Los centros de Alovera tendrán hasta septiembre para ser CAI
01/10/2010 - 09:45
Por: M.TOVAR ATANCE
Los centros infantiles de Alovera El Arco Iris y la Pequeteca, acusados de incumplir la normativa de los Centros de Atención a la Infancia, podrán abrir sus puertas el próximo curso si antes de esa fecha cumplen los requisitos. Para ello, tendrán que presentar lo antes posible los proyectos de reforma de sus instalaciones.
Estos se llevarán a cabo si es posible que funcionen como guarderías.
El delegado de Bienestar Social, Luis Santiago Tierraseca, explicó ayer esta situación, después de la reunión que mantuvo con cinco de los padres afectados por el posible cierre de estos centros infantiles. Estos calificaron de bastante positivo este encuentro y confían en que esta situación pueda solucionarse, aunque afirman que la pelota está ahora en manos de los directores de las instalaciones.
La adaptación a la norma supone, entre otras mejoras, que los edificios cumplan las condiciones de accesibilidad. Los cálculos realizados por los responsables cifran el coste de estos proyectos entre los 60.000 y los 70.000 euros. El cumplimiento del 100 por cien de las exigencias de la Junta llevaría a estos centros a convertirse en CAI y, por tanto, incrementar sus posibilidades de apertura.
Julián Martínez, uno de los padres, aseguró ayer que intentarán una colaboración a tres bandas entre el Ayuntamiento aloverano, la Delegación de Bienestar Social y los directores para que estos proyectos puedan llevarse a cabo. Mañana se reunirán con los grupos políticos municipales para transmitirles el contenido de esta reunión y pedirles su colaboración.
Durante el fin de semana los progenitores recogieron 500 firmas entre los vecinos de la localidad para entregarle al delegado de Bienestar Social, pero debido a que la reunión de ayer cumplió sus expectativas no las entregaron.
El delegado de Bienestar Social, Luis Santiago Tierraseca, explicó ayer esta situación, después de la reunión que mantuvo con cinco de los padres afectados por el posible cierre de estos centros infantiles. Estos calificaron de bastante positivo este encuentro y confían en que esta situación pueda solucionarse, aunque afirman que la pelota está ahora en manos de los directores de las instalaciones.
La adaptación a la norma supone, entre otras mejoras, que los edificios cumplan las condiciones de accesibilidad. Los cálculos realizados por los responsables cifran el coste de estos proyectos entre los 60.000 y los 70.000 euros. El cumplimiento del 100 por cien de las exigencias de la Junta llevaría a estos centros a convertirse en CAI y, por tanto, incrementar sus posibilidades de apertura.
Julián Martínez, uno de los padres, aseguró ayer que intentarán una colaboración a tres bandas entre el Ayuntamiento aloverano, la Delegación de Bienestar Social y los directores para que estos proyectos puedan llevarse a cabo. Mañana se reunirán con los grupos políticos municipales para transmitirles el contenido de esta reunión y pedirles su colaboración.
Durante el fin de semana los progenitores recogieron 500 firmas entre los vecinos de la localidad para entregarle al delegado de Bienestar Social, pero debido a que la reunión de ayer cumplió sus expectativas no las entregaron.