Los conductores de autobuses piden respeto a sus tiempos de descanso

12/11/2011 - 13:20 V.Bodega

 
La ley regula y pone límites a los tiempos de conducción y descanso, sin embargo, es una cuestión que no se respeta desde hace años en el caso del servicio de transporte urbano, pero la paciencia de estos trabajadores tiene un límite. Con el objetivo de que sus descansos queden regulados debidamente, estos empleados solicitan que estos tiempos queden reflejados en el pliego de condiciones que actualmente se está redactando y que regulará el próximo contrato de la concesión del transporte urbano de la ciudad. El sistema actual de líneas, algunas muy largas, no permite a los conductores, en muchas ocasiones, tomarse ni cinco minutos. En esta situación, mucho menos pueden descansar 30 minutos, que es lo establecido para seis horas de conducción; 45 minutos en el caso de nueve horas al volante. Los conductores consideran que el hecho de que las medidas de descanso estén contempladas en el nuevo contrato les asegurará poder tener derecho a hacer uso de ellas, pues los horarios de las líneas se ajustarán y acoplarán teniendo en cuenta estas breves paradas. De lo contrario, auguran los conductores, esa media hora al día por conductor seguirá siendo “regalada”. Teniendo en cuenta que cada día trabajan unos 60 trabajadores, hablamos de un total de 30 horas al día que deberían ser de descanso que actualmente se están trabajando, lo que supone una cuantía económica muy elevada mensualmente. En este punto, el concejal delegado de Transporte y Movilidad, Juan Antonio De las Heras, considera que el nuevo pliego de condiciones no tiene porqué incluir esta regulación expresa de los tiempos de descanso, pues ya existe una ley que establece dichos descansos. “Habrá que cumplir con la legalidad”, señala De las Heras, quien piensa que, dado que se trata de un “derecho laboral” de estos trabajadores, no es necesario que el pliego de condiciones lo incluya. Los empleados, sin embargo, no están de acuerdo, pues la ley hace años que existe y a pesar de ello, y sólo por su buena voluntad, sigue sin cumplirse. En este punto, los conductores tienen todas las de ganas en el caso de llegar a recurrir a los juzgados, pues precisamente la ley les respalda, además de muchas sentencias precedentes. Sin embargo, y por el bien del servicio, los conductores del transporte urbano consideran que lo mejor es solucionar este problema de manera negociada, por el bien del servicio, de sus usuarios y de la propia ciudad. Para ellos, es una cuestión de “sentido común” y de “responsabilidad de todos”. Por otra parte, también piden a los usuarios de los autobuses más comprensión, pues muchas veces tienen que soportar los enfados y discusiones con ciudadanos cuando tratan de descansar por unos minutos, después de muchas horas sentados sin levantarse ni estirar las piernas. “La gente tiene que concienciarse”, señalan los empleados, muchos de ellos aquejados de diferentes problemas de salud empeorados por su situación laboral. Estos empleados ya solicitaron que este aspecto fuera recogido por el reglamento de uso del transporte urbano que acaba de ser aprobado por el pleno. Algunas de sus alegaciones sí fueron escuchadas, pero otras muchas, las que suponían algún coste económico para la contrata, no lo han sido. En este sentido, los trabajadores ahora tienen un nuevo periodo de alegaciones de un mes, pues el reglamento está expuesto al público precisamente para ello. Los conductores esperan que tras este nuevo periodo de consultas, y por el bien del servicio, el reglamento mejore sustancialmente, pues actualmente, piensan, adolece de unas “meteduras de pata increíbles”.