Los afectados por daños cerebrales en accidentes celebran su asamblea
01/10/2010 - 09:45
Por: BEATRIZ PARIENTE
Gracias a los avances médicos, superar un accidente de tráfico en el que se han sufrido importantes daños cerebrales es un fenómeno cada vez más frecuente. No obstante, debido a su breve historia, este tipo de pacientes no disponen de recursos de recuperación adaptados a sus necesidades. El hueco que no cubre la administración lo tratan de suplir los colectivos de afectados y familiares, como Adace-CLM, cuyos socios, llegados de toda la región, celebraron ayer su asamblea general en Guadalajara.
Aproximadamente 95 socios de la Asociación de Daño Cerebral Sobrevenido de Castilla-La Mancha (Adace-CLM) se dieron cita ayer en el salón de actos del centro San José para dar cuenta de las actas del ejercicio anterior y poner sobre la mesa los proyectos previstos para este año. La asamblea general contó con representantes de todas las provincias, incluida Guadalajara, donde el colectivo tiene 32 socios afectados por daño cerebral sobrevenido.
María Carmen Cabellos Aparici, presidenta de Adace, destacó que, entre los proyectos planeados por la asociación para el presente año destacan la apertura, la próxima semana, de la primera residencia para jóvenes afectados por daño cerebral sobrevenido de entre 28 y 45 años. La residencia aprovechará los terrenos anejos a una residencia de mayores de la localidad de Socuéllamos, así como sus servicios comunes, como comedor, limpieza De esta manera, la asociación ha podido ahorrar costes para habilitar 11 plazas para afectados. Junto a este nuevo servicio, pionero no sólo en Castilla-La Mancha, sino en toda la región, Adace tiene previsto también abrir cuatro plazas de residencia para personas mayores de 50 años en la localidad de Talavera, hacia el mes de mayo, así como un piso tutelado para jóvenes de entre 18 y 25 años en Albacete.
La asociación nació en noviembre del año 2002 y empezó a trabajar en mayo de 2003, fecha en la que se abrió el primer centro de ocio terapéutico en Talavera de la Reina. Sus primeros pasos se dieron gracias al esfuerzo inicial de cinco familias que contaban entre sus miembros con personas que habían sufrido accidentes y, en consecuencia, daños cerebrales. La propia presidenta explicó que, en su caso, había sido su hijo el que había sufrido un accidente que le había originado importantes secuelas, lo que la animó a interesarse por la creación de este recurso. Después, el colectivo ha ido abriendo un centro de rehabilitación en cada capital de provincia, además de en Talavera de la Reina, Noblejas, Almansa y Membrilla. En el caso en el caso de Guadalajara, los afectados se trasladan a Azuqueca de Henares, donde se ofrece atención puntual, aunque no existe sede. En estos centros se realizan actividades para recuperar la memoria y rehabilitar cuerpo y mente tras el accidente. Intentamos que aprendan a organizar su propio ocio, porque el que puede trabajar tiene un trabajo organizado pero el ocio nos lo hacemos cada uno de nosotros, explica la presidenta. Además, la asociación ofrece apoyo a las familias y ayuda domiciliaria para los afectados que se encuentran en estados comatosos.
María Carmen Cabellos Aparici, presidenta de Adace, destacó que, entre los proyectos planeados por la asociación para el presente año destacan la apertura, la próxima semana, de la primera residencia para jóvenes afectados por daño cerebral sobrevenido de entre 28 y 45 años. La residencia aprovechará los terrenos anejos a una residencia de mayores de la localidad de Socuéllamos, así como sus servicios comunes, como comedor, limpieza De esta manera, la asociación ha podido ahorrar costes para habilitar 11 plazas para afectados. Junto a este nuevo servicio, pionero no sólo en Castilla-La Mancha, sino en toda la región, Adace tiene previsto también abrir cuatro plazas de residencia para personas mayores de 50 años en la localidad de Talavera, hacia el mes de mayo, así como un piso tutelado para jóvenes de entre 18 y 25 años en Albacete.
La asociación nació en noviembre del año 2002 y empezó a trabajar en mayo de 2003, fecha en la que se abrió el primer centro de ocio terapéutico en Talavera de la Reina. Sus primeros pasos se dieron gracias al esfuerzo inicial de cinco familias que contaban entre sus miembros con personas que habían sufrido accidentes y, en consecuencia, daños cerebrales. La propia presidenta explicó que, en su caso, había sido su hijo el que había sufrido un accidente que le había originado importantes secuelas, lo que la animó a interesarse por la creación de este recurso. Después, el colectivo ha ido abriendo un centro de rehabilitación en cada capital de provincia, además de en Talavera de la Reina, Noblejas, Almansa y Membrilla. En el caso en el caso de Guadalajara, los afectados se trasladan a Azuqueca de Henares, donde se ofrece atención puntual, aunque no existe sede. En estos centros se realizan actividades para recuperar la memoria y rehabilitar cuerpo y mente tras el accidente. Intentamos que aprendan a organizar su propio ocio, porque el que puede trabajar tiene un trabajo organizado pero el ocio nos lo hacemos cada uno de nosotros, explica la presidenta. Además, la asociación ofrece apoyo a las familias y ayuda domiciliaria para los afectados que se encuentran en estados comatosos.