Los créditos hipotecarios crecen un 0,9%
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Los créditos concedidos por la banca a las familias para la compra de una vivienda crecieron en junio un 0,9 por ciento respecto al mismo mes del año pasado, el incremento más bajo desde que se inició la serie histórica en 1995. El importe total ha sido de 670.112 millones de euros. Hace un año, estos créditos crecían a un ritmo del 8,1 por ciento.
Estos préstamos no han dejado de ralentizarse desde 2006, en que pasaron de un crecimiento del 20 por ciento para el conjunto del año a un aumento del 13 por ciento en 2007 y del 4,5 por ciento en 2008. En lo que va de año, la tasa de crecimiento de los préstamos acumula un descenso de cerca de cuatro puntos porcentuales. La concesión de préstamos creció en enero a un ritmo del 4 por ciento, del 3,3 por ciento en febrero, del 2,5 por ciento en marzo, del 1,8 por ciento en abril y del 1,2 por ciento en mayo. Además de los hipotecarios, el total de los préstamos concedidos a las familias crecieron tan sólo un 0,4 por ciento más que hace un año, mientras que los destinados al consumo descendieron un 1 por ciento, cuando hace un año el incremento era del 9 por ciento y del 2,7 por ciento a principios de 2009.
Los datos de créditos hipotecarios publicados por el Banco de España confirman la ralentización de la deuda hipotecaria a raíz del estancamiento del mercado inmobiliario y de la construcción, además de la crisis económica que atraviesa España, que provoca un endurecimiento de las condiciones de crédito por parte de los bancos y una menor demanda por parte de los consumidores.
Mínimos históricos
La desaceleración en la concesión de préstamos se produce en un momento en que los tipos de interés se encuentran en mínimos históricos, tanto del precio oficial del dinero fijado por el Banco Central Europeo (BCE) en el 1 por ciento, como del Euribor, indicador al que se referencian la mayoría de las hipotecas de España, que se encuentra en el 1,3 por ciento. Sin embargo, los consumidores no se benefician por completo de estos bajos niveles de tipos de interés, ya que tanto bancos como cajas de ahorro aplican un mayor diferencial a los préstamos que conceden por la mayor prima de riesgo de impago.
No sólo han descendido los créditos concedidos de manera específica para la compra de una vivienda. Las entidades ya han reducido la financiación a las familias y empresas en general.
El total de préstamos concedidos a las familias ascendió en junio a 907.734 millones de euros, tan sólo un 0,4 por ciento más que en junio de 2008. Concretamente, los créditos al consumo descendieron un 1,0 por ciento en el sexto mes del año respecto a junio de 2008, con una cantidad total de 234.982 millones de euros, mientras que este tipo de préstamos crecía a un ritmo del 9 por ciento hace un año y del 2,7 por ciento a principios de este.
La acentuada tendencia a la baja que describen estos créditos también puede explicarse por los elevados tipos de interés que llevan aparejados, que en algunos casos pueden situarse en el entorno de los dos dígitos. Los bancos y las cajas de ahorros explican la evolución del crédito por la bajada de la demanda de crédito solvente y reconocen que la evolución de los préstamos será similar a la evolución del Producto Interior Bruto (PIB), por lo que no apuntan a descensos en el futuro.
Tanto desde la Asociación Española de Banca (AEB) como de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) se ha reconocido que el crecimiento del crédito a ritmos del 20 por ciento correspondiente a 2006 era insostenible en momentos en que el PIB nominal crecía al 5 por ciento.
Los datos de créditos hipotecarios publicados por el Banco de España confirman la ralentización de la deuda hipotecaria a raíz del estancamiento del mercado inmobiliario y de la construcción, además de la crisis económica que atraviesa España, que provoca un endurecimiento de las condiciones de crédito por parte de los bancos y una menor demanda por parte de los consumidores.
Mínimos históricos
La desaceleración en la concesión de préstamos se produce en un momento en que los tipos de interés se encuentran en mínimos históricos, tanto del precio oficial del dinero fijado por el Banco Central Europeo (BCE) en el 1 por ciento, como del Euribor, indicador al que se referencian la mayoría de las hipotecas de España, que se encuentra en el 1,3 por ciento. Sin embargo, los consumidores no se benefician por completo de estos bajos niveles de tipos de interés, ya que tanto bancos como cajas de ahorro aplican un mayor diferencial a los préstamos que conceden por la mayor prima de riesgo de impago.
No sólo han descendido los créditos concedidos de manera específica para la compra de una vivienda. Las entidades ya han reducido la financiación a las familias y empresas en general.
El total de préstamos concedidos a las familias ascendió en junio a 907.734 millones de euros, tan sólo un 0,4 por ciento más que en junio de 2008. Concretamente, los créditos al consumo descendieron un 1,0 por ciento en el sexto mes del año respecto a junio de 2008, con una cantidad total de 234.982 millones de euros, mientras que este tipo de préstamos crecía a un ritmo del 9 por ciento hace un año y del 2,7 por ciento a principios de este.
La acentuada tendencia a la baja que describen estos créditos también puede explicarse por los elevados tipos de interés que llevan aparejados, que en algunos casos pueden situarse en el entorno de los dos dígitos. Los bancos y las cajas de ahorros explican la evolución del crédito por la bajada de la demanda de crédito solvente y reconocen que la evolución de los préstamos será similar a la evolución del Producto Interior Bruto (PIB), por lo que no apuntan a descensos en el futuro.
Tanto desde la Asociación Española de Banca (AEB) como de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) se ha reconocido que el crecimiento del crédito a ritmos del 20 por ciento correspondiente a 2006 era insostenible en momentos en que el PIB nominal crecía al 5 por ciento.