Los 27 tratarán de pactar hoy la ayuda financiera a los países pobres
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 buscarán hoy dar un impulso a las negociaciones sobre cambio climático que se celebran desde el lunes en Copenhague pactando cuánto dinero dedicará la UE a ayudar a los países pobres a reducir sus emisiones en el periodo entre 2010 y 2012. Los líderes europeos discutirán también sobre los plazos para retirar las ayudas a la economía y a la banca una vez que se haya consolidado la recuperación económica y apoyarán imponer restricciones a los salarios de los directivos bancarios y los gestores de fondos especulativos.
El problema de la financiación es uno de los principales obstáculos para lograr un acuerdo en Copenhague que sustituya al protocolo de Kioto. Ni siquiera la UE, que presume de asumir un papel de liderazgo en las negociaciones, ha logrado hasta ahora decidir cuál será su contribución por las reticencias de países como Alemania, que no quiere poner tan pronto una cifra sobre la mesa, o de los socios de la ampliación, que reclaman previamente un reparto interno de la factura. Pero la presidencia sueca pretende que los líderes europeos pacten en la cumbre que empieza este jueves al menos los fondos que la UE aportará entre 2010 y 2013, inmediatamente después de Copenhague. La Comisión había propuesto que la cantidad fuera de 2.100 millones anuales, pero en el borrador de conclusiones no aparece ninguna cifra. Hasta ahora, sólo España y Reino Unido han anunciado su contribución durante este periodo, que será de 100 millones de euros y 800 millones de libras, respectivamente. Los países del este no están obligados a aportar dinero en esta fase, según acordaron los 27 en octubre.
Al margen de la cuestión financiera, los Veintisiete aprovecharán la cumbre para reiterar su oferta de aumentar del 20% al 30% su objetivo de reducción de emisiones de aquí a 2020 en comparación con los niveles de 1990, siempre que otros países desarrollados se comprometan a reducciones de emisiones comparables y que los países en desarrollo contribuyan suficientemente con arreglo a sus responsabilidades y capacidades respectivas.
Pero tampoco hay acuerdo sobre cuál es el momento para decidir esta mejora en la oferta. Los países del este reclaman antes que la Comisión haga un estudio de impacto, mientras que otros Estados miembros, como Reino Unido, creen que, si se cumplen los requisitos, la mejora podría decidirse en la cumbre de Copenhague, por ejemplo mediante una reunión extraordinaria de ministros de Medio Ambiente o de jefes de Estado y de Gobierno el 17 de diciembre. En todo caso, los Veintisiete reclamarán que en Copenhague se alcance un acuerdo global, completo y ambicioso, que se convierta seis meses más tarde en un instrumento jurídicamente vinculante.
El Consejo Europeo, en el que la presidencia sueca dará el relevo a la próxima presidencia española que empieza a trabajar el 1 de enero de 2010, comenzará a las 17:00 horas con la tradicional reunión con el presidente de la Eurocámara, Jerzy Buzek.
Medidas anticrisis
Tras la foto de familia, los líderes europeos iniciarán la primera sesión de trabajo, dedicada a la situación económica y financiera, y ratificarán el acuerdo para reforzar el sistema europeo de supervisión bancaria que alcanzaron la semana pasada sus ministros de Economía, y cuyo objetivo es prevenir futuras crisis. A priori, no está previsto que haya una discusión específica sobre los problemas de excesivo endeudamiento de Grecia, que han llevado a las agencias de calificación de riesgo a rebajar de nuevo la nota de solvencia de la deuda griega. Pero no se descarta que el primer ministro, Giorgos Papandreu, exponga a sus colegas la situación en su país, según informaron fuentes diplomáticas.
Los jefes de Estado y de Gobierno constatarán que la situación económica se ha estabilizado y se está recuperando la confianza, lo que se traducirá en una recuperación débil en 2010 y un mayor crecimiento en 2011, según recoge el proyecto de conclusiones. No obstante, alertarán de que subsiste la incertidumbre y la fragilidad y se prevé que la situación laboral y social se deteriorará aún más en 2010. Por tanto, las políticas de apoyo a la economía deben seguir aplicándose y ser retiradas únicamente cuando esté plenamente garantizada la recuperación, afirma el texto.En cualquier caso, insistirán en la necesidad de diseñar una estrategia de salida para reducir el déficit y la deuda. La consolidación fiscal debería empezar a más tardar en 2011, y, en algunos Estados miembros cuyas circunstancias económicas sean las adecuadas, con anterioridad, señalan las conclusiones. Para la retirada de las ayudas al sector bancario no se establece ninguna fecha, siguiendo las tesis de la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado. Se dice únicamente que hay que empezar por las garantías del Estado a la deuda y que es fundamental desarrollar un planteamiento coordinado que tenga en cuenta la estabilidad financiera y las circunstancias particulares de cada Estado miembro, e introduzca incentivos progresivos para que las entidades financieras dejen de depender de la ayuda pública.
Al margen de la cuestión financiera, los Veintisiete aprovecharán la cumbre para reiterar su oferta de aumentar del 20% al 30% su objetivo de reducción de emisiones de aquí a 2020 en comparación con los niveles de 1990, siempre que otros países desarrollados se comprometan a reducciones de emisiones comparables y que los países en desarrollo contribuyan suficientemente con arreglo a sus responsabilidades y capacidades respectivas.
Pero tampoco hay acuerdo sobre cuál es el momento para decidir esta mejora en la oferta. Los países del este reclaman antes que la Comisión haga un estudio de impacto, mientras que otros Estados miembros, como Reino Unido, creen que, si se cumplen los requisitos, la mejora podría decidirse en la cumbre de Copenhague, por ejemplo mediante una reunión extraordinaria de ministros de Medio Ambiente o de jefes de Estado y de Gobierno el 17 de diciembre. En todo caso, los Veintisiete reclamarán que en Copenhague se alcance un acuerdo global, completo y ambicioso, que se convierta seis meses más tarde en un instrumento jurídicamente vinculante.
El Consejo Europeo, en el que la presidencia sueca dará el relevo a la próxima presidencia española que empieza a trabajar el 1 de enero de 2010, comenzará a las 17:00 horas con la tradicional reunión con el presidente de la Eurocámara, Jerzy Buzek.
Medidas anticrisis
Tras la foto de familia, los líderes europeos iniciarán la primera sesión de trabajo, dedicada a la situación económica y financiera, y ratificarán el acuerdo para reforzar el sistema europeo de supervisión bancaria que alcanzaron la semana pasada sus ministros de Economía, y cuyo objetivo es prevenir futuras crisis. A priori, no está previsto que haya una discusión específica sobre los problemas de excesivo endeudamiento de Grecia, que han llevado a las agencias de calificación de riesgo a rebajar de nuevo la nota de solvencia de la deuda griega. Pero no se descarta que el primer ministro, Giorgos Papandreu, exponga a sus colegas la situación en su país, según informaron fuentes diplomáticas.
Los jefes de Estado y de Gobierno constatarán que la situación económica se ha estabilizado y se está recuperando la confianza, lo que se traducirá en una recuperación débil en 2010 y un mayor crecimiento en 2011, según recoge el proyecto de conclusiones. No obstante, alertarán de que subsiste la incertidumbre y la fragilidad y se prevé que la situación laboral y social se deteriorará aún más en 2010. Por tanto, las políticas de apoyo a la economía deben seguir aplicándose y ser retiradas únicamente cuando esté plenamente garantizada la recuperación, afirma el texto.En cualquier caso, insistirán en la necesidad de diseñar una estrategia de salida para reducir el déficit y la deuda. La consolidación fiscal debería empezar a más tardar en 2011, y, en algunos Estados miembros cuyas circunstancias económicas sean las adecuadas, con anterioridad, señalan las conclusiones. Para la retirada de las ayudas al sector bancario no se establece ninguna fecha, siguiendo las tesis de la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado. Se dice únicamente que hay que empezar por las garantías del Estado a la deuda y que es fundamental desarrollar un planteamiento coordinado que tenga en cuenta la estabilidad financiera y las circunstancias particulares de cada Estado miembro, e introduzca incentivos progresivos para que las entidades financieras dejen de depender de la ayuda pública.