Los alumnos preparan su 'puesta a punto' para los exámenes
01/10/2010 - 09:45
Por: BEATRIZ PARIENTE
Las bibliotecas de Guadalajara reciben por estas fechas el mayor volumen de estudiantes del año. El motivo no es otro que la llegada de los exámenes de fin de curso, que ponen a prueba su trabajo durante el año. Las sedes bibliográficas han ampliado su horario para ellos. Las bibliotecas del Multidepartamental y de Magisterio son las más demandadas.
Los periodos de exámenes nunca son bien recibidos por los estudiantes. Para ellos, esta época supone el fin de unos días más o menos relajados y el paso hacia unas semanas de mayor actividad intelectual de lo habitual. Aunque en mayor o menor grado, todos ellos tienen en común el nerviosismo de la proximidad de estas evaluaciones finales, existen dos tipos de perfiles que diferencian a unos de otros. José Luis Marcos, director de la Escuela de Magisterio de Guadalajara, distingue entre aquellos alumnos que han seguido una tendencia regular durante el año y aquellos que apuran hasta el último día para estudiar. Entre ambos perfiles de estudiantes, sin embargo, son infrecuentes los casos preocupantes de estrés durante la época de exámenes finales, aunque lo que sí se extiende entre todos ellos es una sensación de agobio y de nerviosismo.
Paz, una de las 1.100 alumnas que estudia en la Escuela de Magisterio, describe esta época como un fastidio, porque proporcionalmente al aumento de trabajo que suponen todas las evaluaciones disminuye el tiempo disponible para prepararlas. En mi caso, muchas veces me encuentro dos exámenes con mucha materia muy seguidos y es cuando me pongo más nerviosa. Después, todo es cuestión de organizarse y dividirse los temas o las páginas por días , aunque a veces no da tiempo y hay que seleccionar, comenta.
La Escuela de Magisterio, como reflejo de otros ámbitos universitarios pioneros, pone a disposición del alumnado un profesor tutor que vela por su orientación durante todo el curso y, especialmente, en la recta final del año académico. Así, cada maestro se encarga de un grupo de 15 estudiantes a los que asesora en todas las dudas que se les planteen. Para los bachilleres superiores que, tras aprobar los exámenes de acceso a la Universidad, obtienen plaza en Magisterio, esta escuela prepara un recibimiento que sirve para establecer el primer contacto con los novatos y para atender sus inquietudes.
Además, la biblioteca de Magisterio, una de las preferidas por los estudiantes de la capital, amplía su horario en estas fechas de 8.30 a 2.00 horas de lunes a viernes y, también, los sábados, domingos y festivos. Este horario coincide con el que tiene la biblioteca del Edificio Multidepartamental, con capacidad para más 200 puestos de estudio, junto a los 242 que proporciona Magisterio. Junto a éstos hay que sumar los aproximadamente 180 del Centro Cultural Ibercaja, los casi 40 de la sala de estudio y sala polivalente del Centro Joven y las 50 de la sala habilitada en el Hospital Universitario. Entre todas componen la oferta de plazas de estudio de Guadalajara, hasta ahora suficientes para absorber la demanda de este tipo de servicios en la ciudad.
Esta época suele ser también caldo de cultivo para pequeños trastornos como la ansiedad, falta de sueño, irritabilidad, mal humor, decaimiento o bajo estado anímico, cuadros clínicos que se consideran normales desde el punto de vista médico en tanto que son generados por una situación puntual de presión que no se halla tanto en los exámenes como en la autoexigencia a la que se someten los alumnos o las expectativas que tienen puestas en ellos necesidad de obtener una beca, exigencias paternas, etc. Alejandro Martínez, psicólogo especialista en depresión y ansiedad, que recibe en su consulta de Guadalajara desde escolares de 8 años hasta universitarios de más de 20, asegura que el origen de sus trastornos suele ir más allá de las propias evaluaciones, simples desencadenantes de las distintas dolencias al tratarse de un gran estresor.
Sin embargo, la tranquilidad ha de prevalecer en esta época, puesto que, precisamente, el estrés y la ansiedad en pequeñas dosis permiten que rindamos y que funcionemos, aunque siempre en su justa medida.
Paz, una de las 1.100 alumnas que estudia en la Escuela de Magisterio, describe esta época como un fastidio, porque proporcionalmente al aumento de trabajo que suponen todas las evaluaciones disminuye el tiempo disponible para prepararlas. En mi caso, muchas veces me encuentro dos exámenes con mucha materia muy seguidos y es cuando me pongo más nerviosa. Después, todo es cuestión de organizarse y dividirse los temas o las páginas por días , aunque a veces no da tiempo y hay que seleccionar, comenta.
La Escuela de Magisterio, como reflejo de otros ámbitos universitarios pioneros, pone a disposición del alumnado un profesor tutor que vela por su orientación durante todo el curso y, especialmente, en la recta final del año académico. Así, cada maestro se encarga de un grupo de 15 estudiantes a los que asesora en todas las dudas que se les planteen. Para los bachilleres superiores que, tras aprobar los exámenes de acceso a la Universidad, obtienen plaza en Magisterio, esta escuela prepara un recibimiento que sirve para establecer el primer contacto con los novatos y para atender sus inquietudes.
Además, la biblioteca de Magisterio, una de las preferidas por los estudiantes de la capital, amplía su horario en estas fechas de 8.30 a 2.00 horas de lunes a viernes y, también, los sábados, domingos y festivos. Este horario coincide con el que tiene la biblioteca del Edificio Multidepartamental, con capacidad para más 200 puestos de estudio, junto a los 242 que proporciona Magisterio. Junto a éstos hay que sumar los aproximadamente 180 del Centro Cultural Ibercaja, los casi 40 de la sala de estudio y sala polivalente del Centro Joven y las 50 de la sala habilitada en el Hospital Universitario. Entre todas componen la oferta de plazas de estudio de Guadalajara, hasta ahora suficientes para absorber la demanda de este tipo de servicios en la ciudad.
Esta época suele ser también caldo de cultivo para pequeños trastornos como la ansiedad, falta de sueño, irritabilidad, mal humor, decaimiento o bajo estado anímico, cuadros clínicos que se consideran normales desde el punto de vista médico en tanto que son generados por una situación puntual de presión que no se halla tanto en los exámenes como en la autoexigencia a la que se someten los alumnos o las expectativas que tienen puestas en ellos necesidad de obtener una beca, exigencias paternas, etc. Alejandro Martínez, psicólogo especialista en depresión y ansiedad, que recibe en su consulta de Guadalajara desde escolares de 8 años hasta universitarios de más de 20, asegura que el origen de sus trastornos suele ir más allá de las propias evaluaciones, simples desencadenantes de las distintas dolencias al tratarse de un gran estresor.
Sin embargo, la tranquilidad ha de prevalecer en esta época, puesto que, precisamente, el estrés y la ansiedad en pequeñas dosis permiten que rindamos y que funcionemos, aunque siempre en su justa medida.