Los centros infantiles aceptan convertirse en guarderías

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Alovera
Los responsables de los centros de ocio infantial Arco Iris y la Pequeteca de Alovera presentarán en las próximas semanas a la Delegación de Bienestar Social el proyecto para adecuar sus instalaciones a las de un Centro de Atención a la Infancia, tal y como exige este departamento si quieren seguir prestando el servicio actual.
Estos, junto a un representante de los padres, se reunieron ayer en la Delegación de Bienestar Social con el secretario técnico y la responsable de Atención al Menor. En esta reunión los directores reconocieron que funcionan como una guardería sin cumplir la normativa y aseguraron que se regularán como CAI. “Veremos las soluciones más factibles y si lo tenemos que hacer lo haremos”, aseguraba ayer Rafael Corrochano, responsable de Arco Iris.

Tienen prevista para esta semana una reunión con el equipo de Gobierno y el arquitecto para conocer las posibilidades que tienen de hacer esta obra teniendo en cuenta que algunos de las instalaciones son chalés y cumpliendo las exigencias urbanísticas de la localidad. Además, pedirán su colaboración, tanto en la redacción de los proyectos como en la concesión de las licencias, para que no se demoren en exceso.

Los técnicos de la Junta tendrán que dar el visto bueno a este documento antes de empezar las obras que deberían estar concluidas en septiembre, como recordó ayer el delegado de Bienestar Social, Luis Santiago Tierraseca. Éste calificó ayer el encuentro de “positivo”.

El otro centro que también estaba afectado tiene los trámites más avanzados, y según Tierraseca, ya ha presentado el proyecto para hacer las obras oportunas. Entre los tres centros de ocio infantial que están afectados por esta normativa tienen capacidad en la actualidad para atender a unos 150 niños con edades comprendidas entre los cero y los tres años.

Condiciones estrictas

El delegado de Bienestar Social, Luis Santiago Tierraseca, explicó ayer que podrán ser flexibles si para cumplir la accesibilidad los pasillos deben tener 1,20 metros de anchura y ahora tienen 1,18, pero no en otras cuestiones. Una vez que presenten el proyecto, la Junta deberá valorar, entre otros aspectos, si se puede llevar a cabo o conforme a las condiciones del edificio en vez de tener 50 plazas tiene que reducirse a 30.

La normativa de funcionamiento para los Centros de Atención a la Infancia establece que los niños, según la edad, deben estar en aulas diferenciadas y debe haber 2,5 metros por bebé. Los enchufes, las aristas de las puertas y las bisagras tienen que estar protegidos y los baños adaptados. Es necesario que haya una sala para calentar los biberones y la cocina, como mínimo, ha de tener 20 metros cuadrados. Además, según Tierraseca, es imprescindible que incluya todas las referencias sobre accesibilidad tanto para los niños como para los padres.

El coste del proyecto podría oscilar entre los 60.000 y los 70.000 euros.

La otra opción para no ejecutar las obras y que los centros continúen abiertos es que no atiendan a los niños de cero a tres años en horario de mañana “porque si los atienden tienen que readaptarse¨, asegura el delegado.