pero que sus tripulantes no recurrieran a ella para dar señales de vida durante nada menos que tres semanas.
El barco mercante 'Pontovremon' fue quien alertó a Capitanía Marítima de Canarias tras detectar al hasta entonces desaparecido pesquero 'Saulo' a 257 kilómetros al sur de la Punta de Rasca en Tenerife. Ambos se comunicaron por radio y fue entonces cuando los dos tripulantes del pesquero, José Quevedo y Cristo Herrera, informaron de que se encontraban bien y que sólo estaban un poco deshidratados porque carecían de agua.
Según informó la Delegación del Gobierno en Canarias, Salvamento Marítimo se puso manos a la obra para preparar un dispositivo que les permitiera acercarse al 'Pontovremon' para poder remolcar al 'Saulo' y a sus ocupantes.
Desde su desaparición, el pasado 14 de marzo, los dispositivos de búsqueda no han finalizado y han incluido tanto vuelos de reconocimiento como avisos por radio a todos aquellos barcos que se dispusieran a efectuar el trayecto desde las islas Canarias a la Península. En todo momento, los efectivos de búsqueda descartaron el hundimiento del barco puesto que Salvamento Marítimo no había recibido ningún tipo de señal pidiendo socorro.
Un barco de recreo
El pesquero salió el pasado 14 de marzo desde Cádiz para dirigirse a Gran Canaria a faenar, tarea para la que su propietario José Quevedo se hizo con él, puesto que, según manifestó su hija, era la "ilusión" de su vida. Para dicha travesía, contrató al marino Cristo Herrera tras lo que se lanzaron al mar, perdiéndose en pocas horas el contacto con ellos y, por tanto, su rastro. Llama la atención que la radio del barco sí funcionara, como s eha comprobado en el momento de la localización, pero que sus tripulantes no recurrieran a ella para dar señales de vida durante nada menos que tres semanas.