López Aguilar dice que Mayor Oreja muestra su incomprensión de la vida
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Lamenta que quisiera humillarle por sus caricaturas
El cabeza de lista de los socialistas a las elecciones europeas, Juan Fernando López Aguilar, lamentó ayer que el número uno del PP a estos comicios, Jaime Mayor Oreja, pretendiera humillarle aludiendo a su condición de caricaturista y de guitarrista y defendió que, con estas palabras, demostró la línea divisoria que hay entre ambos partidos y que el popular adolece de una incomprensión para ver ese otro lado del ojo que nos ve.
El lunes, en el primer debate que enfrentó a los candidatos de ambos partidos para las europeas, Mayor Oreja aseguró que creía que López Aguilar era un buen caricaturista en el papel, pero le acusó de hacer una caricatura de la realidad. Además, recordando los años de la transición y su lucha por abrazar el régimen de libertades, el ex ministro del Interior apuntó que el socialista no lo recordaba porque entonces quizá estaba aprendiendo a tocar la guitarra.
Ayer, durante la presentación en Madrid de un libro que recoge algunas de sus caricaturas desde el año 2000, López Aguilar reivindicó su pasión por la caricatura, que, en su opinión no debe estar enfrentada con la política, porque ambas pueden darse la mano. La caricatura es una pasión, la vida es una pasión, y no necesariamente trágica, como la pinta Mayor Oreja, no necesariamente como la de Semana Santa, que es la que seguramente pinta Mayor Oreja, afirmó el secretario general de los socialistas canarios.
En su opinión, que el dirigente popular le reprochara su vertiente como caricaturista muestra la línea divisoria entre un partido y otro. No lo dijo para elogiarme (...), pretendía humillarme, aseguró López Aguilar, para después defender que, con esto, también demostró su incomprensión para ver todo ese manantial de ternura y de afecto y de interés por la realidad que pone de manifiesto la viñeta.
Las verdaderas pasiones
El ex ministro de Justicia defendió que las pasiones verdaderas de la vida están dentro de uno mismo e invitó a desconfiar de aquellas personas cuyas ambiciones estén sólo en la política. Uno puede resultar que en la vida llegue a ser ministro, pero invito a desconfiar del que sólo aspira a ser ministro, insistió.
De hecho, López Aguilar aseguró que las personas a las que más admira no están en la política y reivindicó a esa extraordinaria galería de viñetistas, que son historiadores de España. Incluso llegó a decir que entre las experiencias más gratificantes de su vida no citaría haber acudido a la entronización de Benedicto XVI o a la boda de los Príncipes de Asturias, que también, sino haber estrechado la mano de las personas que retratan a diario lo que ocurre en España.
En el acto, al que acudieron, entre otros, el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, el secretario general del PSM, Tomás Gómez y el secretario de Movimientos Sociales del PSOE, Pedro Zerolo, López Aguilar reconoció que ha dibujado toda la vida, aunque en ocasiones le trajo problemas.
En concreto, recordó las reprimendas de los profesores y los curas cuando estaba en la escuela, pero también las referencias a sus dibujos que recibió en el Parlamento de Canarias, cuando se le acusaba de estar distraído y de dibujar machanguitos, en una actitud que retrata al que es incapaz de comprender que se puede seguir la realidad apasionadamente y dibujar.
De hecho, gran parte de las viñetas que recoge el libro presentado hoy se crearon de forma improvisada en sesiones del Parlamento, reuniones del Consejo de Ministros o viajes. La obra consta de dos partes, una primera sobre la segunda legislatura de Aznar plagada de caricaturas sobre el ex presidente y sus ex ministros, y otra sobre las dos legislaturas de Zapatero, en la que los socialistas y el cambio que llevaron a España asume el protagonismo.
Ayer, durante la presentación en Madrid de un libro que recoge algunas de sus caricaturas desde el año 2000, López Aguilar reivindicó su pasión por la caricatura, que, en su opinión no debe estar enfrentada con la política, porque ambas pueden darse la mano. La caricatura es una pasión, la vida es una pasión, y no necesariamente trágica, como la pinta Mayor Oreja, no necesariamente como la de Semana Santa, que es la que seguramente pinta Mayor Oreja, afirmó el secretario general de los socialistas canarios.
En su opinión, que el dirigente popular le reprochara su vertiente como caricaturista muestra la línea divisoria entre un partido y otro. No lo dijo para elogiarme (...), pretendía humillarme, aseguró López Aguilar, para después defender que, con esto, también demostró su incomprensión para ver todo ese manantial de ternura y de afecto y de interés por la realidad que pone de manifiesto la viñeta.
Las verdaderas pasiones
El ex ministro de Justicia defendió que las pasiones verdaderas de la vida están dentro de uno mismo e invitó a desconfiar de aquellas personas cuyas ambiciones estén sólo en la política. Uno puede resultar que en la vida llegue a ser ministro, pero invito a desconfiar del que sólo aspira a ser ministro, insistió.
De hecho, López Aguilar aseguró que las personas a las que más admira no están en la política y reivindicó a esa extraordinaria galería de viñetistas, que son historiadores de España. Incluso llegó a decir que entre las experiencias más gratificantes de su vida no citaría haber acudido a la entronización de Benedicto XVI o a la boda de los Príncipes de Asturias, que también, sino haber estrechado la mano de las personas que retratan a diario lo que ocurre en España.
En el acto, al que acudieron, entre otros, el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, el secretario general del PSM, Tomás Gómez y el secretario de Movimientos Sociales del PSOE, Pedro Zerolo, López Aguilar reconoció que ha dibujado toda la vida, aunque en ocasiones le trajo problemas.
En concreto, recordó las reprimendas de los profesores y los curas cuando estaba en la escuela, pero también las referencias a sus dibujos que recibió en el Parlamento de Canarias, cuando se le acusaba de estar distraído y de dibujar machanguitos, en una actitud que retrata al que es incapaz de comprender que se puede seguir la realidad apasionadamente y dibujar.
De hecho, gran parte de las viñetas que recoge el libro presentado hoy se crearon de forma improvisada en sesiones del Parlamento, reuniones del Consejo de Ministros o viajes. La obra consta de dos partes, una primera sobre la segunda legislatura de Aznar plagada de caricaturas sobre el ex presidente y sus ex ministros, y otra sobre las dos legislaturas de Zapatero, en la que los socialistas y el cambio que llevaron a España asume el protagonismo.