Los agricultores alcarreños, indignados por la desaparición del Ministerio de Agricultura

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
La Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG) rechaza el cambio de denominación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, por el de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. Muy especialmente, en estos momentos en los que los temas agrarios deberían figurar como uno de los principales retos e intereses del Gobierno, tanto en el ámbito nacional como en el europeo.
Desconocemos qué competencias tendrá este Ministerio con respecto a la agricultura y la ganadería cuando ambos sectores se encuentran ante una grave crisis. Hay que recordar que los profesionales están sufriendo el encarecimiento de las materias primas, además del desfase, a veces escandaloso, que se produce entre precios percibidos por los agricultores y los pagados por el consumidor a la hora de adquirirlos.

Con la reestructuración de este Ministerio, el Gobierno central ha decidido, de forma unilateral y arbitraria, ningunear dos de los principales retos que afronta la sociedad hoy en día: la agricultura y la alimentación.

Actualmente, la UE se encuentra en pleno debate sobre la política agraria, por esta razón, esta medida supone uno de los mayores reveses que se le ha dado al sector. Desde nuestro punto de vista, no parece lo más oportuno excluir el nombre de “Agricultura” en las carteras de nuestros representantes en estas instituciones.

Esta medida podría entenderse, en Europa, como una pérdida de interés en la defensa de nuestros intereses agrarios. No es de recibo que mientras el Presidente francés, Nicolas Sarkozy, quiera liderar el debate agrario, España, segunda potencia agraria de la UE, menosprecie su propio potencial.

La agricultura y la ganadería, además de la función abastecedora de productos de primera necesidad y con las condiciones sanitarias reglamentarias desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del 90% del territorio. Asimismo, proporciona empleo y genera riqueza en el medio rural, constituyendo el motor económico y social de nuestros pueblos. Además, estos sectores garantizan la cohesión y la conservación del entorno natural y el medio ambiente.